Las épicas de la cancha siempre han encontrado su camino hacia la pantalla grande. El cine y el fútbol llevan décadas de formar un equipo que sabe anotar

Por: Alexánder Sánchez 23 junio, 2014

Tres partidos al día y todavía le quedan ganas para echarse otra mejenga más. Si a usted no lo echan de casa por ver tanto fútbol en el Mundial, quizá pueda jugársela, apaciguar la ‘fiebre’ y coronar la jornada balompédica con una película basada, desde luego, en el deporte rey.

Imagen sin titulo - GN
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La pelota y el cine, el cine y la pelota, una mezcla apasionada y placenteramente emotiva que ha tentado a grandes cineastas, seducido a los fanáticos y prolongado una pasión que no se termina en 90 minutos. ¡Trasciende!

Que lo digan directores clase A como John Huston , Ken Loach, Michael Winterbottom o Wim Wenders, quienes se la jugaron por la pelota y agregaron cintas futbolística a su filmografía personal. En la gran pantalla, ellos introdujeron al fútbol en el engramado de la cultura, el arte y la sociedad civil.

Desde hace más de 94 años –cuando se estrenó la primera película relacionada con el fútbol, The Winning Goal (1920)–, quedó claro que no habría motivo ni argumento alguno para que el deporte más popular del mundo no invadiera por derecho las pantallas de los cines.

Así, con exitosas producciones como The Ball of Fortune (1926) y The Great Game (1930), se vio reforzada una moda originada en Gran Bretaña, precisamente la cuna del fútbol moderno.

Pero un filme que retrató con esmero la creciente pasión del fútbol en el cine mundial fue Los tres berretines (1933), c inta argentina donde un padre se queja de los “berrretines (pasatiempos) que tienen sus hijos y que los hacen descuidar el negocio familiar: el tango, el cine y el fútbol.

Al final sucede lo que tenía que suceder, el propio padre termina completamente seducido por el deporte de los tacos y los demás ‘berretines’.

Así fueron naciendo decenas de filmes relacionados con el famoso deporte de las patadas. Las comedias y las biografías, pero sobre todo los dramas deportivos; hicieron y seguirán haciendo las delicias en las butacas del mundo.

Hasta los thrillers se contagiaron con la pasión futbolera. Filmes como The Arsenal Stadium Mystery (1940), en el que Scotland Yard investigaba la muerte de un futbolista, daba una muestra de que el fútbol alcanza para todo.

Pero si vamos a hablar del tema no se puede escapar uno de los grandes clásicos: Victory (1981), de John Huston, cinta en la que los futbolistas Pelé, Osvaldo Ardiles y Bobby Moore compartieron la pasión con actores como Michael Caine, John Huston y el mismísimo Sylvester Stallone .

¿Se los imagina juntos en la cancha? Esa alineación de lujo jugó en el “plató” para rememorar un encuentro histórico: el llamado Partido de la Muerte.

El filme está ambientado en la Segunda Guerra Mundial, cuando un comandante nazi se interesa por un grupo de prisioneros y le reta a disputar un partido contra una selección alemana.

La película está basada en la historia real que vivieron los jugadores del FC Start, en 1942. La cinta de Huston eleva la épica deportiva al cubo, cuando los prisioneros de guerra son amenazados de muerte si derrotan a los soldados del régimen. El cotejo es de infarto.

El filme narra la historia de nuestra Selección en el Mundial de 1990. Foto: Cortesía de Italia 90
El filme narra la historia de nuestra Selección en el Mundial de 1990. Foto: Cortesía de Italia 90

“No es la mejor película sobre fútbol, pero realmente me transmitió la emoción del fútbol. No todas logran eso, es difícil”, dijo Rodrigo Calvo, periodista deportivo y amante del cine.

Más estrictamente en lo futbolístico se mueve The Damned United (2009), en la que Tom Hooper –director de Los Miserables y El discurso del rey–, exprime todo el jugo que rodea al deporte: rivalidades, lealtades, egos y soledad. Todo eso, más la inyeccción de una buena dosis de humor negro.

La película cuenta los días de Brian Clough (Michael Sheen) como entrenador del Leeds United. Al nuevo coach le toca tomar el relevo de Don Revie (Colm Meaney), que ha dejado el equipo en lo más alto gracias a una técnica agresiva e incompatible con los planteamientos de Clough.

Otras veces, y con mayor frecuencia, el fútbol ha sido una excusa para abordar derivas sociales, cómicas o existenciales y, a menudo, para contar historias de perdedores o personajes marginados.

El mismo Chespirito (Roberto Gómez Bolaños), lo quiso hacer con la comedia El chanfle (1979), de Enrique Segoviano.

Protagonizada por Chespirito , Carlos Villagrán y Ramón Valdés, El chanfle nos cuenta la historia de un humilde utilero del Club América; sus peripecias económicas, su honestidad deportiva y todo lo que hace para ver nacer a su hija en el mismísimo Estadio Azteca.

Otro caso es la de la alemana El miedo del portero ante el penalti (1972), de Wim Wenders , que constituye toda una agria reflexión sobre la identidad humana.

El portero Josef Bloch (Arthur Brauss) pierde la concentración en un partido y falla al detener un penalti, por lo que es expulsado del campo. Confundido y angustiado, el jugador comienza a vagar por la ciudad, donde se produce un fatal desenlace.

Por otro lado, Ken Loach se muestra más ligero y optimista de lo habitual en Looking for Eric (2009), una historia acerca del poder terapéutico y casi religioso del fútbol centrada en la figura de Eric Bishop , un cartero que atraviesa una mala racha y que para salir adelante se inspira en el futbolista francés Eric Cantona.

Además, la directora británica Gurinder Chadha eligió a otro ídolo, David Beckham, para la sorpresivamente taquillera Bend It Like Beckham (2003), que recaudó $76 millones en todo el mundo. Es la historia de Jess (Parminder Nagra), una chica hindú que debe enfrentarse a la férrea tradición de su familia para poder cumplir su sueño: ser futbolista profesional.

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Y David Evans se inspiró en una novela de Nick Hornby (Fiebre en las gradas ) para dirigir Fever Pitch (1997), una comedia romántica acerca de un profesor de inglés (Colin Firth) obsesionado con el fútbol y que se enamora de una mujer que aborrece ese juego.

De la zona. El cine latinoamericano, pero sobre todo el argentino, ha dejado algunos títulos futbolísticos de eterna huella. Ya mencionamos filmes como Los tres berretines y El Chanfle (México) pudiendo agregar nombres como Pelota de trapo (1948) y Sacachispas (1950) . Sin embargo, más recientemente sobresale El camino de San Diego (2006), de Carlos Sorín.

Por su parte, el colombiano Sergio Cabrera utilizó el poder integrador del balompié en la comedia Golpe de estadio (1988). En ella, la guerrilla y la policía colombiana deciden darse una tregua para ver las eliminatorias del Mundial de 1994, en el único televisor que funciona en la zona de combate.

En el 2014, Costa Rica se unió a la fiebre con la cinta biográfica Italia 90 , de Miguel Gómez. Antes de eso El Salvador había hecho lo suyo con Uno, la historia de un gol (2010) y Honduras con 11 cipotes (2014). Se agrega a la lista el documental Estrellas de la línea (2006), coproducción de España y Guatemala.

“Incluso hay otra película más, Pasaporte al Mundial, de El Salvador, solo que es del siglo pasado, por ahí de 1969. Muy exitosa en taquilla”, recordó M aría Lourdes Cortés, historiadora cinematográfica y directora de Cinergia.

De los últimos episodios cinematográficos del fútbol esta la cinta United Passions con Gérard Depardieu dando vida a Jules Rimet – y el documental Next Goal Wins , sobre “el peor equipo del mundo”: Samoa Americana.

Incluso, muy pronto, veremos en el cine Goal of the Dead (2014), ¡sí señores!, un largometraje de terror zombi. El único genero que faltaba por saltar a la cancha .

Vea tráilers de algunas películas "que han marcado la cancha":

Victory (Escape a la victoria, 1981)

El chanfle (1979)

Bend It Like Beckham (2003)

Goal! (2005)

Metegol (2013)

United Passions (2014)

Goal of the Dead (2014)

Shaolin Soccer (2001)

Italia 90 (2014)