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 Concierto. “El Caballero de la Salsa” deleitó a miles de salvadoreños. arch.
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Benéfico:
Santa Rosa colabora con los niños
San Salvador. ACAN-EFE El cantante puertorriqueño Gilberto Santa Rosa se ganó el corazón de los miles de salvadoreños que asistieron anoche a su concierto en el estadio Jorge Mágico González, donde abundó el ritmo, el entusiasmo y la solidaridad entre el público.
La mayor parte de los fondos recaudados por las entradas al concierto, cuyos precios eran de 15, 35 y 50 dólares, fueron destinados a la Fundación Jimmy Sacks, que ayuda a los pequeños pacientes del hospital pediátrico Benjamín Bloom, ubicado en San Salvador.
Este centro hospitalario atiende niños de todo el país y tiene una unidad anexo dedicada al tratamiento y cuidado de menores que padecencoinfección TB/VIH-Sida.
“El Caballero de la Salsa”, de 44 años, llegó el país unas horas antes de su presentación, acompañado por su propia orquesta, integrada por más de una veintena de músicos que acudieron para cooperar con la causa benéfica.
Espectacular. Santa Rosa, que se manifestó satisfecho de poder contribuir para costear tratamientos médicos a niños de familias pobres, no escatimó esfuerzos para cumplir con su compromiso en el escenario, aunque su sola presencia ya llenaba las expectativas de miles de salvadoreños amantes de la salsa y de su música.
Con un amplio recorrido por su repertorio de hace dos décadas y la incorporación de canciones de su última producción discográfica Directo al Corazón, el cantante boricua motivó los más diversos sentimientos en el público, que le acompañó cantando, bailando, aplaudiendo y riendo.
Que alguien me diga, Perdóname, Vivir sin ella y Mentira fueron algunas de las muchas canciones que interpretó el artista, nacido en Santurce, Puerto Rico, en 1962.
Santa Rosa inició su amplia carrera musical a los doce años y ahora es uno de los más importantes representativos de la música salsa que cada vez más traspasa las fronteras latinoamericanas.
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