![]() |
| • Portada • Espectáculos • Además | ||
|
|
Jueves 4 de mayo, 2006 |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
La soledad es pop- psico » Las canciones dieron vuelta diez años en la cabeza de Moldo. De ellas salió DaramorAna María Parra A. aparra@nacion.com Hay que tener los pantalones bien amarrados para mandarse solo, para dejar la compañía. Es que entre un montón siempre es más fácil sostener la carga, y dar la cara. Siendo todavía un jovencillo, a los 17 años, Moldo -Camilo Pavez según su cédula- ya había escrito No hay escape. Se le fueron saliendo de las manos algunos otros temas en medio de que tocaba con Flores Muertas, con la Orquesta Sinfónica -como buen contrabajista que también es- y por supuesto, con Evolución la banda que lo vio crecer en las buenas y en las malas como hombre y como músico. Seguían las canciones haciéndole ruido en la cabeza hasta que Moldo decidió sacárselas de encima. En mayo del año pasado comenzó a grabar el disco que hoy, al fin, presenta. Daramor contiene 12 tracks, dos de ellos son pedacitos de música incidental ( Grafitti I y Grafiti II), otros dos son la misma canción, pero en versiones opuestas ( Dar dance y Dar amor), hay improvisaciones ( La vorágine) ,pero en especial es un disco en el que el roquero pasa de cabeza a un pop muy fino. Todo lo que hay fue el primer sencillo, y en 15 días mostrará el videoclip de Al filo de la navaja, segundo sencillo. El videoclip fue elaborado por Silvia Morales y Joshua Spencer, La Quinta Región. Con músicos como Hicho Gamboa (Anzuelo), Federico Miranda (Gandhi), Zurdo (Parque en el Espacio) y Santos (Santos&Zurdo) el Moldo armó este Daramor. ¿Sentiste que tenías algo en la garganta, algo que le urgía salir? Sí, y fue un día que pensé 'yo me puedo morir mañana y qué diablos pasó'. Tengo estudios, compongo, canto y no quería quedarme como el "mae" que tocó bajo con Evolución. ¿Cómo descubriste esas cosas que querían salir? Lo fui madurando durante diez años. La primera canción que escribí fue No hay escape (track cinco del disco), tenía 17 años. De ahí en adelante seguí escribiendo y eran temas recurrentes: introspectivos y de relaciones humanas de lo que yo sentía por alguien o de lo que esa persona me hacía ver de mí. Tu lenguaje en solitario no calzaba con el de Evolución. La banda critica la sociedad, la política, el entorno. Pasaste de lo macro -lo que importa al colectivo- a lo micro -lo que le importa a uno de lo de uno-. Exacto. Y yo estoy feliz de que Evolución sea así porque me libera de esa responsabilidad social. Las canciones que he puesto en los disco de la banda las escribí pensando en Evolución. En cambio lo mío es introspectivo y superpersonal. ¿Sentiste temor de dejar de ser visto como el chico rudo y admitir que tienes corazón, confusión, carne y hueso, vísceras y pellejo? No sé si miedo. En cuanto a lo que la gente piense...me remito a las letras, no hay una sola palabra ni una sola frase que esté puesta para que calcen. De hecho deshago frases, no me gusta lo preestablecido, no me gusta la rima por la rima. Estoy satisfecho de lo que digo y de cómo lo digo y eso cala profundo en la gente que escucha las canciones. ¿Cuál de las canciones cumple con ese tratamiento de letras? Al filo de la navaja, Libre corazón y Todo lo que hay. Desde que compongo Supercaína Zen se nota que me gusta más jugar con la sonoridad de las palabras que con lo que dicen. ¿Es igualmente válido un buen fondo o un buen juego estético? Exacto por eso me basé tanto en el pop. Siempre tuve presente a Andy Warhol con una propuesta "banal" que transforma en arte, me gusta ser banal, pero me importa el tratamiento. De unos años para acá pienso en lo ligero hay cosas absolutas. Es qué sorprende escuchar a un Moldo del rock crudo haciendo pop. Es que admiro a gente como Charly García y Andy Warhol, que aunque distintos confluyen en ser profundos y banales a la vez. También tiene que ver con que crecí escuchando Madonna, Los hombres sin sombreros y que me encantaba siendo carajillo, luego vino Bon Jovi, Nirvana, Cinderella, Sound Garden y Evolución. En el momento en que empecé a hacer el disco el pop estaba satanizado y quería hacer malacrianza en ese sentido. ¿Cómo llegaste a Dar Dance, nació primero Dar amor? A los 17 años me salían letras como Dar amor, y Dar Dance fue cuando descubrí las máquinas y empecé a improvisar. Y eso es Dar Dance, un tema que improvisé y quedó ácido y pop. Salió libre, fue creatividad y la canción se dejó llevar. ¿ Daramor muestra entonces tus primeros acercamientos a algo? Sí, en los 90 estaba el mito de que las máquinas eran Satanás, que no se podían tocar porque no eran rock y es mentira. Es un error meterse en una moda, las modas pasan y a uno no le queda nada. ¿Fue clave la improvisación? Lo pregunto por La Vorágine. Sí, estaba probando un sonido y cuando terminé me di cuenta que era un tema. Si hay algo con lo que estoy satisfecho con este disco son las imágenes que propone ese tema. ¿Y Grafitti I y Grafitti II? Me pareció interesante meter estos pedacitos de música que no proponían nada específico. No soy solo una persona que compone canciones, soy una persona a la que le gusta la música. Los hice para un proyecto de un corto de Silvia Morales, espacio pequeñitos de música incidental para un "brete" basado en un cuento de Julio Cortázar. Los temas son una imagen sensorial. ¿Por qué incluir Constelaciones, que tocaba Bruno Porter? La hizo un baterista que se llama Manuel Quesada y se la compuso a una nena que murió en el 98. Bruno hizo la versión y a mí se me quedó grabada. Era un poco decir 'yo estuve presente en lo que pasaba en los 90'. Es algo personal. ¿Es un tributo a Bruno Porter? No, pero me enorgullece que ellos la tocaran. Zurdo me hizo las secuencias, así que es una versión libre de Carlos Guardia (que grabó y produjo el disco), Zurdo y mía. ¿Hay personas reales que protagonizan tus canciones? Sí, todas. Al filo de la navaja es acerca de mi persona. ¿ Ella? Ella es como otro Grafitti. ¿ Libre corazón? Estaba trabajando unas secuencias, era un día precioso con mucho Sol y pasaron unas aves volando y yo pensé 'que ganas de estar ahí arriba'. Eso era un día perfecto.
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com |