Skátedra 2007


Live Earth 2007


Festival de Música y Artes del Valle de Coachella


Concierto Black Eyed Peas


Concierto Voodoo Glow Skulls


Concierto Tropical Evolución Vox


Conciertos de DIO


Otras galerías



Jueves 6 de septiembre, 2007


Notas Espectáculos:

Foto Principal: 1716159

Maestros.Carlos López Puccio, Jorge Marona, Daniel Rabinovich, Marcos Mundstock y Carlos Nuñez Cortés son todo lo que Les Luthiers necesita para mantaner viva la llama del humor brillante y la originalidad musical a prueba de fuego.Archivo
Humoristas:

Les Luthiers Un chiste recorre el mundo

Forjado en Argentina, en el marco del circuito coral universitario de los primeros años sesenta , el grupo de humoristas Les Luthiers hizo su primera presentación como tal el 4 de setiembre de 1967.

Carlos Castillos y Redacción

Agencia DPA

El 4 de setiembre de 1967 cuatro integrantes del conjunto humorístico-musical argentino I Musicisti decidieron crear una nueva agrupación que llamaron Les Luthiers. Convertido en una institución, el grupo acaba de cumplir 40 años de canto, humor e instrumentos únicos.

Desde entonces, Gerardo Masana, Marcos Mundstock, Jorge Maronna y Daniel Rabinovich pasearon su talento artístico por todo el mundo, recibiendo la admiración y el reconocimiento generalizado.

A la actual formación, en la que falta el fundador Masana, fallecido en 1973, se han integrado Carlos López Puccio y Carlos Núñez Cortés. El lunes de esta semana, al cumplirse su aniversario, la legislatura de la ciudad de Buenos Aires los declaró, por unanimidad, ciudadanos ilustres.

La distinción se sumó a la Encomienda de Número de la Orden de Isabel la Católica, la más alta condecoración con que el gobierno español premia a ciudadanos de otros países, y que fue entregada el 8 de agosto de manos de la vicepresidenta primera del gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

En ambos casos se resaltó la trayectoria de Les Luthiers, “un referente cultural de primer orden” que, según los españoles, “ha enriquecido, durante un cuarto de siglo, el acercamiento entre España y la Argentina”.

Señales de vida. Entre 1971 y el año 2003, Les Luthiers editaron nueve discos y en 1991 celebraron la aparición del libro sobre la historia del conjunto, titulado Les Luthiers de la L a la S , escrito por el conocido periodista y literato colombiano Daniel Samper Pizano.

En el Centro Cultural Recoleta de la capital argentina, en tanto, permanece abierta hasta el 16 de setiembre una muestra sobre estos 40 años, 5 décadas, 2 siglos del denominado Conjunto de Instrumentos Informales Les Luthiers.

El nombre proviene precisamente de los instrumentos informales que han sido el sello de identidad del grupo y que son creados en un taller propio, equipado especialmente para el diseño, construcción y la reparación de los mismos.

Para la construcción de esas estrambóticas herramientas sonoras con la que sorprenden y deleitan al público más diverso del mundo, estos talentosos argentinos utilizan diversa tecnología y emplean a gente especializada.

Al principio, la creación era casi exclusivamente de Gerardo Masana, con quien colaboraba Carlos Iraldi, un médico que integraba el coro de Ingeniería. Cuando murió Masana, Iraldi siguió trabajando, esta vez con la ayuda de Carlos Núñez Cortés. Actualmente, el taller de instrumentos es responsabilidad de Hugo Domínguez, artesano y músico bonaerense.

Les Luthiers disponen actualmente de “unos 38 instrumentos” entre los de cuerda, percusión y viento, siendo el último de ellos el Alambique encantador , creado en el 2005, a base de botellas de plástico y copas de acrílico.

Según agregan los músicos en su página de Internet, fue creado por Hugo Domínguez para ser utilizado en la obra Valdemar y el Hechicero , del espectáculo Los Premios Mastropiero (2005)

El instrumento está dividido en tres secciones, y para su ejecución se necesita tres músicos a la vez. La primera sección, la más aguda, consta de once copas de acrílico. Las copas poseen un reborde metálico, el cual, al ser frotado por los dedos del intérprete genera una onda electrónica de timbre similar al de una copa de cristal. La segunda sección consta de ocho botellas de plástico a las que se les ha quitado el fondo y se las mantiene parcialmente sumergidas en unas cubetas de agua. Cuando las botellas son empujadas hacia abajo, el líquido que entra comprime el aire interior, forzándolo a salir por el cuello del recipiente a través de unas lengüetas de acordeón. Al soltarlas, gracias a un mecanismo de válvulas y resortes, las botellas vuelven a su posición original. Por último, la tercera sección consta de cuatro grandes botellones, los cuales, por un mecanismo idéntico al de las botellas, generan las notas más graves del instrumento. El instrumento es ejecutado, simultáneamente, por López Puccio, Maronna y Núñez Cortés.

Foto Flotante: 1716157

Ellos mismos han señalado recientemente que “el aniversario de los 40 será el punto de partida para revisar una historia atractiva y riquísima, llena de anécdotas, vivencias, personajes, música, secretos, instrumentos únicos en el mundo y, fundamentalmente, muy buenas risas”.

Identidad total. Con más de treinta espectáculos originales estrenados, para los cuales el grupo creó instrumentos más originales todavía, Les Luthiers aprovechó el cambio de milenio para introducirle algunos cambios al grupo, como la incorporación de “suplentes” que eventualmente pudieran reemplazar a cualquiera de los integrantes en caso de necesidad.

“La selección de los candidatos no fue nada sencilla. Los postulantes tenían que saber cantar, moverse sobre el escenario e interpretar distintos instrumentos”, cuentan los músicos en su página. Finalmente, se eligió a Gustavo López Manzitti (quien se retiraría tres años más tarde) y a Horacio Tato Turano, cantante, pianista, saxofonista y compositor. Desde mediados del 2000, Turano viaja con Les Luthiers a todos los lugares en los que el grupo se presenta.

Desde el próximo 7 de octubre Les Luthiers presentará en España su espectáculo Las obras de ayer (2002) en una gira que incluirá Murcia, Levante y Almería.

Tan ilustres. A principios de esta semana, Les Luthiers fueron distinguidos como ciudadanos ilustres de Buenos Aires, en tributo a sus 40 años con el arte de hacer reír a millones de espectadores de América y Europa.

“Contradiciendo por una vez al poeta, podemos decir que si nos une el amor y no el espanto será por la risa y por el canto”, resumió con su tono grave y ceremonioso Marcos Mundstock, el gracioso locutor de los espectáculos del grupo, al agradecer la distinción.

Dando vida una vez más a su personaje, el humorista afirmó que Les Luthiers se proponían ser ilustres ya en sus comienzos, a tal punto que su canción de presentación decía “y lustre y lustre, no deje de lustrar”. “En realidad, ya éramos ilustres,... ilustres desconocidos”, añadió el comediante.

Hace un mes el gobierno de España otorgó a Les Luthiers la Encomienda de Número de la Orden de Isabel la Católica, la más alta condecoración española a extranjeros, que confiere a los músicos el tratamiento de “ilustrísimos señores”.

El hecho dio pie a otra broma del orador, que concitando la inmediata complicidad del público, sugirió asignar al título de ilustre un valor uno de “ilustrismo” y a ilustrísimo un valor de uno y medio, expresado “en ilustrías”.

“De modo que entre los cinco acumularíamos 12,5 ilustrías. Si esto fuera como el millaje, tal vez en algún momento podríamos llegar al premio Nobel”, remató, en una muestra del humor característico del grupo, de sutil parodia de la solemnidad.

Foto Flotante: 1716289

Por ejemplo, en la famosa aria Voglio entrare per la finestra , el príncipe trepa por una escalera para llegar hasta el balcón de su amada, la princesa, con el propósito de “cantarle y solamente eso”.

“Pero a medida que subía la escala, el príncipe pensaba menos en cantarle y más... en solamente eso”, decía Mundstock en un espectáculo de los años 70, en el que se burlaban de la ópera, uno de sus ejes temáticos históricos.

Así fue como crearon al personaje Johan Sebastian Mastropiero, protagonista de sus obras con sus disparatadas creaciones, mezcla de humor al estilo de los Hermanos Marx, Jerry Lewis y Peter Sellers.

Sin embargo, Les Luthiers lograron cultivar una personalidad propia con sus impecables trajes de esmoquin y moñito negros que no han abandonado bajo ninguna circunstancia en cuatro décadas.

Una de sus funciones inolvidables la brindaron en la Avery Fisher Hall del Lincoln Center de Nueva York, el 2 de noviembre de 1980, con un espectáculo traducido íntegramente al inglés.

Su más reciente espectáculo, Los Premios Mastropiero , estrenado en el 2005 en Rosario (Argentina), es una prueba absoluta de que el humor de Les Luthiers sigue tan refinado como siempre, quizá hoy más que ayer gracias a su Alambique Encantador , y que sus mejores tiempos son éstos, los presentes.

Les Luthiers

• Lecciones de originalidad

Foto Flotante: 1716417

Gom-horn da testa. Instrumento de viento, construido por Carlos Iraldi. Posee pistones de trompeta y el extremo de la manguera va montado sobre un casco para uso del ejecutante.

Foto Flotante: 1716410

Desafinaducha. El chorro de agua cae sobre las aspas de un molino. Éste, a través de una polea, hace girar unas ruedas con martillitos de acrílico que percuten en las placas de un metalofón.

Foto Flotante: 1716428

Calephón. Construido por Hugo Domínguez en 1999. Es básicamente un trombón a pistones dentro de la carcasa de un calefón. Se estrenó en 1999, para el espectáculo Todo Por Que Rías .



© 2007. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com