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 Espectáculo.El bailarín Julio Bocca junto a Alessandra Ferri en una escena del ballet Manon .EFE
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Despedida:
Julio Bocca emocionado con su adiós al American Ballet
Nueva York. EFE.El bailarín argentino Julio Bocca prepara con intensidad y particular emoción su última temporada con el American Ballet Theatre (ABT), una institución a la que después de 20 años como bailarín principal considera su casa.
"Esta última temporada aquí es muy emotiva para mí", subrayó Bocca al término de la primera sesión intensa de ensayos en los estudios del ABT, donde prepara el que será el primer paso para su retirada definitiva el año que viene.
"Son 25 años de trabajo profesional y 20 de ellos aquí metido. Esta fue mi casa, mi compañía, así que todo es muy especial", agregó el artista, de 39 años.
La primera cita que tiene con el público es en Chaconne, de José Limón, en la gala inaugural de la temporada de primavera el próximo día 22, y después actuará en Juego de Cartas, Petrouchka, Giselle, El Corsario y Manon.
Este último ballet, coreografiado por Kenneth MacMillan, ha sido el elegido por Bocca para despedirse de la compañía, el 22 de junio, junto a Alessandra Ferri, con quien formó pareja durante 20 años.
"Era lindo terminar con ella y con una obra más teatral, en la que se ve más lo artística que lo técnico, los años, la experiencia... lo técnico que lo haga la gente joven", comentó con humor el bailarín.
Bocca asegura que el público y el resto de la compañía le ha expresado siempre un cariño muy lindo y muy sincero, así como gran respeto, y considera que terminar tan importante etapa de su carrera en Nueva York y en el Teatro de la Opera Metropolitana es ya de por sí muy relevante.
"Siempre tenemos una temporada fuerte y es un público difícil", afirma Bocca, por lo que considera un gran logro el haber mantenido el favor de tan exigente audiencia durante tantos años.
De nivel. Kevin McKenzie, director artístico del ABT, resaltó que el bailarín argentino ha sido un ejemplo que beneficiará a futuras generaciones"
"Sus representaciones fueron siempre creíbles a la vez que su nivel de excelencia era increíblemente alto", agregó.
Bocca considera al ABT como el marco perfecto que ha protegido y resaltado su trabajo, y le ha dado un aprendizaje y un ritmo de trabajo sin igual, por haberle puesto en manos de coreógrafos muy diferentes y en estilos muy variados.
En cuanto a la huella que él puede haber dejado en esta compañía, señala que quizás sea la espontaneidad y frescura de su baile.
"Siempre es una sorpresa conmigo. Nunca saben lo que va a pasar", resaltó, y añadió que le satisface mucho también el que otros artistas le consideren una buena pareja en el escenario.
Bocca se incorporó con 19 años, en 1986, al ABT como bailarín principal, el escalafón más alto de la compañía y con ello ha contribuido a abrir puertas a otros jóvenes.
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