Al estilo de John Carpenter, llega buen filme de terror mezclado con sexo juvenil

Por: William Venegas 23 noviembre, 2015
Persigue. Hay quien busca matar a jóvenes después de una relación sexual. El terror es suspenso. Cinépolis
Persigue. Hay quien busca matar a jóvenes después de una relación sexual. El terror es suspenso. Cinépolis

Al fin, en ese paraje descaradamente estúpido que es el cine de terror para adolescentes, el que proviene de Estados Unidos, de ahí, el cine independiente es quien saca la cara por el género y ofrece un filme que garabatea su terror desde el drama. Lo hace con calidad respetable.

En Costa Rica, la película se titula Está detrás de ti (2014). La dirige con astucia el realizador David Robert Mitchell, a partir de un guion escrito por él mismo. El filme sorprende bien desde su comienzo, con esa especie de introducción de una muchacha que huye de “algo” para nosotros desconocido.

Es una especie de función-nudo tempranera para despertar la ansiedad del espectador: ¿de qué diantres se trata? Visualmente, el filme, e igual lo narrado, se ven enriquecidos con un excelente plano secuencia para ver la angustia de la joven y su escape de algo que no se dice qué es.

Lo vamos a saber después: se trata de “algo” que se contagia por transmisión sexual. No es una enfermedad. Para ese “algo”, de nada vale la protección durante el acto sexual.

Suena a moralina, pero al interior de la película lo que interesa es el terror que esa situación pueda y puede generar.

Lo que sigue es encontrar la cura al “algo” heredado por sexo.

El “algo” asume la forma física que quiera y busca asesinar a la persona “enferma”. ¡Bien!, la cura a eso es, ¡Ohhh, tener más sexo! Está detrás de ti pasa –entonces– a ser un estar “encima de ti” entre amistades adolescentes. Lo hacen sin perder el gusto.

Roland Barthes decía que uno escribe con su cuerpo. Si le damos vuelta de rosca a la frase, podríamos decir que este filme narra bien su historia con su propio cuerpo narrativo. Su historia está bien estructurada, con suspenso bien manejado y servido como manjar al público.

Por ahí, recurre a algunos momentos de sustos y, por supuesto, la reacción del público es mezcla del grito con el salto en la butaca. ¡Hay que ver, hay que ver! El terror de la historia que, en condiciones eróticas, deviene con más suspenso, ese terror (contenido real del filme) determina los elementos de la película.

Entonces vemos buenas actuaciones de actores y actrices bastante jóvenes, el decorado es buena glosa plástica (con el refuerzo de la fotografía) y la música electrónica de Rich Disasterpeace Vreeland refuerza cada momento del suspenso con energía, sobre todo cuando se muestra que el “algo” prefiere matar en un coito.

En medio de tanto ajetreo, E stá detrás de ti logra sus propias indagaciones sobre los miedos de las nuevas generaciones (aparecen muy pocos adultos en el relato), se adentra en los temores del subconsciente y cuestiona no solo sobre el mundo desolado que los jóvenes reciben, sino también sobre la ausencia de utopías hacia el futuro.

Película recomendada, sobre todo para quienes aman el buen terror. Esta va al estilo de John Carpenter, por dicha, y no del fallido Wes Craven.