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Martes 3 de enero, 2006

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Foto Principal: 1153543

Mal. Reese Whiterspoon luce, como casi siempre, inexpresiva, con cara de yo no fui. www.justlikeheaven-themovie.com


Crítica de cine: Amores de espectros

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William Venegas
wvenegas@nacion.com

¿Fantasmas?: Un mujer en el limbo

Hay películas a las que les falta convicción, porque no se creen nada ni a sí mismas. La culpa no es solo del guion minusválido que casi siempre presentan, sino también de la agotada puesta en escena del director. Este es el caso de la comedia romántica que se ha estrenado con el título de Como si fuera cierto (2005), del realizador Mark Waters, con base en la novela de Marc Lévy.

Su guion, más liviano que bolsa de palomitas, nos hace el balance del encontronazo romántico entre un tipo joven que alquila una casa y el espectro de la mujer que ahí vive. El tipo es viudo, se llama David y lo encarna con acierto el actor Mark Ruffalo. Por su parte, la chica ha sufrido un accidente de tránsito, pero se quedó en una especie de limbo existencial, se llama Elizabeth, personaje con actuación fantasmal de Reese Whiterspoon, siempre inexpresiva, con cara de yo no fui.

El personaje de Elizabeth es tan etéreo como la actuación de Whiterspoon, pero esto no lo decimos por elogio, todo lo contrario. Es que esta mala actriz lleva pegadito en su cuerpo y ánimo la señalada falta de convicción de la película. No hay duda: es una puesta en imágenes casi fantasmal, porque dice poco, casi nada. No hay estilo que la resalte, que le haga figurar.

Aún así, con bondad navideña, podemos ver la película con alguna generosidad de nuestra parte y disfrutarla un tanto, sobre todo con su propuesta del hombre enamorado de una mujer inmaterial y esta que le corresponde, al punto de dormir juntos, aunque nada haya que compartir del cuerpo de una mujer quimérica.

Aceptamos que, en este filme, ese romance no es tan empalagoso, como suele suceder con la escudería hollywoodense, pero sí es predecible en cada secuencia del relato, cuya tabla de salvación son los esporádicos buenos momentos de humor que, al fin y al cabo, los hay, amén de una aceptable banda sonora, con canciones puestas allí con intención de venderlas luego en un compacto.

Como si fuera cierto (Just Like Heaven) es un largometraje modesto en sus ambiciones (¿las hay?), sencilla en sus planteamientos e intangible en sus resultados, es como si uno se mirara al espejo para encontrar tan solo vacíos. A veces, el filme se disfraza de complejo, pero es tan solo un embozo para engatusar a la gente más crítica. Lo válido es preguntarse ¿qué puede salir de un filme rodado sin mirada personal de parte de su director?

Si alguien dice que esta película está hecha para un público habitual, le damos la razón; también puede tomarse como relax, porque tampoco exige nada de nuestras neuronas y ni siquiera tiene picardía, por lo que no hay que pedirles permiso a los censores oficiales para ir al cine.

Como si fuera cierto (Just like heaven)

ESTADOS UNIDOS (2005)

GÉNERO: Comedia.

DIRECCIÓN: Mark Waters.

ELENCO: Reese Whiterspoon, Mark Ruffalo.

DURACIÓN: 95 minutos.

CINES: Cinemark, Cinépolis, Multicines, Circuito de Cines Magaly.

CALIFICACIÓN: 5.



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