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Sábado 11 de marzo, 2006

Notas Espectáculos:

Foto Principal: 1206426

Confessions on a dance floor
Semblanza:

Confesiones de una diva


Yendry Miranda
ymiranda@nacion.com

Estabilidad no es una palabra que exista en el diccionario de Madonna, por el contrario, lejos de la tranquilidad, la diva estadounidense de raíces italianas se mantiene en una constante reinvención.

Ayer bailarina, hoy cantante, madre y esposa, esta mujer ha acostumbrado al mundo a recibir las sorpresas más inesperadas, simplemente con una excusa: ella es Madonna.

Modonna Louisse Veronica Ciccone Fortin nació en el seno de una familia de fuertes raíces católicas en Detroit, un 16 de agosto de 1958.

De sus años escolares sus mentores guardan el recuerdo de una alumna aplicada, lo que la llevó a ganarse una beca para estudiar danza en la Universidad de Michigan.

En su segundo año de estudios motivada por el profesor de ballet Cristopher Flynn, se marcha a probar suerte en Nueva York con una pequeña maleta y $30 en sus bolsillos.

Para sobrevivir en "la gran manzana" la chica materialista hizo de todo, desde vender donas, hasta posar desnuda para un fotógrafo, que años más tarde hizo su agosto al venderle las fotografías a las revistas Playboy y Penthouse.

Sus primeros pasos en la música los dio en pequeñas bandas como Breakfast Club, Modern Dance y The Millionaire, que tocaban en clubes famosos como Roxy y Danceteria.

El 1982 es un año clave para la artista, quien de la mano de Sire Records lanza su primera producción discográfica Madonna, la que marcará el inicio de una larga carrera musical.

A pesar de no conseguir el triunfo con este material, dos años más tarde, el éxito le sonríe con su segunda producción Like a virgin, que causa revuelo y logra vender más de 11 millones de copias en el mundo.

Aunado a su talentosa voz y sus sensuales bailes, Madonna logra colocar otro elemento más en la mente de su público, toda una imagen.

Con 25 años a cuestas, la diva crea, según la BBC Mundo, su propia fantasía post- punk. Para ese momento nació La chica materialista dejó crecer su cabello, se cubrió de lazos, collares y decidió que la ropa interior lucía mejor por fuera que por dentro.

En 1985, la cantante encuentra el amor en los brazos del actor Sean Penn. La pasión entre la pareja solo dura cuatro años y en 1989 deciden separarse.

Divorciada y ahora más madura, Madonna gana los aplausos y el desprecio con el lanzamiento del disco Like a prayer, el cual es calificado como sacrílego y blasfemo por los católicos.

A pesar de esto Madonna no escatima en explorar nuevos territorios y sin dudarlo participa en la película Dick Tracy, al lado del actor Warren Beatty.

Una revolución. La década de los 90 marcó un hito en la carrera de la cantante quien se convirtió en toda una figura para la juventud.

De esa década se desprenden discos como Erotica, donde da a conocer su visión personal del sexo, Bedtime stories y Ray of light, que se constituyó en uno de sus más grandes éxitos.

Con ese álbum la artista ganó seis de las nueve nominaciones de los premios MTV y dos de sus videos fueron seleccionados como los mejores de la historia.

Consciente del triunfo que había alcanzado la cantante dijo: "No soy la mejor cantante, ni la mejor bailarina . Eso no es lo que me motiva. Me interesa que la gente mueva el trasero".

De esa década se extraen numerosos recuerdos de la cantante, entre ellos, su participación en la película Evita, con la que gana un Globo de Oro por su actuación. Otra de las sorpresas de Madonna fue el anuncio de su primer embarazo, que trajo el nacimiento Lourdes en 1996.

¿Maternal? . Con el fin de milenio y su nueva maternidad Madonna, muestra una actitud más serena, pero igual de agresiva sobre el escenario.

En el 2000, se encara al matrimonio esta vez con el cineasta Guy Ritchie con el cual tiene su segundo hijo, Rocco.

En esta etapa Madonna sigue ligada al cine, solo que esta vez lo hace desde la perspectiva musical, participando en las bandas sonoras de Austin powers: The spy who shagged me y Die another day.

En el 2003, Madonna regresa con el disco American life, que si bien es cierto no causó un gran impacto en América, logró catapultarla en Europa.

El año pasado Madonna volvió a darle en el clavo al éxito con Confessions on dance floor, una mezcla de disco- pop que invita a bailar.

A meses de haber lanzado este material, la artista ha logrado vender más de 5 millones de copias en el mundo y colocar sus temas en el primer lugar de popularidad de 29 países. Con estos antecedentes la artista vuelve a ubicarse como la favorita entre muchos.

Con una imagen remozada, Madonna ahora no solo es más madura, si no que siembra en sus seguidores el sabor de nunca saber con qué sorprenderá esta diva la próxima vez.



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