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Domingo 14 de enero, 2007

Notas Espectáculos:

Foto Principal: 1473812

Grande.”El Rey del Blues", el guitarrista estadounidense B.B. King, en la inauguración de su gira de 60 aniversario el 2 de enero en California, EEUU. AFP
Estados Unidos:

Inagotable Rey del Blues

Artista: A los 81 años, B. B. King inicia una gran gira por EE.UU. para repartir, entre sus compatriotas, la bendición del blues


Hollywood. AFPA los 81 años y después de 10000 conciertos en seis décadas, la emoción sigue latente para B. B. King, el guitarrista y cantautor conocido como el indiscutible Rey del Blues, que regresa a los escenarios de Estados Unidos en una gigantesca gira de aniversario.

Su cronograma de este año redujo a 150 los 240 conciertos que daba anualmente hasta 2005: el veterano guitarrista sufre de diabetes crónica y de los riñones –da todos sus conciertos sentado–, pero no puede imaginar otra vida.

“Tengo una enfermedad que creo puede ser contagiosa”, dice King mientras se acomoda en el lujosamente equipado bus de giras. “Se llama necesitar más”.

“No he tenido un éxito musical tras éxito musical a lo largo de mi carrera. Solo he tenido un éxito que se tocó en todas partes y fue The Thrill is Gone. Así que no estoy en posición de retirarme”, asegura. Pero King también se queda porque cree que es la mejor manera de que su música se escuche.

“Con excepción de la radio satelital hoy no escucho blues en la radio”, se queja. “Así que una razón por la que viajo mucho es para poder llevar la música a la gente. Porque si no la llevo, no sale al aire”.

El jovial octogenario no ofrece una explicación para la desaparición del blues de la radio. “Es como manejar por la ruta”, dice. “Ves a alguien caminando y si lo quieres recoger, lo recoges. Pero si no quieres recogerlo, no lo recoges”.

Servicio Express. Con tantos conciertos en su haber, se podría pensar que King perdió el temor escénico hace mucho. “No es así”, afirma. Aún hoy se pone nervioso antes de cualquier actuación en vivo. “Nunca sabes con qué te vas a encontrar”, dijo poco antes de subir al escenario del teatro Kodak de Hollywood. “Para mí es como ir a la guerra. La audiencia sabe más de mí de lo que yo sé de ellos”.

“Cuando subo al escenario me siento como un pequeño bote en un océano. Allá afuera, solo. Algunos le llaman pánico escénico. Algunos me dicen que es preocupación, pero yo creo que es como ver a tu familia política por primera vez”, dice. “Y si alguna vez has estado casado sabes cómo es eso. ¡Dios mío!”.

Hijo de campesinos nacido en Itta Bena, Misisipi, Riley B. King empezó su vida trabajando como conductor de tractores en una plantación cuando en 1948 fue invitado a tocar en un local en West Memphis. “En la plantación solíamos decir que trabajamos de poder a no poder, desde que puedes ver hasta que no puedes ver. Mi salario era de $22 semanales”, recuerda. “Pero cuando toqué por primera vez en el Grill me pagaron $12,50 por noche. Una gran diferencia”.

Sesenta años después, King es el músico de blues más renombrado del siglo XX y una importante influencia para miles de artistas.



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