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Jueves 23 de febrero, 2006

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Guardaditas.Las pequeñas de George Clooney se tendrán que quedar en casa durante la ceremonia de los Oscar.Archivo
Premios Oscar:

Lío por entradas y niñeras

» Dilema: Previo a la entrega de los Oscar los actores tienen dos problemas: encontrar lugar y a alguien que cuide a sus hijos

Rocio Ayuso

Los Ángeles. EFE.

Cuando faltan poco más de dos semanas para la entrega de los Oscar dos cosas parecen más difíciles que la victoria: conseguir entradas para la ceremonia y encontrar niñera para tantos candidatos con familia. Como cada año, la Academia concederá dos entradas por candidato para asistir el próximo 5 de marzo a la ceremonia de entrega de estatuillas que tendrá lugar en el teatro Kodak de Los Angeles.

Y el resto las repartirá entre los miembros de la Academia, cuyas votaciones dan pie año tras año a esta fiesta del cine y de los profesionales de esta industria.

Estos últimos obtienen una media de diez pares de entradas por estudio, cuatro en platea y seis en otros lugares secundarios.

Complicado. Los miembros de la Academia pueden comprar sus entradas donde quieran, desde $350 el par de butacas en platea hasta $ 50 por dos butacas lo que se dice colgados de la lámpara.

Una compra que dependerá de la suerte ya que las entradas de los miembros se rifarán entre todas las solicitudes presentadas. El plan suena razonable pero existe un pequeño problema de número.

La capacidad del teatro Kodak es de 3.300 butacas. El número de miembros de la Academia, sin contar cónyuges, es de unos 6.000.

Y a cinco candidatos en la mayor parte de las 24 categorías premiadas, en muchos casos como el de mejor película con varias personas reconocidas por candidatura, el número de invitados aumenta unas 300 personas más.

Felicity Huffman tiene sitio seguro y en las primeras filas, dedicadas a los que como ella aspiran a algún premio en su caso en la categoría de mejor actriz por Transamerica.

"Voy a los Oscar y no de relleno ni de camarera sino por méritos propios", confesó a la prensa sin intenciones de perderse la celebración. La misma alegría sacude a George Clooney, que siempre se negó a participar hasta que no fuera como candidato.

Esta de los Oscar es su revancha, con tres candidaturas como director, guionista y actor secundario, las dos primeras por Good Night, and Good Luck y la tercera por el filme Syriana.

Lo malo no es él sino sus acompañantes. Como afirma el mexicano Rodrigo Prieto, aspirante a mejor fotografía por Brokeback Mountain, él tampoco se perderá la ceremonia con su esposa, Mónica, y espera sentarse con el resto del reparto de su filme.

"Pero las niñas se tendrán que quedar en casa. Sólo tenemos dos entradas", reconoció a EFE.

Su preocupación lleva a ese otro problema en una generación de candidatos con una numerosa prole: el asunto de las niñeras.

Como confesó a la prensa el candidato a mejor actor Heath Ledger, los Oscar están muy bien pero su mayor deseo es el de quedarse en casa junto a su compañera, la también candidata Michelle Williams, para que sean ellos los que se encarguen de acostar a su recién nacida, Matilda, por la noche. Lo mismo ocurre con Reese Witherspoon, madre de dos niños y candidata a mejor actriz por Walk the Line.

La situación no siempre transcurre con tanta normalidad. La única ocasión que Will Smith aspiró al Oscar como mejor actor tuvo que abandonar la ceremonia antes de que anunciaran su candidatura cuando le avisaron de un problema médico con uno de sus hijos.



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