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Miércoles 14 de marzo, 2007

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Apocalypto.Lobo con piel de oveja: ficción como realidad. Discine para LN
Crítica de cine

Cine sin ética

Apocalypto: Manipular la historia

William Venegas
wvenegas@nacion.com

El otro día, en conversación cinéfila, el cineasta Jürgen Ureña señaló: “Hay que dejarse de paja, Mel Gibson lo que hace es cine ‘gore’, lo hizo con la figura de Cristo y ahora lo hace con el pretexto de los mayas”. Palabras más, palabras menos, a cuenta del estreno del filme Apocalypto (2006).

El ‘gore’ es subgénero del terror que basa su eficacia visual con chorrotes de sangre; con trozos rojizos de carne humana sacados cruelmente; con cantidades perversas de órganos mutilados; con mucha escatología; con lenguaje facineroso y con cuanto sirva para estimular bajos instintos.

En algún momento el ‘gore’ tuvo humor negro y crítico. Hoy, ni eso. Ahora se trata de hacer cine repugnante y Mel Gibson se esfuerza por pasarlo como obra de arte. Hay que aceptarlo, el señor Gibson conoce su oficio, sin problemas para estructurar un relato, por lo que saca bien la faena de narrar con diversas imágenes.

Mel Gibson maneja muy bien la grandilocuencia visual y logra “hacer” entretenimiento hasta con la pasión de Cristo mientras se pule en lo estilístico. Con Apocalypto , mejora aún más.

Que el filme Apocalypto es cine tan enfermizo como el ‘gore’, también es cierto. Para lograrlo, a Mel Gibson no le importa manosear historias, con su mentada habilidad en el manejo de las imágenes y con buen trabajo en la sala de montaje (“edición”).

La cultura maya/azteca ha sido esta vez la víctima en el largometraje Apocalypto , guion coescrito por Farhad Safinia con el propio Gibson. Lo que vemos en esta película no era la cultura maya. El escritor mexicano de origen maya, Jorge Miguel Cocom Pech, ha dicho: “La película es una porquería, más que el reflejo de la cultura maya es un reflejo de la violencia estadounidense”.

Mel Gibson nunca muestra a los mayas, más bien los degrada por medio de la infamia histórica. Su mirada sobre nuestros ancestros y sobre nuestro acervo cultural es propia de un advenedizo o de un pirata. Es una mirada racista y mentirosa, solo entendible si vemos la película como ficción (¿ni así?).

El problema es, entonces, ¿para qué introdujo ese importante gesto de verosimilitud, como lo es el habla maya en los personajes?

Este recurso propio de la literatura busca pasarnos como buen vino lo que solo es aguardiente con almíbar, la ficción como real, manipulación descarada con el final de la película.

El final nos muestra la llegada de los españoles, con fieles sacerdotes en sus hábitos de entonces. La moraleja de Gibson, católico fundamentalista, está clarita: “vienen los civilizadores sobre la barbarie indígena, traen su cultura, su religión y su modernidad; el fuego del infierno maya se aleja”.

Así, por más bien hecha que esté esta película, precisamente por eso, nos vemos obligados a desenmascarar su “arte”, porque toda estética comporta una ética y que alguien se lo diga al tal Gibson.

Ficha técnica

APOCALYPTO EE.UU., 2006.

GÉNERO: Drama.

DIRECCIÓN: Mel Gibson.

ELENCO: Rudy Youngblood, Dalia Hernández.

DURACIÓN: 139 minutos.

CINES: Cinépolis, CCM, Cinemark.

CALIFICACIÓN: 6.



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