Concierto Black Eyed Peas


Concierto Voodoo Glow Skulls


Concierto Tropical Evolución Vox


Conciertos de DIO


Premios Acam 2006


Otras galerías



Domingo 3 de diciembre, 2006

Notas Espectáculos:

Foto Principal: 1438320

www.waposdecine.com
El personaje:

Hugh Jackman tocado por la fama

El actor australiano de 38 años y trato amable es la estrella cinematográfica del momento. En tan solo un mes tuvo cuatro cintas programadas para llegar a los cines.

Cindy Pearlman

Hollywood Watch. The New York Times Syndicate.

“ La fama es algo extraño”, dice Hugh Jackman. “Veo que los paparazzi corren continuamente por los caminos para tomar fotos. Y honestamente, aún me pregunto a quién están retratando. En verdad volteo a mirar, creyendo que ahí están Harrison Ford o Jack Nicholson. Pero no es algún otro actor... me están tomando fotos a mí”.

¿Y por qué no? En lo que va del año hemos podido verlo como Wolverine en X-Men: The Last Stand y como un aristócrata sospechoso de asesinato en Scoop, de Woody Allen. En apenas un mes, Jackman tuvo cuatro cintas programadas esperando por el estreno: el drama del duelo de magos en The Prestige, el 20 de octubre, la película animada de ratas Flushed Away, para el 3 de noviembre, la película animada de pingüinos Happy Feet para el 17 de noviembre, y la asombrosa The Fountain, de Darren Aronofsky, “En realidad, hice esas cuatro cintas en varios años, y resulta que ahora todas se estrenaron el mismo mes. Sólo espero que yo le guste mucho a la gente, pues me van a ver por todas partes”.

Primero está The Prestige, cinta ambientada en 1878 que gira en torno a dos jóvenes magos (Jackman y Christian Bale) que se vuelven enemigos. Su rivalidad impulsa la carrera de ambos hasta la cima, mientras que cada uno lucha por exponer los secretos del otro y, con el tiempo, por destruirlo. Dirigida por Christopher Nolan, está protagonizada también por David Bowie, Michael Caine y Scarlett Johansson.

“Es un elenco ideal para un director ideal”, afirma Jackman. “Me encanta la idea de que estos dos hombres sean tan inteligentes y se enfrenten. Christian Bale es mi archienemigo y peleamos realmente por nuestra posición en el mundo de la magia. Lo que es interesante es que estos hombres han sido rivales desde su infancia, pero cuando lo que está en juego se vuelve más grande, las cosas se ponen algo oscuras”.

Flushed Away es una aventura notablemente más ligera, en la que hace la voz de Roddy, una rata que se va por el excusado de su cómodo departamento londinense, y acaba entre las extrañas criaturas que habitan las cloacas de Londres.

“Me encantó la idea de hacer cintas animadas como Flushed Away y Happy Feet, dice Jackman. “Tengo dos niños que se emocionaron mucho con la idea de que su padre fuera una rata. También tengo un papel pequeño en Happy Feet, pues me encantó el guion. Yo interpreto a un personaje muy pequeño llamado Memphis, imitador de Elvis”.

Por amplio margen, la más desafiante de su actual racha de películas es el filme romático de ciencia ficción The Fountain, de Aronofosky. La cinta abarca mil años y relata tres historias diferentes, pero vinculadas acerca del amor, la muerte y la espiritualidad.

“Ya la vi y pienso que es extraordinaria”, asegura Jackman. “Así como decimos: “Es una película de Kubrick”, Darren Aronofsky es sorprendente porque le pone su propio sello a las películas. Creo que es el siguiente Kubrick. Si alguien busca el término “cineasta independiente”, las suyas son las películas que hay que ver en todos sentidos”.

“Es un milagro que se haya hecho esta cinta”, agrega el actor. “Es muy romántica. Es una historia de amor. No quiero revelar nada más, excepto para decir que no es la historia de amor tradicional”.

Foto Flotante: 1435780
Stephen Vaughan. Copyright 2006 Newmarket Films

El favor del malo.Después de tres salidas como el peludo y antisocial Wolverine en la saga de películas X-Men, Jackman disfruta interpretar papeles diferentes. Pero, a diferencia de Sean Connery como James Bond y Christopher Reeve como Supermán, él no piensa darle la espalda a su personaje.

“Yo me identifico con el personaje de Wolverine”, admite. “Siempre me puedo identificar con esa sensación de ser marginado. Muchos intérpretes se sienten así. Wolverine es diez veces eso: no conoce su pasado, así que tiene mucho dolor. Pero no hay una sola persona en este planeta que no esconda algún tipo de dolor, que se manifieste de algún modo en su conducta”.

Además, Wolverine ha sido bueno para este nativo de Sydney, el menor de los cinco hijos de un contador. Después de obtener un título en periodismo en la Universidad de Tecnología de Sydney, estudió en la Academia de Artes Representativas de Australia Occidental.

La primera oportunidad de Jackman le llegó con la serie de la televisión australiana Correlli (1995), donde conoció a la que sería su esposa, la actriz Deborra-Lee Furness. Tuvo experiencia en musicales, interpretando a Gaston en Beauty and the Beast (1995) y a Joe Gillis en Sunset Boulevard (1996), ambos en Australia, después viajó a Londres para interpretar a Curly en Oklahoma! (1998) a cargo del Teatro Real Nacional.

Pero el cine fue una puerta cerrada para él hasta que Dougray Scott se vio obligado a salirse de X-Men (2000) y el director Bryan Singer lo reemplazó con Jackman en el papel de Wolverine.

¿Qué entrenamiento se requiere para convertir a un actor de canto y baile –actualmente, Jackman está de gira por Australia con su espectáculo The Boy from Oz, interpretando a Peter Allen– en una máquina asesina mutante, imparable y armada de filosas navajas?

“Si usted entrara al gimnasio, ni siquiera reconocería mi personalidad”, dice Jackman alegremente. “Toco música de heavy metal rabiosa y la pongo a todo volumen. Siempre estoy dando gritos y alaridos”.

Los productores de las películas de los X-Men juran que X-Men: The Last Stand efectivamente fue la última ronda del equipo de mutantes, pero Jackman está preparándose para producir y estelarizar su propia cinta, derivada de aquellas y de las que sería el antecedente, explica. El libreto está en su tercero y último borrador.

“Voy a hacer una película sobre Wolverine” , dice, “porque todavía hay mucho que decir sobre este personaje que me gusta tanto. Lo considero en cierta forma como Mad Max. Todavía hay que saber qué es lo que lo motiva. Todavía no se sabe todo acerca de él, se lo aseguro”.

Pero los fans de la serie no deben esperar que verán a Cyclops, Rogue, Storm o al resto.

“No es mi intención convertir la película sobre Wolverine en X-Men 4, asegura Jackman. “Eso sería aprovechar la derivación, y no tengo necesidad de hacer esta película desde el punto de vista financiero: tengo más dinero del que necesito. Necesito hacer esto en forma creativa, y siento que es necesario narrar solo la historia de Wolverine”.

Dicho eso, él tampoco descarta absolutamente la aparición de uno o dos de los demás mutantes como invitados a su película.

“No voy a descartar nada”, afirma, “especialmente en lo que se refiere a que vengan algunos de los X-Men”.

Jackman y Furness tienen dos hijos, aún pequeños: Oscar de 6 años y Ava de uno. Él dice que Ava ha significado una gran diferencia en su vida.

“Es muy diferente ser padre de una niña que de un niño. Yo soy hombre y sé lo que a él le va a pasar en la escuela y con las chicas. Pero con mi hija, la retengo y pienso que no voy a permitir que se enfrente a nada malo en la vida”.

“Pero los dos son maravillosos y para mí son una bendición”.

Es por sus hijos que Jackman y Furness viven en Nueva York, en lugar de darse la gran vida en Hollywood. “Ser el hijo de Wolverine es una carga pesada para cualquier niño”, afirma Jackman. “En Los Ángeles sería horrible. Todo sería: Mi papá es tal y tal y tu papá es Wolverine”.



© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com