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 La Compañíacon su espectáculo de danza Collage, en vertical, se presentó sobre la fachada de la Oficina del Parlamento Europeo. Efe
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Madrid:
Noche en Blanco estuvo concurrida Movida Millón y medio de personas desafiaron la lluvia para disfrutar de 170 actos en la única noche cultural de Madrid
Madrid. EFE. Casi un millón y medio de personas asistieron a la abrumadora oferta cultural de todo tipo durante la Noche en Blanco celebrada la madrugada de ayer en Madrid, a pesar de la lluvia intermitente que cayó sobre la capital española.
Un amplio menú de más de 170 actos se concentraron en edificios emblemáticos del eje Castellana-Prado-Recoletos, el Centro Cultural Conde Duque y un renovado Matadero de Madrid, lugares que acogieron espectáculos de danza, teatro, videoarte, música, cine y actuaciones callejeras.
Esta iniciativa europea que también realizan París, Bruselas, Riga y Roma y a la que desde el año pasado se suma Madrid, convirtió la ciudad en un centro cultural, con muchos de sus edificios transformados en obras expositivas.
Actos. Sobre el Palacio de Comunicaciones situado frente a la fuente de la diosa Cibeles, se proyectaron imágenes por ordenador inspiradas en Luces de Bohemia de Valle-Inclán, mientras que la Casa de América tuvo a la mitología azteca como protagonista, y la Puerta de Alcalá quedó rodeada de una gigantesca nube en uno de los reclamos más llamativos, titulada Atmósfera .
En la plaza de Colón se pudo escuchar el canto de las sirenas provocado por la compañía Mécanique Vivante.
La segunda Noche en Blanco estuvo marcada por una intermitente lluvia en sus primeras horas y las colas, que también se formaron durante la madrugada para poder acceder a los diferentes actos.
Las vanguardistas creaciones de quince artistas internacionales, Robert Indiana y Dennis Oppenheim entre ellos, convivieron durante unas horas con las pétreas y eternas estatuas situadas en los jardines del Palacio Real, que también abrió sus puertas al público para mostrar las creaciones del pintor Juan Bautista Tiépolo y de su hijo Lorenzo.
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, invitó a los ciudadanos a ser espectadores y protagonistas de una noche mágica que con una masiva respuesta convirtieron la capital española en un espacio público de encuentro con la cultura.
En el Museo del Prado una larga cola de visitantes aguardaba para presenciar Patinir. La invención del paisaje , una propuesta que no es nueva, pero que se convirtió en una de las más solicitadas de la noche.
El viejo Matadero, reconvertido en centro cultural, fue el lugar donde la fiesta se prolongó por más tiempo, recogiendo las proyecciones del proyecto visual Videdictionary , Gnawa , espectáculo de la Compañía Nacional de Danza, y la música en directo del prestigioso grupo de música independiente Chicks on Speed.
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