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 Impresionante. Carlo Guelfi interpreta a Amonasro, en la ópera de Giuseppe Verdi Aida, que es producida por Franco Zeffirelli y dirigida por Riccardo Chailly.ap
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Ópera:
Franco Zeffirelli regresa a la Scala
Milán. AFP A los 83 años, el director de cine italiano Franco Zeffirelli vuelve a la ópera con la puesta en escena de la célebre Aida, de Giuseppe Verdi, bajo la dirección musical de Riccardo Chailly.
Medio siglo después de haber debutado en la Scala, el templo de la lírica italiana, donde trabajó con figuras del calibre de María Callas, Zeffirelli presenta una nueva versión de una de las óperas más populares y espectaculares del célebre compositor italiano. La primera versión, estrenada en 1963, es considerada aún un punto de referencia para la lírica mundial.
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Violeta Urmana. La soprano lituana (izquierda) interpreta a Aida. AP
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“Estoy muy emocionado de volver a la Scala. Han cambiado muchas cosas, pero siento la misma atmósfera de los inicios”, admitió.
Zeffirelli se inició hace 53 años confeccionando los trajes de La italiana en Argel, de Gioachinno Rossini, tras lo cual puso en escena Cenicienta, del mismo compositor.
“Temía repetirme y que me faltaran ideas. Pero Aida de nuevo me sedujo”, cuenta el cineasta, autor de filmes como Romeo y Julieta (1967) y Jesús de Nazareth” (1976).
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Zeffirelli.El artista regresó con todo a la Scala, en Italia.AP
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La nueva Aida ha sido concedida para la exportación y será presentada en Japón e Israel en el 2009 y en Shangai en el 2010.
El estreno coincide con la salida en Italia de su Autobiografía, un libro de 500 páginas en el que narra su vida al lado de grandes directores de orquesta, en particular de Luchino Visconti y María Callas.
Nacido en Florencia el 12 de febrero de 1923, Zeffirelli es el fruto de un adulterio entre su madre, costurera de éxito casada con un abogado, y un cliente vendedor de telas.
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Aida. El bailarín italiano Roberto Bolle (al centro) en una de las escenas. Ap
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Como no podía darle el apellido del marido ni de su amante, escogió un nombre que escuchó en una ópera de Mozart que hablaba de los zeffiretti gentili (vientos pequeños). Un error al trascribirlo en el registro lo transformó en Zeffirelli.
El cineasta reconoce en sus memorias que es homosexual y que estuvo enamorado del gran cineasta e intelectual Luchino Visconti, con el que colaboró durante años.
Zeffirelli, entre los pocos artistas que apoyan políticamente a Silvio Berlusconi, fue senador del partido fundado por el magnate de las comunicaciones, Forza Italia, entre 1996 y el 2001.
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