La tercera noche de la moda fue un evento lleno de creatividad , fantasía y elegancia.

Por: Jessica Rojas Ch. 11 mayo, 2014

La noche se rindió ante el glamour y el talento. El cierre del Fashion Week San José fue un derroche de inspiración con el más alto nivel.

Cinco diseñadores, una marca comercial y talentosos modelos, hicieron brillar la pasión por el arte del diseño de modas en una pasarela de 25 metros que anoche atrajo las miradas de todos los presentes en el hotel Real Intercontinental.

La tónica de la noche transcurrió entre detalles hechos a mano, bordados, lentejuelas y colores, todos componentes de la alta costura que se expuso en la gala final con la cual se cerraron tres días repletos de buen gusto y mucho talento.

El experimentado costarricense Daniel Moreira fue el encargado de la apertura del evento. Con una colección de alta costura y el porte elegante de Leonora Jiménez, dio inicio la pasarela.

El espectáculo estaba inspirado en la fantasía: mostrando sus mejores galas, los invitados a una boda élfica desfilaron frente a decenas de personas.

Materiales como el chifón y el encaje engalanaron la presentación, mientras los colores negro, azul, verde y rojo fueron la base de los vestidos presentados.

Su segunda colección fue la

ready to wear llamada Selva Negra. En ella, el alajuelense presentó un total de 51 diseños que estaban agrupados bajo el tema de la estación lluviosa.

Entre los materiales que presentó el joven, se admiraron el spandex , la licra y el dry fit . El juego con la paleta de colores que realizó Moreira trazó una acertada analogía con los conceptos de mañana, noche y amanecer, pues combinó tonos oro y tierra con pasteles.

Sastrería. Fabrizzio Berrocal llegó a la pasarela con sus creaciones para demostrar que los hombres también visten alta costura.

Inspirado en una fotografía de su abuelo vestido con traje entero en los años 40, Berrocal presentó la colección Añoranzas .

Trajes hechos a base de algodón, bambú, casimir y seda, con materiales traídos de Alemania e Inglaterra, resaltaron la elegancia y el buen ver de los caballeros de antaño con una nota más actual.

El negro, gris, azul y berenjena fueron los colores más utilizados en la presentación de Berrocal.

La comodidad fue un punto alto en las piezas como camisas y chalecos que el diseñador exhibió .

El tico se aventuró a combinar colores primarios con tonos pasteles para lograr una equidad en los detalles de sus prendas, mientras que las rayas y los cuadros lograron evocar los tiempos en los que el buen vestir imperaba en la moda masculina.

Al cierre de esta edición, estaban por presentarse la colección de joyas y accesorios Guerreras , de la costarricense Ana Gutiérrez; las pasarelas de la tienda Adolfo Domínguez; la diseñadora estadounidense Johanna Hernández, de Glaudi, y la firma francesa On Aura Tout Vu.

Gutiérrez presentaría una colección hecha en oro y plata con añadidos en cuero. La tica mostraría muñequeras, collares, brazaletes, sombreros y carteras.

Parte de esta colección ya fue presentada en Nueva York y en París, grandes urbes de la moda.

En cuanto a la empresa Glaudi, su diseñadora preparó para Costa Rica una amplia gama de piezas funcionales como faldas y vestidos en tonos pasteles.

La noche de cierre del Fashion Week concluyó con la alta costura de On Aura Tout Vu, marca creada por Livia Stoyanova, Yassen Samouilov y André de Sa Pessoa.

Ese desfile estaba agendado para empezar a las 9:40 p. m. y mostraría diseños confeccionados a mano con llamativas propuestas de la alta costura parisina.