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 Amor real.Ryan Gosling y Rachel McAdams en una de las escenas de la película El diario de una pasión . En la vida real comparten su vida sentimental. Archivo
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 Cambio.‘The Believer’ le cambió la vida a este joven actor canadiense y le otorgó reconocimiento. Archivo
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Ryan Gosling Talento e Este nominado al Oscar afirma que al escoger sus trabajos no discrimina al tratarse de presupuestos. La clave para él es la calidad fílmica de la película seleccionada
Cindy Pearlman
Hollywood Watch. The New York Times Syndicate.
Cuando estaba en la escuela preparatoria, el sobrenombre de Ryan Gosling era “Líos”. Ahora es difícil imaginar por qué, pues parece ser una de las jóvenes estrellas de Hollywood que menos se mete en problemas.
Claro que ayuda que su carrera esté yendo a las mil maravillas. Prácticamente desconocido apenas hace unos años, Gosling captó la atención de la crítica con The Believer (2001), se anotó un sorpresivo éxito de taquilla con The Notebook (2004) y recientemente fue nominado a un premio de la Academia al Mejor Actor por su interpretación de un maestro drogadicto en Half Nelson (2006). Él llegó a la ceremonia de los Oscar en compañía de su madre y su hermana.
“Mi mamá lloró tanto cuando le dije que había sido nominado, que tuve que llevarla. Y después, cuando hice otra llamada, mi hermana lloró todavía más fuerte. Ella iba de mi otro brazo”, recuerda Gosling.
Si esto parece insólito para un joven actor de moda, bueno, es que Gosling no es el clásico joven actor prometedor. En la cúspide de su celebridad después de The Notebook , él desapareció de Hollywood para pasar unos meses en Biloxi, Misisipi, para ayudar en las labores de limpieza después del huracán Katrina .
“Estuvo en un monasterio budista vietnamita ayudando en la limpieza”, explica Gregory Hoblit, quien dirigió la nueva cinta de Gosling, Fracture , en una entrevista por separado.
“Ryan no podía salir en auto de Nueva Orleans. Se consiguió unas calcomanías de la Cruz Roja para sus autos y se fue a Biloxi. Él iba en su auto por ahí, tratando de ser útil. Vio un templo en muy malas condiciones y pasó el siguiente mes ayudando a escarbar”, recalca.
Pero esa mañana de domingo en un hotel de Beverly Hills, Gosling parece no querer hablar de su trabajo en Misisipi.
“De esas situaciones, yo recibo tanto como doy. En cuanto a Biloxi, bueno, ésa es una experiencia que me quedará para el resto de la vida. Fue una experiencia muy rica. Ni siquiera puedo poner en palabras ese periodo de mi vida”, dice .
Es más fácil poner en palabras por qué ha pasado la mayor parte del tiempo en películas independientes de bajo presupuesto y no en megacintas de Hollywood, después del éxito de taquilla de The Notebook .
“He hecho muchas películas pequeñas en las que básicamente no podían pagarme”, dice Gosling, de 27 años de edad.
“Tengo suerte, pues tengo un abogado que trabaja gratis para mí. Tengo un agente que me ofrece dinero, así que no hago trabajos que no me gusten. Tengo un representante que encuentra cosas como Half Nelson . Obviamente, gano bien, pues a los actores se les paga mucho más de lo que hacen. Lo mío es trabajar con gente que realmente apoye lo que yo quiero hacer”, manifiesta.
No quiere decir que él tenga objeciones a las películas convencionales, si se le presenta una buena oportunidad: Fracture –programada para estrenarse el 20 de abril en Estados Unidos–, es una clásica película de suspenso sobre un hombre acaudalado (Anthony Hopkins) que mata a su esposa (Embeth Davidtz) por engañarlo, confiesa y después trata de escapar al castigo mediante artimañas legales. Gosling interpreta al joven asistente de fiscal de distrito, empeñado en castigarlo, pero todavía faltan muchas vueltas por dar.
Para Gosling, el atractivo, claro, era trabajar con Hokins.
“Fue totalmente aterrador, pues yo soy su gran admirador y Hopkins es el maestro. Para mí fue muy importante trabajar con un maestro en este momento de mi carrera”, admite el canadiense.
“Lo que descubrí es que Anthony Hopkins es intimidante, pero no en el sentido en que yo pensaba. Él está creando constantemente. Está pintando, garabateando y componiendo. Hace los garabatos y diseños más intrincados. No puede detenerse. Pinta entre una y otra toma. Sale con pintura en las manos y las esconde bajo la mesa antes de la escena. Cuando las vimos después, descubrimos que él hace excelentes pinturas”, dice.
“La clave en él es que es un genio, pero no se atormenta por eso. Yo soy víctima de tomarme estas cosas demasiado en serio”, explica.
¿Hopkins no se toma las cosas en serio?
"El ladra como perro. Si todo se pone demasiado serio, él empieza a ladrar. De hecho es el perfecto ladrido de perro. Uno juraría que hay un perro en la habitación”, explica Gosling. "
El actor creció en London, Ontario, donde tomó clases en casa con su madre hasta la preparatoria. De joven, cantaba en concursos locales con su hermana mayor, pero su vida cambió en 1993, cuando fue a Montreal a participar en una prueba para The Mickey Mouse Club .
Gosling derrotó a 17.000 chicos para ocupar un lugar en esa conocida serie de televisión, y apareció en tres episodios, no como cantante ni como actor, sino como bailarín.
“Yo quería ser bailarín pues pensaba que eso me ayudaría a conocer chicas. Todos mis amigos estaban jugando hockey con otros chicos. Así que cuando cumplí once años y me enteré de que andaban buscando bailarines para The Mickey Mouse Club , yo me lancé. Después averigüé que no habría muchos trabajos en el futuro como bailarín, pero sí como actor. Y de todos modos podría conocer chicas”, admite riendo.
Gosling debutó en el cine con Frankenstein and Me (1996), después se dirigió a la pantalla chica para interpretar Young Hercules (1998-1999). Tuvo un pequeño papel en Remember the Titans (2000), después recibió muy buenas críticas por un papel más grande en la película de suspenso Murder by Numbers (2002) de Sandra Bullock. Luego The Believer –que Gosling estelariza como un judío anti-semita– ganó el gran premio del jurado en el Festival Cinematográfico de Sundance.
The Believer le cambió la vida al joven actor.
“No sabía que se hacían películas como ésa. No sabía que podía estar en un trabajo que me gustara tanto y estar en una película que significara tanto. De hecho estableció la norma de las experiencias que quiero tener como actor”, admite.
“Yo he estado tratando de construir sobre esa experiencia, considerando que el dinero es el dinero, pero no se puede comprar el arte”, afirma. “Y por ahí hay tanto dinero que yo no discrimino cuando se trata de presupuestos. Si es una película pequeña, la hago si es buena. Si es buena, tengo que hacerla. No hay duda”, añade.
Aunque eso le lleve por direcciones extrañas, como es su nueva cinta, Lars and the Real Girl .
“Es una historia de amor muy hermosa, acerca de un tipo que se enamora de una muñeca sexual. El tipo está convencido de que ella es real. De veras que es uno de los mejores libretos que haya leído”, dice Gosling serio.
Fuera de la pantalla, el actor y su pareja en The Notebook , Rachel McAdams, hacen hasta lo imposible por evitar las trampas de la pareja célebre, manteniéndose muy discretos y bien alejados de los tabloides.
“En realidad no sé cómo lidiar con la fama. No he tenido mucha experiencia con esta vida pública. Supongo que la he tenido en dosis pequeñas. Me gustaría mucho evitarla”, dice.
Con el éxito de Half Nelson fue inevitable que se despertara más atención. Él no esperaba una nominación para el Oscar, dice Gosling, pero quedó complacido con los resultados, aunque fue Forest Whitaker quien se fue a casa con la estatuilla.
“Definitivamente hay más oportunidades. Pero con esas oportunidades viene también la responsabilidad de aprovechar al máximo lo que se me da”, afirma. “Sé que tengo una oportunidad. Pero es solo una y no va a durar toda la vida”, concluye Gosling.
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