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Lunes 25 de septiembre, 2006

Notas Espectáculos:

Foto Principal: 1369083

Elenco.Carole Karemera (izq), Carole Asma Nouman y Issaka Sawadogo.EFE.
Película:

Drama africano a la pantalla



San Sebastián. AFP Rhane y su familia se ven obligados a abandonar su aldea en busca de agua en algún lugar de África arrasado por la sequía, la hambruna y las guerras en Si le vent souleve les sables (Si el viento levanta las arenas) de la francesa Marion Hansel, presentada en el Festival de San Sebastián.

Sin embargo, según el francés Marc Durin Valois, autor de Chamelle, novela en la que se basa la cinta, “es un libro de esperanza”.

“Es cierto que es una historia muy dura, pero es una historia que está por debajo de la realidad. La realidad es mucho peor” explicó Marc Durin que negó que su novela contenga una visión fatalista de la situación que se vive en África.

Rhane -el único que sabe leer y escribir en su aldea-, su esposa Mouna, sus dos hijos varones y su pequeña Shasha, a quien su madre salva de la muerte por haber nacido mujer, deben cruzar desiertos rodeados de zonas minadas para encontrar un pozo de agua.

“Las cosas no han cambiado en África en 30 años. Hoy en día, más que fatalismo, la gente sigue caminando permanentemente”, agregó Durin, que pasó su juventud entre Estados Unidos y Uganda.

La película fue filmada en Yibuti, pues según su directora, la francesa Marion Hansel (1949) “fue el país que más me impresionó”, pero además reunía una serie de condiciones adecuadas como los paisajes y el hecho de ser un país de habla francesa. Sin embargo, deliberadamente en la cinta, una coproducción franco-belga, no aparece referencia a un país en particular.

Sudán, Nigeria, o Etiopía... Si le vent souleve les sables (Si el viento levanta las arenas) podría ocurrir en alguno de los muchos países de África sumidos en la miseria más profunda, la sequía, la hambruna y las guerras, en los que, quienes logran sobrevivir, terminan en un campo de refugiados de la ONU.

“Es una historia universal. Yo quería que involucrara al mundo entero” explicó Hansel, luego de que el propio Durin recordó que 1.500 millones de personas en el mundo carecen de agua.



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