Costa Rica, Jueves 29 de noviembre de 2007

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Concierto:

Tremendos y fabulosos a los 42 años

  Veteranazos: La banda más pintoresca del rock clásico tico celebra hoy más de cuatro décadas de tocar. ¡Son unos titanes!

Ana María Parra A. | aparra@nacion.com

Diez minutos parloteando con Los Fabulosos Hermanos Vargas son suficientes para reafirmar que el rock and roll es una actitud.

¿Quién puede superar en Costa Rica la historia de vida de esta banda de cuatro de 17 hermanos, gente de San Ramón? ¡Hombro a hombro se dan con las historias de Jimmy Hendrix, quien también dejó su casa para buscar vida solo que en Inglaterra, y apadrinado por colmilludos de la industria!

Los Vargas no tuvieron esa misma suerte. Siendo menores de edad se escaparon de su casa –como acostumbraban – para tocar en un burdel de Puntarenas, el Jesse’s Bar. Un “gringo”, como ellos cuentan, quedó sorprendido con la habilidad y lo colorido de la actuación del aquel entonces par de mocosos y les pegó cacería.

Quedaron en verse más adelante en el parque de San Ramón y cuando llegó el momento de la cita, los Vargas solo vieron que un helicóptero aterrizó en el lugar y el mecenas desconocido, no recuerdan su nombre, se bajó con una cámara de cine. Les hizo varias tomas y se fue con ellos, contrato en mano, para hablar con el papá de aquella particular camada.

“Mi papá estaba chapeando y llegó así, sin zapatos, y todo picado de moscos a ver qué era lo que quería ese señor. Tenía todos los papeles listos para llevarnos a los Estados Unidos, pero papá no nos dejó”, recuerda Álvaro, el mayor de los Vargas y quien comenzó el grupo.

“Es que mi papá es un labriego sencillo”, apunta Eddie, que es el hombre del bajo. Pero aquello no les quitó las ganas de seguir. Y hoy, celebran en concierto sus 42 años.

De polizontes. Es que no es solo llegar a 42 años, es vivir 42 años como roqueros de la vieja escuela: entrar y salir de las drogas, dormir a la intemperie, cenar del favor de gente de buena voluntad, cazar estrellas de la música –sin importar el género– .

Los Fabulosos Hermanos Vargas la “pulseaban” desde que tenían seis años de edad y ni siquiera se llamaban así. No tenían nombre, luego se pusieron los Go Go Boys y ni sabían que significaba. “Diay, es que no hablámos inglés, alguien nos dijo que nos pusiéramos así y el pintamos el nombre a la guitarra”, cuenta y se ríe Eddie.

Esa guitarra que tenía escrito “The Go Go Boys” se les quedó en el camino. Como no perdían ese talento de fugarse de casa para llevar dinero a la numerosa familia, los Vargas se iban a pie desde San Ramón hasta Limón, siguiendo la línea del tren. En una de esas largas caminatas les salió una culebra y a punta de guitarrazos –casi como el Cabazorro– Álvaro le dio muerte... a la culebra y a la guitarra.

Con tal de tocar por donde fuera estos Vargas se fueron una vez de polizontes en un barco atunero. “Nos escondimos en la cocina del barco, pero al tiempo nos descubrieron y nos bajaron en el muelle 18 de Panamá”, recuerda Eddie.

¿Se devolvieron? ¡Para nada! Así de indocumentados tocaron hasta cuando pudieron.

En suelo tico, y por ser menores de edad, los pescaba la policía y tenían que dormir en las comandancias. Ya estaban acostumbrados.

Un poco más grandes, audicionaron y ganaron el derecho de ser los teloneros, en 1974, del concierto de Carlos Santana. Después salieron a tocar a El Salvador, Nicaragua y otra vez, Panamá.

En el historial de Los Fabulosos Hermanos Vargas no hay grandes academias –aprendieron a tocar a puro oído–. Tampoco hay grandes producciones discógraficas –un disco de 45 revoluciones con dos temas lanzado en los 70 y un compacto de la mayor sencillez con sus versiones de clásicos ajenos–.

No colgaron temas en los tops locales del rock –aún hoy no existe ni siquiera ese chart aquí–; y no han sido absolutamente reconocidos por los medios masivos fuertes como lo que son: unos titanes. Más espacio han tenido reggaetoneros , chiqui-chiqueros y proyectos de pop que no tienen ni la cuarta parte de la anécdotas de los Vargitas.

Conocieron a Mick Jagger; Julio Jaramillo les dio sus primeros ¢100 –en los años 50–, se toparon con Kenny Rogers, Cantinflas, Celia Cruz, Raphael y César Costa.

Álvaro (guitarra), Juan (batería), Eddie y Eduardo (voz) siguen vivos y tocando por ese amor dulceamargo que puede ser el rock .

Los vargas en vivo

 Hoy, celebración de 42 años de vida en el rock

Hora. 8 p.m.

Lugar. Latino Rock Café, frente a la bomba La Primavera, barrio La California, San José. Grupo invitado: Brigada, de Pital de San Carlos, Alajuela.

FOTOS

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Pasado y presente. De los años 50 a la nueva era del 2000 han sobrevivido Los Hermanos Vargas. En la primera foto Eddie, Juan, Álvaro y Marcos cuando eran unos chiquillos y empezaban a sorprender con sus improvisaciones y su tesón en una escena que daba sus primeros pasos. Hermanos Vargas para LN.

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2006. El año pasado en Los Hermanos Vargas estaban Álvaro, Juan y Marvin Aguilar. archivo.

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