Concierto Tropical Evolución Vox


Conciertos de DIO


Premios Acam 2006


Otras galerías



Domingo 27 de agosto, 2006

Notas Espectáculos:

Foto Principal: 1344754

Reunión. Muchos de los fans de Sandro hacen vigilia frente a su casa desde el día antes del cumpleaños.Archivo
Argentina:

Sandro, todo un mito

» Fanáticos: El 19 de agosto, día del cumpleaños de Sandro, sus fans realizan todo un ritual en los alrededores de su casa

José Vales

GDA/El Universal/México

Que Sandro es un mito viviente en su país, no hay duda. Ahora, que muchos quieran convertirlo en santo, puede sonar irracional.

Para entenderlo solo hay que pasar un 19 de agosto por la calle Berutti, en la ciudad bonaerense de Banfield, donde vive el ídolo desde hace más de 30 años, y advertir la procesión que desde la noche anterior pugna por ver, saludar, tocar y decirle con un beso al cantante: " ¡feliz cumpleaños!".

Volvió a ocurrir este 19 de agosto, dos días después de ser condecorado por el Senado argentino. Desde la noche anterior, decenas de mujeres entre ocho y 80 años estuvieron acampando frente a su casa. Esforzándose para hacer silencio, no solo por los vecinos, un poco hastiados de esta ceremonia, sino para que él pudiera descansar.

Allí acuden jóvenes imitadores, roqueros que juran haber tocado con él en los comienzos de la mítica "Cueva de la avenida Pueyrredón", foro clásico de roqueros nacionales como Charly García.

Cumpleaños.Sandro cumplió 61 años y las pantis de colores permanecieron más allá de la fecha aferradas al paredón de la casa, junto a pancartas, cartas de amor y agradecimientos. Además, pedidos por su salud, fotos y sillas, alguna que otra carpa y mucho mate para soportar la vigilia.

"Muchas no podemos entrar, después de hacer una noche de cola", se queja una, luciendo una playera que reza: La rosa. Es que Sandro recibe una a una de sus fans, conversa, agradece, escucha y hasta les hace bromas. Es una especie de show íntimo.

Primero, hay que esperar el ritual de esta fiesta pagana. A las 3:30 p.m, enfundado en un shogging de entrecasa, Roberto Sánchez sale a la puerta. Se monta en un banquillo, saluda, se emociona, escucha el feliz cumpleaños, se refiere a su enfermedad y dice: "Estoy bien, en franca mejoría".

Hace alguna broma y dice " ahora les voy a dar una vueltita a lo Michael Jackson.", y todas suspiran mientras él finge padecer una artrosis múltiple.

Héctor, un muchacho de 35 años llegado desde Lobos (152 kilómetros de Buenos Aires) expresa: "vine para saludarlo y decirle que no abandone", y justificando su veneración dice: "Es la expresión de lo que debe ser un artista popular. Siempre se jugó por su público".



© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com