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Domingo 19 de noviembre, 2006

Notas Espectáculos:

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Emilio Pereda y Paola Ardizzoni / Para /LA NACIN
El personaje:

Penélope Cruz: Estrella con estrella

Con tan solo 32 años, esta española ha participado en 35 películas; la última de ellas es Volver, del director Pedro Almodóvar, quien convirtió a esta joven de ojos negros profundos en uno de sus musas.

Cindy Pearlman
Hollywood Watch. The New York Times Syndicate.

Hollywood Watch. The New York Times Syndicate.

Penélope Cruz es una de las bellezas legendarias de su época: ha tenido relaciones con dos hombres que han encabezado la lista de los “Hombres más sensuales vivos” del planeta elaborada por la revista People y ha estelarizado más de 30 cintas.

Por si eso no fuera poco, ha sido el centro de algunos de los más insistentes rumores para el Oscar de este año. Pero si la pequeña española de 32 años está impresionada, no lo deja ver.

“Hasta ahora he hecho 35 películas”, contó durante una entrevista en el pasado Festival Cinematográfico de Toronto, “y solo hay como unas cuatro de las que puedo decir que no voy a irme a la casa a torturarme por lo que hice. ¡Solo cuatro de treinta y cinco!”

“Lo único que puedo decir es que estuve muy contenta al ver esta película llamada Volver”, agregó riendo. “Quedé muy satisfecha con todo y no me torturé en casa. Eso es algo muy, muy bueno para mí”.

Cruz no es la única persona impresionada por Volver, película española dirigida por Pedro Almodóvar, que se estrenó a inicios de este mes.

Tanto le ha gustado su interpretación a la gente que la ha visto, que ya se habla de su nominación al Oscar a la Mejor Actriz, cosa rara para una película en idioma extranjero.

“He oído que esta es una de mis mejores interpretaciones”, comentó Cruz, al dar la impresión de sentirse incómoda.

“Pero eso es difícil decirlo de mí misma. Creo que cada película me ha dado la oportunidad de seguir aprendiendo y seguir en el juego del aprendizaje, pues para mí es un juego. Y agradezco todas las lecciones aprendidas”.

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Influencia. Es probable que nadie le haya enseñado a Cruz tanto como Almodóvar, quien escribió y dirigió la historia de Raimunda (Cruz), que es parte Sofía Loren, parte Anna Magnani y toda una mujer con poder.

La película es casi imposible de describir, pero gira en torno a Raimunda, su hija adolescente, los secretos familiares, fantasmas, cuadrillas de camarógrafos y cuerpos que no son del todo lo que parecen.

Esa es toda una receta, pero no es insólita para el febrilmente creativo Almodóvar, conocido por escribir personajes jugosos para mujeres y quien dirigió a Cruz por primera vez en Carne trémula (1997).

La primera gran oportunidad para ella como estrella internacional fue con Todo sobre mi madre (1999), también de Almodóvar.

“Me encanta trabajar con Pedro”, afirmó Cruz con mucha seguridad. “Me siento muy respetada y querida por este director. Siempre tengo ganas de decirle ‘gracias por cuidarme de ese modo’, pues eso no sucede en todos los foros de cine”.

“Él es fascinante y tiene sentido del humor. Es divertido las 24 horas del día. Es sensacional viajar con él a lugares como Cannes (en Francia). Nos metemos en situaciones muy locas y es maravilloso tener a Pedro al lado. También me encanta oír sus comentarios, pues él nunca deja de comentar. E incluso escribe su diario al final del día”, relató.

“En ocasiones me da a leer su diario... ¡porque sabe que voy a presionar para censurar algunas cosas!”, prosiguió con tono jocoso.

La parte engañosa de Volver, dijo Cruz, es que nada de los personajes es lo que parece a primera vista. “Yo busco papeles que tengan cierto nivel de dificultad para mí como actriz. No quiero solo interpretarme a mí misma, lo que sería demasiado fácil”, indicó.

“Quiero alcanzar algo en la imaginación y llegar a lugares donde no haya estado antes. Quiero hacer personajes que sean muy diferentes de lo que yo soy en la vida real”.

“Me gusta correr riesgos en la vida”, continuó Cruz. “¿Por qué ir a la segura? Es mi obligación ir más allá de lo que yo crea que puedo hacer, si no ¿de qué otro modo voy a crecer? Los riesgos emocionales nos dan mucho. Es una jornada muy hermosa de recorrer cuando no sabemos el resultado”.

Si todo sale bien, aseguró Cruz, la respuesta a Volver le traerá más películas estadounidenses que le darán la oportunidad de ampliarse emocionalmente.

Anteriormente, la mayoría de las ofertas que recibía de los estudios estadounidenses, agregó, eran los papeles consabidos de novia-tentadora-mujer sensual que declinaba sistemáticamente.

“Trabajé en Europa 16 años y en Estados Unidos solo cinco”, precisó. “Es normal que consiga más papeles rigurosos, difíciles y emocionalmente exigentes en Europa que en Estados Unidos”, aseguró.

“Creo que estar en una película como Volver también podrá ayudarme a conseguir papeles más emotivos en inglés. Lo triste es que ahora no hay muchas películas de esas para las actrices”, dijo.

Historia. Cruz es originaria de Madrid, donde su padre trabajaba en una tienda y su madre es peinadora. “De niña era lo que se dice una “comicastra” (una persona cómica) ”, contó la actriz sin ocultar su sonrisa.

“Veía algo en la tele y después lo actuaba para mi familia. Me encantaba hacerla feliz. Mis familiares reían y aplaudían y eso me hacía sentir bien”.

Cruz estudió ballet durante nueve años en el Conservatorio Nacional de España, pero a los 15 años se pasó a la actuación, cuando hizo una prueba ante una agencia de talento y superó a más de 300 niñas para ganar una representación como actriz.

Pronto ya tenía papeles en televisión y en vídeos musicales, para después hacer su debut cinematográfico en Jamón, jamón (1992). Luego, ese mismo año, interpretó a una mujer que buscaba el amor con un desertor del ejército en Belle époque, de Fernando Trueba.

A partir de entonces, fue considerada una de las estrellas principales del cine español, al ganar un premio Goya, el equivalente en España de los Oscar, por La niña de tus ojos (1998).

El estrellato en Estados Unidos le ha resultado más esquivo, ya que la crítica del trabajo de Cruz, por lo general, ha sido mejor que para las películas en las que actúa, por ejemplo en The Hi-Lo Country (1998), Woman On Top (2000), All The Pretty Horses (2000), Blow (2001) y Captain Corelli's Mandolin (2001). Vanilla Sky (2001) le valió más titulares por su romance con Tom Cruise que por la película en sí, como pasó también en la película Sahara (2005), después de la cual ella y su coprotagonista Matthew McConaughey salieron juntos.

Al parecer, es por eso que ella se niega a hablar de su vida personal con la prensa, prefiriendo centrarse en su trabajo como actriz y en los personajes que interpreta.

“Recuerdo que estaba en el festival de Telluride, donde me hicieron un homenaje. Reunieron cortos de diferentes películas que había hecho en los últimos 15 años. Yo estaba ahí sentada, pensando: ‘Me preocupa ese personaje ... ¿qué le habrá sucedido?’”, relató

“"Obviamente, andar cargando al personaje por todas partes no es nada sano, pues uno sufre sin necesidad”, añadió.

Su experiencia como actriz ha moldeado su vida en una forma que nunca imaginó al empezar su carrera, contó Cruz.

“Me gusta este trabajo, porque después de terminar algunas películas pienso que esa experiencia me ha dado mucho. Mentalmente voy a muchas partes y aprendo a reaccionar de una manera muy honesta. Eso es maravilloso”.

“También me gusta ver cómo reacciona la gente a mis películas”, continuó. “Para mí es sensacional cuando alguien llega y me dice lo que sintió con alguna película. También me gusta que la gente sea honesta y me diga que no le gustó alguna película. Me gustan los dos lados ... me parece más honesto”.

Otra cinta en la que Cruz actuó fue en Bandidas, en la que ella y su amiga de siempre, la mexicana Salma Hayek, interpretan a unas ladronas de bancos a principios del siglo XX en México.

Y aunque ese tipo de cintas de atracos no impresionó tanto a los críticos como el drama de Volver, a la actriz eso no le importa.

“Yo leo la mayoría de las reseñas, y en el pasado he leído algunas que no eran buenas. Las críticas malas no me afectan tanto, pues probablemente las que he escrito mentalmente para mí misma son mucho peores de lo que cualquiera pudiera escribir”, finalizó la de ojazos negros.



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