El indiscreto
Más curiosidades. Algunas otras cosas llamativas que pasaron en la función del viernes de la ópera Don Pasquale (aparte de las que publicamos ayer miércoles) fueron que un espectador no paraba de gritar ¡bravo, bravísimo! pero desde el puro principio, entre escenas y aún en partes en las que no ameritaba (como un par de veces en que Enrique Granados se le adelantó a la orquesta y no iban parejos). Otra cosa que llamó la atención fue que a Luigina Grazioso le tocó un papel “mudo”, en el que no cantaba, pese a que ella tiene muy bonita voz. Y otra cosa “curiosa” fue que el maquillaje y los peinados de las cantantes del coro Mozart eran muy sutiles, muy naturales, excepto en una de ellas, a quien de seguro la maquilló el enemigo.
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