![]() |
| • Portada • Espectáculos • Además | ||
|
|
Martes 1 de mayo, 2007 |
||||||||||||||||||||||||
Tragedia colorida Flor dorada. Maldición en el mejor cineWílliam Venegas wvenegas@nacion.com El ambiente escenográfico, la atmósfera, la recreación de época, las coreografías, los decorados y lo pictórico son sencillamente estupendos en la película china La maldición de la flor dorada (2006), dirigida por el inquietante y talentoso realizador Zhang Yimou. Estamos afirmando que se trata de una película donde el realizador Yimou tira y persigue, como buen cazador, para alcanzar una puesta en imágenes excepcional, visualmente formidable. En ese paradigma, se entreteje una insólita –por enigmática– tragedia. Aquí es cuando la trama, enriquecida con un buen guion del propio Zhang Yimou, en colaboración con Wu Nan y Bian Zhihong, se expresa con ardor. Es cine con garra; también con cierto misterio, donde está presente el exotismo trágico tan del romanticismo. Lo decía el realizador español Luis Buñuel, al hablar del buen cine: “El misterio es el elemento clave de toda obra de arte”. La correspondencia presente entre ambos y tradicionales espacios (forma y contenido) es eslabón de una cadena férrea: riqueza estética y voltaje dramático. Sentimos que esta es una película pensada con calma, pero cuyo carácter se ha templado en la tormenta, como aquella expresión de Goethe: “El talento se educa en la calma y el carácter en la tempestad”. El argumento pudo haberse quedado en melodrama, pero no. Se llena de pasión para ir a lo más intenso de la conducta humana, para mostrar acontecimientos marcados por el determinismo: es el sino de cada personaje. Es lo inevitable. La trama se desarrolla alrededor del siglo X, en la Ciudad Prohibida de China, fortaleza del emperador Ping, quien reúne a su familia para celebrar el acostumbrado y exquisito Festival de los Crisantemos. Sin embargo, ello se convertirá en estímulo que lanza a cada personaje a la tragedia, con tonos operísticos; pero el director Yimou mantiene el control de los actores, saca lo mejor de ellos, los torna convincentes y creíbles: ¡extraordinaria la actriz Gong Li! Recomendamos este filme: es cine puro como experiencia total.
|
|||||||||||||||||||||||||
|
© 2007. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com |