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 Ólger Sánchez/La Nación
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Rock:
Canas al viento del rock&roll » Los gigantes del rock mundial son unos abuelitos, pero aún provocan fiebre entre sus miles de seguidores. Los bolsillos de las veteranas estrellas también siguen abultados
Ana María Echeverría
Londres. AFP.
Sesentones, con un arsenal de arrugas que testimonian de sus vidas turbulentas, los abuelos del rock mundial -Bob Dylan, los Rolling Stones, Paul McCartney, Marianne Faithful, entre otros- aún provocan fiebre, presentándose donde quiera que van con llenos totales.
Los anuncios de sus giras -como el efectuado recientemente por los Rolling Stones, que divulgó las fechas de su próxima gira europea- hacen colapasar los sitios en Internet que venden entradas para sus espectáculos, confirmando que estos abuelos siguen teniendo el escenario del rock and roll en su poder.
Y eso que sus Satánicas Majestades -como se conoce a la banda de Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts y Ronnie Wood- tienen ya 44 años de tocar juntos y han efectuado 31 giras mundiales.
La voz del ahora legendario Bob Dylan, que nació en Minnessota (norte de Estados Unidos) hace 64 años, y se dio a conocer en los cafés bohemios del Village, en Manhattan, en los años 60, convirtiéndose en el símbolo de la contracultura, es cada vez más nasal.
Aunque cuando se lanzó a la guitarra electrónica fue apodado Judas, Dylan se presentó con llenos completos durante la gira que efectuó en Europa y que concluyó el 27 de noviembre anterior en Dublín.
Paul McCartney, que escribió en 1967 When Im sixty-four ( Cuando tenga 64 años), que parecía entonces una fecha imposiblemente lejana, está a solo unos meses de esa fecha. El próximo 18 de junio, James Paul McCartney tendrá que cantar su canción en presente.
El cantante británico, que nació hace más de 63 años un barrio pobre de Liverpool, y que lleva ahora el título de Sir, recién sacó un nuevo disco, Chaos and creation in the backyard, su vigésimo álbum posterior a los Beatles, los Fab four.
El mes pasado, McCartney despertó en el espacio al astronauta estadounidense Bill McArthur y al cosmonauta ruso Valery Tokarev, arrullándolos en directo con Good Day Sunshin.
Por su parte, la historia musical de Marianne Faithfull empezó cuando tenía 17 años, cuando lanzó As Tears Go By, la primera canción escrita por Mick Jagger y Keith Richard, que se ubicó en los primeros diez lugares en Gran Bretaña en el año de 1964.
Faithfull, cuya vida privada estuvo marcada por la droga y por su relación turbulenta con Mick Jagger -como testimonia su autobiografía, publicada en 1994-, acaba de publicar su último disco, Before the poison ( Antes del veneno, calificado por algunos críticos como el mejor álbum de su carrera).
La historia de estos "abuelos del rock" está salpicada de escándalos, que acompañaron su revolución de la música contemporánea, que aún no ha terminado, ya que siguen teniendo un poder impresionante.
Escándalos.La historia de los Rolling Stones empezó en 1962, cuando Mick Jagger y Keith Richards -que habían formaron dos años antes un grupo, llamado Little Boy Blue & Blue Boys, junto a Jack Taylor- conocieron a Brian Jones, que se unió y los bautizó como The Rolling Stones, inspirándose de un tema de Muddy Waters, Rolling Stones Blues.
Después Taylor fue remplazado por Bill Wyman, Charlie Watts se incorporó al grupo, y en 1964 los Stones publicaron su primer álbum, The Rolling Stones, seguido un año después por Rolling Stones 2, en el que lanzaron el tema Satisfaction, que sigue siendo uno de los himnos de los devotos del rock.
La muerte y los escándalos por droga los ha acompañado: en 1969 Brian Jones fue hallado muerto en su casa y en 1967 Jagger y Richards fueron detenidos por posesión de drogas. Pero sus discos y sus numerosas giras en los 70, 80, y 90, hasta este siglo, han sido siempre un éxito, como lo es su última, A Bigger Bang, que comenzó en agosto pasado en Estados Unidos, y que finalizará un año después, en Cardiff (Gales), y el grupo sigue firmando contratos millonarios.
Según la revista Pollstar, en el 2005 los Rolling Stones batieron su propio récord con los ingresos por boletos generados por su gira por América del Norte. La banda vendió entradas por $162 millones para un total aproximado de 1,2 millones de fanáticos. Además, el balance los ubica como los más caros del escenario musical del año pasado, cobrando hasta $450 por localidad.
Asimismo, Robin Gibb, fundador junto a sus hermanos Barry y Maurice de la legendaria banda Bee Gees, que vendió más de 120 millones de discos y obtuvo siete premios Grammy y 16 nominaciones, se sigue presentando, varias décadas después de que conquistaran la fama, provocando calenturas en teatros del mundo entero.
Son sexagenarios, pero en esto de la música los años ¡funcionan!
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