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 Aplaudida.La Big Band gustó a todos por igual, sin diferencias de edad. Carlos Hernández para La Nación.
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VII Festival Nacional de las Artes:
Big Band conquistó a los sancarleños Todo un éxito: La orquesta se ganó a la nutrida asistencia con un variado repertorio que incluyó obras de compositores latinos
Carlos Hernández
Corresponsal de La Nación
Ciudad Quesada. “De película, fenomenal, inolvidable, sencillamente extraordinario”, fueron algunos de los adjetivos que los sancarleños usaron para referirse al concierto que la Big Band ofreció el domingo en el escenario principal del Festival Nacional de las Artes.
El espectáculo tuvo como abrebocas la muy buena presentación del cantautor guapileño Francisco Murillo quien cantó la mayoría de los temas contenidos en su primer disco Exposición de la ciudad.
En el programa estaba previsto que los 23 músicos de la Big Band dirigida por Humberto Vaglio tocarían 45 minutos, pero la embelesada y entusiasta concurrencia los “obligó” con prolongados aplausos a tocar otros 45 minutos.
Ellos consiguieron que los minutos se sintieran como fracciones de segundo. La mayoría del público pareció olvidar que a la mañana siguiente había que trabajar. La alegría, la emoción y el recuerdo hicieron a un lado el reloj.
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Telonero.Francisco Murillo.Carlos Hernández para La Nación.
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La calidad del espectáculo los envolvió, los hizo vibrar y antiguos enamorados dejaron escapar lágrimas de emoción cuando boleros como Bésame Mucho les recordó amores idos.
“Vuelvan mañana (ayer)”, gritó con inusitada fuerza una joven, en el mismo momento en que Jorge Bejarano, en calidad de invitado, cantaba Llorarás , una pieza a ritmo de salsa de la renombrada orquesta Dimensión Latina. A 10 pasos de la muchachita, una mujer de 65 años fue más allá: “Que se queden por el resto del festival”.
Para todos. Y es que La Big Band gustó a todos por igual, sin diferencias de edad.
Su amplio repertorio permitió recordar clásicos de Glen Miller, de Ray Conniff, pero también éxitos de siempre de compositores latinos como el mismo Bésame mucho, de Consuelo Velásquez y Rico y sabroso , del caribeño Benny Moré.
Y por primera vez en su vida, muchos adolescentes supieron de la música del venezolano Billo Frómeta y su famosa Billo’s Caracas Boys, de quien la Big Band tocó la cumbia Tres perlas. Les gustó tanto como si se tratara de ritmos actuales como el reggaetón .
El concierto acabó cuando las manecillas del reloj rozaban la medianoche, pero era evidente que muchos pretendían atrasar el final con ofertas como “yo pago lo que me pidan por una hora más”.
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