24 abril, 2013
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Reconocimiento. “Siempre han dicho de mí que soy mandona y contestona. Supongo que es verdad”, dijo Barbra Streisand , al celebrar el lunes dos cosas en Nueva York: su 71 cumpleaños y la entrega del premio Charles Chaplin , de la Film Society del Lincoln Center, a toda su carrera cinematográfica.

Al acto acudieron estrellas como Liza Minnelli, Pierce Brosnan, Michael Douglas o personalidades tan relevantes como el expresidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, quien le entregó el galardón.

Pero nadie pudo eclipsar a la diva polifacética, ganadora de los cuatro grandes premios del mundo del espectáculo: el Grammy, el Óscar, el Emmy y el Tony.

En la entrega de este premio, que también ha recibido Liz Taylor y Maryl Streep, y que reúne a lo más granado de la profesión en Nueva York, la actriz y directora de El príncipe de las mareas , reconoció que el cine es su vocación por encima de las demás artes.

“Siempre quise escapar de la realidad y ser actriz era mi manera de hacerlo. Agradezco a Dios que me diera esta voz, que me abrió las puertas de la actuación”, declaró ante la audiencia enfervorizada, de una gala que recaudó $2 millones. Aunque también aseguró que el cine le había “fallado, las personas también, pero la música nunca”.

Sobresaliente. Con esa belleza poco ortodoxa, culminada con una gran nariz que la convirtió en inesperada portada de la revista Vogue en 1964, y con un carácter que recordaba a la Katharine Hepburn de los años 30, Streisand reinventó el rol de la mujer en la industria del cine, no tanto con su debut en Funny Girl , como con su carrera como directora, estrenada con Yentl .

Charles Chaplin fue quien dio nombre a este premio, que celebraba esa noche su 40 aniversario. Streisand nació el 24 de abril de 1948 en Brooklyn.

“Siempre quise escapar de la realidad y ser actriz era mi manera de hacerlo. Agradezco a Dios que me diera esta voz que me abrió las puertas de la actuación”, dijo al recibir el premio. EFE

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