|
 Voluptuosas.La modelo israelí Bar Rafaeli con una creación de Clips (izquierda) y otra modelo con una creación de Elena Miro (derec ha).efe.
|
Desfile:
Milán: más curvas y menos hueso
Milán. dpa Estas mujeres son femeninas, sensuales y están orgullosas de cada kilo que llevan: las modelos de Elena Miró no tienen posibilidades si son muy delgadas. La marca italiana, especializada en tallas que van desde el 38 al 54, inauguró el sábado anterior el desfile de Milán con las colecciones para dama primavera/verano 2007.
Tras la negativa de la Pasarela Cibeles de Madrid de admitir a las modelos extremadamente delgadas la semana pasada, también la metrópolis lombarda se sumó a la lucha contra la anorexia.
La moda de Miró pone fin al concepto de que las mujeres más rellenas tienen que esconder sus formas. Por el contario, deben mostrar sus curvas: cinturones anchos que marcan la cintura, escotes amplios y cada tanto una que otra minifalda. Además de la fuerte presencia del blanco y negro se mezclan también otros tonos, con dominancia del rosa.
“Queremos demostrar que la belleza y la sensualidad no están reservadas solo a mujeres delgadas. Con nuestro show, queremos iniciar una discusión sobre el actual concepto del ideal de belleza”, declaró Elena Miroglio, jefa de mercadeo del Grupo Miroglio, que integra la marca Elena Miró.
Entre las mujeres a las que apuesta Miró se encuentra la actriz española Penélope Cruz, la protagonista de la película Volver del director español Pedro Almodóvar, y que inspiró su colección.
Estrictos. Milán incluso va un paso más allá que Madrid, que antes del desfile subió a la balanza a cada una de las modelos. Si bien en Milán no se habla de un peso límite, las jóvenes deben pasar previamente por un completo control médico. Al igual que en la capital española, las chicas anoréxicas aquí tampoco tienen espacio.
Además, las menores de edad entre las mil modelos presentes deben estar acompañadas por uno de sus padres o tutor. Estas medidas fueron dispuestas por la Associazione Servizi Moda (Assem), la casa matriz de las agencias de modelos.
Y para que los espectadores tampoco se encuentren sometidos a los dictados de la delgadez, durante el desfile inicial junto a cada butaca se encontraba una caja llena de confites de chocolate.
|