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Domingo 4 de junio, 2006 |
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crítica de música Crítica de música: Juego de opuestos » Compuestos:En Schumann, los contrarios se complementanAndrés Sáenz asaenz@nacion.com La Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica se ha unido a la celebración del 250 aniversario del nacimiento de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), luminaria del clasicismo vienés, y a la conmemoración del 150 aniversario del fallecimiento de Robert Schumann (1810-1856), exponente principal del romanticismo alemán, con ciclos de recitales consagrados a ambos compositores. La obra pianística de Schumann es profundamente íntima e introspectiva, profusa en alusiones personales o literarias y referentes extramusicales. Tal es el caso de obras como Papillons, opus 2 ( Mariposas), y de los Fantasiestücke, opus 12 ( Piezas de fantasía), interpretadas, en ese orden, por Flora Elizondo y Glenn Núñez, el miércoles, como parte del ciclo dedicado al compositor. Sin embargo, los aspectos narrativos asociados a las dos piezas fueron añadidos por Schumann después de escritas, de modo que pueden también escucharse como música absoluta exenta de cualquier esquema programático. Las 12 miniaturas que conforman Papillons datan de 1831 y están inspiradas por una novela de Jean-Paul, uno de los autores favoritos del compositor. Fantasiestücke, compuesta en 1837, es una colección de ocho piezas que, si algo desligadas temáticamente, están unidas en sensibilidad e impulsión emotiva. Elizondo contrastó el juego de opuestos, implícito en Papillons, entre los aspectos líricos y ensoñadores y aquellos inquietos y dramáticos, bien que, a mis oídos, en su versión quizá faltaron mayor soltura y fervor. A su vez; Núñez plasmó una interpretación apasionada y desenvuelta de los Fantasiestücke, matizada en dinámica y fluida en fraseo. No había tenido antes oportunidad de escuchar a este joven talento, que me ha dejado una impresión muy favorable. Para concluir, el joven violinista Erasmo Solerti y Glenn Núñez plasmaron una lectura ajustada, emocionante y elegíaca de la Sonata en la menor, opus 105, primera de dos escritas por Schumann para dúo de violín y piano en 1851.
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