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Domingo 4 de junio, 2006

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/LA NACIÓN
Entrevista:

Los cuatro divos del Mundial

» El grupo Il Divo, junto a la cantante Toni Braxton, interpretan The Time of Our Lives, el tema oficial del Mundial de futbol Alemania 2006

Vanessa Bravo
vbravo@nacion.com

En apenas dos años de existencia, el cuarteto Il Divo ha logrado ventas millonarias de sus tres discos ( Il Divo, del 2004; Ancora, del 2005; y The Christmas Collection, del 2005), repetidos primeros lugares y furor mundial. Estos cantantes, que mezclan sus voces líricas con interpretaciones pop, se anotaron recientemente un éxito más, muy relevante: fueron seleccionados para interpretar, junto a la cantante Toni Braxton, la canción oficial del Mundial de futbol Alemania 2006, que comienza el viernes.

Para hablar de este logro, de ser parte del disco del Mundial (llamado Voices from the FIFA World Cup), de su rápido ascenso, y de cómo pasaron de la ópera al pop, el español Carlos Marín, uno de los miembros de Il Divo, habló por teléfono con Viva.

¿Qué significa para ustedes haber sido seleccionados para cantar The Time of Our Lives, el tema del mundial?

La verdad, fue un gran honor cuando nos dijeron. nos quedamos sorprendidos. Es un placer hacerse oír en una actividad con tantos países unidos y luego, hacerlo en dúo con Toni Braxton, de quien por cierto cantamos un tema en nuestro primer disco.

¿Cómo se dio la escogencia?

Desde que empezamos, hace dos años, tuvimos la gran suerte de tener canciones en los primeros lugares en muchos países. Suponemos que la FIFA pensó que éramos el grupo de moda y llamaron a nuestro representante.

Este pareciera ser el punto más alto de su de por sí rápida carrera. ¿Qué sigue ahora para ustedes?

No sé. Estamos alucinando. Cuando empezamos no creímos que fuéramos a llegar a donde estamos ahora. Cuando surgió la idea de crear Il Divo, yo estaba un poquito asustado de si esto podría funcionar, pero a la semana de que salió nuestro primer disco ya era número uno en Londres.

¿Han pensado en la posibilidad de cantar más música original y no tanto adaptaciones de temas pop?

Sí hemos grabado canciones originales, pero queremos hacerlo más. En Ancora hay cinco covers y el resto son originales. Es cierto, elegimos canciones pop porque es más fácil llegarle al público, pero a veces es más difícil hacer temas conocidos, porque la gente tiene la versión original para comparar. En nuestro siguiente disco, que saldrá en agosto, habrá más temas originales pero incluso en los covers queremos ir más allá en cuanto a los arreglos, incluso tal vez incluyamos algo de heavy metal. Aún estamos buscando temas y componiendo nosotros mismos, pero ha sido difícil sacar tiempo por lo de la gira del Mundial de futbol.

Durante su formación como cantante lírico, ¿alguna vez imaginó que terminaría cantando no en óperas sino en lugares como el programa El show de Oprah Winfrey?

No, yo empecé a los siete años en el mundo del pop pero luego hice opereta, teatro musical y, en los últimos ocho años, ópera. Pasé por todas las etapas. Pero cuando hacía ópera nunca pensé volver al pop.

¿Cómo fue que Simon Cowell (creador de Il Divo, productor musical y juez del reality-show American Idol) dio con ustedes? Se dice que la búsqueda de los integrantes tomó dos años...

Él fue a ver un concierto de Los tres tenores y pensó que quería formar un grupo así, pero con cantantes jóvenes. Viajó a 17 países y estuvo haciendo audiciones, pero no encontró lo que quería. Entonces recurrió a agencias de ópera. Yo estaba en Dublín y me llamaron a audición. Me cuestioné si era algo que me interesaba o no, porque incluso hubo muchos directores de ópera que me advirtieron que era un gran riesgo profesional, pero ahora les encanta lo que hago. A Urs (Bühler), el suizo, lo escogieron tras audicionar en la oficina de Simon. Luego llegó David (Miller, de Estados Unidos) y, entonces, el grupo se completó con alguien del mundo pop (el cantante Sébastien Izambard, de Francia).

¿Simon Cowell es el único cerebro del grupo o ustedes tienen participación en la parte creativa?

Sí tenemos participación. Simon tenía el proyecto de Il Divo ya diseñado, con las cosas muy claras. Mr. Nasty (apodo de Cowell) sabe lo que quiere, lo entiende muy bien. La única opción que tuvimos al principio fue incluir My way en nuestro primer disco, pues todo lo demás ya estaba decidido. En nuestro segundo disco, Ancora, sí tuvimos injerencia en la elección de los temas. Simon nos dijo: "Yo no entiendo de ópera, ustedes sí. Los dejo trabajando." Entonces, luego de reunirnos con los compositores, seleccionamos, junto a los productores, los arreglos vocales

El suyo no es un grupo que se formara naturalmente. No son un grupo de amigos que un día decidió cantar. ¿Cómo es su relación con los otros integrantes?

Muy buena. Ahora somos como hermanos. Somos buenos amigos. A veces discutimos, como pasa en todas las familias. Yo, como hispanoparlante, uso mucha "mala palabra" en mis conversaciones y eso provocó algunos malentendidos. Al principio fue como estar en las Naciones Unidas, pues tenemos temperamentos distintos, hubo meses de estira y afloje, pero ahora, con solo una mirada, sabemos lo que piensa el otro...

Se dice que Simon Cowell quería conformar un grupo que sonara como Los tres tenores pero se viera como modelos de Armani. ¿Creen que su apariencia tenga igual o más importancia que su música?

Es el paquete completo. Si Britney Spears no fuera sexy no tendría tanto éxito. La imagen es super importante. Cuando la gente vio que parecíamos modelos, seguro pensaron que no cantábamos nada, pero no es así. Pero bueno, tampoco somos tan guapos, lo que pasa es que los trajes y el porte ayudan. Las mujeres añoran ver gentlemen bien aseados, bien vestidos, no estilo grunge. somos más al estilo de lo que fue el Rat Pack de Frank Sinatra. Eso también ha sido parte del éxito.

¿Tienen proyectos individuales fuera del grupo? ¿Y cómo afecta el grupo su vida personal?

Ahora es imposible tener proyectos individuales. El día a día es de 16 horas. Por la mañana damos entrevistas, estamos de gira, no hay tiempo ni siquiera para componer. Todos estamos super concentrados en Il Divo. Tenemos apenas dos años de existir, lo que pasa es que tenemos la gran suerte de estar en la posición en que estamos, así, tan pronto. En cuanto a la vida personal, casi no vemos a nuestras familias ni a nuestros amigos. Yo, por ejemplo, tengo mi novia en España. Ella también es cantante así que sabe lo que es esto, es una pareja consecuente. De nosotros, el único que no tiene pareja es Sebastián.

Cuando se acabe Il Divo, ¿qué sigue para usted?

Me encantaría seguir con mi carrera en solitario, hacer ópera, musicales, producir, estar detrás de escena.

Colaboró Víctor Fernández, redactor de La Nación.



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