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Lunes 11 de junio, 2007 |
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Embajador del whisky Trabajo ideal: La labor de Gordon Bell consiste en explicar, en Escocia y fuera de ella, todo lo que hay que saber sobre el whiskyVanessa Bravo vbravo@nacion.com Hay trabajos que parecen salidos de un sueño, y el de Gordon Bell es uno de ellos: él es “brand ambassador” o sea, embajador de marca, para una prestigiosa empresa productora de whisky. Y por esa labor, a Bell le toca explicar, en Escocia y fuera de ella, todo lo que hay que saber sobre esta fina bebida alcohólica, destilada de la malta. Bell estuvo en días pasados en Costa Rica, durante una semana, promocionando la marca para la cual trabaja: Johnnie Walker, que es la más vendida del mundo. Él se reunió con periodistas, empresarios y clientes para explicarles desde cómo se elabora el whisky hasta trucos para degustarlo mejor. En las oficinas de Holtermann, Bell conversó con Viva sobre cómo llega una persona a ser “embajador del whisky” y cuál es la labor que él realiza en su país de origen y por todo el mundo, pues Bell viaja aproximadamente una vez al mes, y recientemente ha estado en China, Polonia, Francia y en varios países de América del Sur. Toda una vida. El trabajo primordial de Bell consiste en contarle a la gente la historia del whisky, su herencia, las particularidades del whisky escocés y, por supuesto, de la marca que él representa. Para adquirir estos conocimientos ha invertido la vida entera pues lleva 45 años de estar ligado a la industria del whisky. “Empecé como mezclador con una compañía que mezclaba y embotellaba whisky en Escocia. Noteníamos nuestra propia marca. Trabajé también para otras compañías muy importantes y, con el conocimiento adquirido, pasé al área de dirección de mercadeo y ventas con Diageo” (principal fabricante de bemidas premium de todo el mundo). Esto fue a mediados de los años 80. Y a principios de los 90 pasó a ser su embajador de marca. Cuando Bell está en Escocia, le toca atender visitantes, entrenar a otros embajadores y explicarle a la gente los secretos de la industria. Por supuesto, él sabe las diferencias entre el whisky escocés y el whisky de otros países, y, a sus 61 años de edad, ha estado en cada una de las destilerías de whisky de Escocia, que son casi 100. |
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