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Jueves 9 de noviembre, 2006 |
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Grande e incendiario Scott Henderson sorprende a los críticos, pero poco le importa la palabra ajena. Quizás porque ser rebelde está en su ADN es que rompe reglas y supera la fama de ser acreditado como el número uno de la guitarra jazz . Con su trío de blues toca este fin de semana y Tiquicia le oirá temas tan nuevos que vienen sin bautismo.Ana María Parra A. aparra@nacion.com La “culpa” se la tienen que repartir entre Led Zeppelin y Jimmi Hendrix. Fue al oír a aquellos amos del sonido que un Scott Henderson de menos de 15 años de edad decidió que iba a ser músico. De tanto transcribir a Hendrix, a Albert King, Jimmy Page, Miles Davis y George Coleman –a Scott le encanta Coleman– él fue cayendo hasta el fondo en el jazz y el jazz se le metió en el fondo de los huesos a Henderson. Esto es obligatorio en el jazz: Scott trabajó con Chick Corea y su Elektric Band y con una agrupación clave del jazz fusión: Weather Report y, por ende, con Joe Zawinul, pero Henderson está a mil años luz de aquello que fue su pasado. Scott Henderson es más que un buen guitarrista. Es el amo, es el señor. No solo por la forma en la que ejecuta sino por la forma en que compone, o “decompone”; es el revolucionario del blues texano, es un creador de composiciones complejas como el Lady P, que es un blues todo incendiario. Scott trata de mantener un balance entre melodías y líneas, se aburre si escucha a un músico tocando líneas toda la noche. Scott es exigente. Hace lo que le da la gana con las escalas mayores, las disminuidas, menor melódica, modos... Con los discos de su grupo Tribal Tech ha dado cátedra de composición desde el jam. En Rocket Science, por ejemplo, fueron componiendo en el estudio mismo sobre algo que sucedía instantáneamente entre los músicos. Con el trío de blues, ese que toca mañana y el sábado en el bar Jazz Café, Scott desata toda la complejidad y el tino, a la vez, de su ingenio. Es sutil y es artístico. Mezcla con precisión y de forma ingeniosa el funk, el pop, el rock, el blues y el jazz. Para los que solo se convencen con papelitos: en 1991 Guitar World lo declaró el guitarrista de jazz número uno y en 1992 volvió a ser declarado el guitarrista número uno del jazz por Guitar Player's Annual Reader's Poll. Su disco de blues Dog Party (de 1994) ganó el premio al mejor álbum blues de guitarra y superó –según los críticos– al From the Cradle, de Eric Clapton. Con Tore Down House (1997) recibió cuatro estrellas por las revistas Jazz Time, Guitar Player, Guitar, Guitar Shop y L.A. Jazz Scene Magazine. Después de seis años Scott regresa a Costa Rica. Viene de nuevo con John Humphrey en el bajo, pero con Alan Hertz en la batería. Desde Los Ángeles, por teléfono, habló Scott. ¿Qué escuchará el público de Costa Rica ahora? Tocaremos temas nuevos. ¿Como cuáles? Son temas que estoy escribiendo para un álbum nuevo. Me toma mucho tiempo escribir. Desecho muchas cosas que no me gustan. ¿Repasará algo del Scott Henderson Live, uno de los materiales recientemente publicados? Sí, vamos a tocar música de ese álbum y temas nuevos. Sí, pero ¿cuáles temas nuevos? Uno se llama Sphynx –como la esfinge en Egipto– y un par más son temas que todavía no tienen título. ¿De dónde provienen ahora las imágenes para componer? Sabes, yo realmente no lo sé. Es como un misterio para mí. No tengo idea, yo solo empiezo a componer... trato de componer todos los días y generalmente me llega una imagen después de que el tema está hecho. Usualmente, no me siento a escribir de algo en particular. Mi música es más acerca de las notas que de lo que tratan las notas. Después de que escribo la música la canción me recuerda algo y entonces la nombro de acuerdo con lo que me hace sentir. Usted tiene un nivel que hace que todo el mundo preste atención, desde críticos hasta fans. ¿Le importa lo que piensen ellos? ¿Acerca de mi música? Sí. No, a mi no me importa lo que piense la gente, yo hago la música para mí y para la gente que le gusta. Si a alguien no le gusta no importa, porque no tiene que oírla. Sé que si escribo algo que me gusta van a haber otras personas a las que les guste también. Así que la opinión de otros no hace mayor diferencia. ¿Hay cambios en el Scott Henderson de hoy? Antes estaba metido en música más complicada y más técnica, pero ahora que tengo más edad no me parece tan importante si la música es técnica. Ahora, si me siento bien con ella, es lo importante. ¿Está cansado de ser un maestro, de enseñar incluso a través de Internet y su sitio oficial? Creo que hay que devolver. Hay que dar más que música para los músicos. Cuando yo era estudiante aprendí mucho de mis profesores y de gente que no era egoísta conmigo y a mí me gustaría ser así. ¿Cuáles son entonces sus verdaderos deseos en unos años más? Siento que no tengo que probarle algo a nadie excepto a mí mismo. ¿Cuánto mejor puedo hacer lo que me gusta? Eso es lo que me importa ahora. He tocado con los mejores músicos del mundo como acompañante, así que no veo eso en mi futuro, mas bien tomé la decisión de ser el líder de una banda, grabar e ir de gira. Lo que quiero es hacerlo mejor a través del tiempo. ¿Busca la perfección? Siempre he querido hacer un trabajo en progreso, nunca he querido decir que ya he hecho todo lo que quería hacer. Ya no me importa el dinero, probablemente si hiciera música más comercial podría tocar en lugares más grandes, hacer más dinero y hasta sonar en la radio... y eso ya no me importa. Solo quiero hacer lo hago de la mejor forma y si me gusta... todavía mejor. Colaboró como traductor Darren Mora Mora.
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