Concierto Tropical Evolución Vox


Conciertos de DIO


Premios Acam 2006


Otras galerías



Domingo 20 de agosto, 2006

Notas Espectáculos:

Foto Principal: 1339016

Miami Vice.La película se nutre del programa de la tele, pero rompe con ese estilo. Romaly para LN


Crítica de cine: Crimen globalizado

» Miami: Otra cara del delito

William Venegas
wvenegas@nacion.com

Primero, quienes entren tarde a la función de la película Miami Vice, 2006 se perderán minutos muy buenos de metraje, secuencias muy bien logradas que el filme utiliza para ir directo al grano, como el pronto vuelo del águila sobre su presa. No hay créditos ni títulos, nada, en un decir "clic" estamos ante una atmósfera tensa, con una puesta visual oscura y detallada a la vez: ¡excelente!

Así, desde las primeras imágenes, el buen director Michael Mann impone su sello y su talento como guionista y realizador.

El guion, como ya lo sabemos, lo escribió Mann basándose en la teleserie creada por Anthony Yerkovich, con la que algunas veces el director se involucró. Nosotros ya podemos resumir criterios: Miami Vice, en cine, es un largometraje con estilo.

No solo con estilo. Además, es película visualmente fascinante y creativa, cuya trama se desarrolla al dedillo y sin abandonar el estudio de caracteres y de pasiones habidas en los personajes, donde los policías Sonny Crockett y Ricardo Tubbs resultan más allá del acartonamiento con que los veíamos en la serie de televisión.

Con lo dicho, llega una pregunta inevitable: ¿Cómo es posible que este filme elogiado por la mayor parte de la crítica sufra, más bien, rechazos del público común? Lo único que nos queda por pensar es en cuánto daño ha hecho el cine de acción tradicional, el de golpizas, persecuciones y bombazos, en el gusto de la gente.

En Miami Vice, el director sabe acompasar la acción para hacer un retrato general del mundo del crimen. De ahí no solo su carácter exploratorio, sino su afán crítico al cifrar cómo el crimen también se ha globalizado y se nutre de adelantos tecnológicos propios de guerras actuales. Miami puede ser el Bagdad del delito. A la vez, señala a grupos paramilitares colombianos como aliados naturales del narcotráfico.

Cuando la acción reposa, hay otros valiosos puntos de interés, que no son las puñeteras balaceras. Aceptamos que no son los mejores momentos en expresión visual y que hay exceso de diálogos. Aquí es cuando se impone la figura talentosa de la gran actriz china Gong Li, sobre todo porque el actor Colin Farell vive fuera de la piel de Sonny Crocket, su personaje.

Jamie Foxx, como Ricardo Tubbs, está mejor calzado dramáticamente: la tensión bulle por su personaje y muy bien. Está claro que las decisiones de don Michael Mann no tendrían el mismo impacto si no contara con dos atentas muletas. Una es la extraordinaria fotografía de Dion Beebe; otra es esa música oportuna, que parece ir a contracorriente, de John Murphy.

Al montaje le hizo falta más tijera hacia el centro del filme, pero no quita para afirmar lo siguiente: Michael Mann vive para el cine como la salamandra para el fuego, espíritu elemental y ser fantástico, demostrado con filmes como Cacería humana, El último de los mohicanos, Fuego contra fuego, Colateral y, sobre todo, con esa obra maestra titulada El informante.

Foto Flotante: 1339015
Foto Flotante: 1339014

Miami Vice

País: ESTADOS UNIDOS, 2006.

GÉNERO: Acción.

DIRECCIÓN: Michael Mann.

ELENCO: Colin Farrell, Jamie Foxx, Gong Li.

DURACIÓN: 134 minutos.

CINES: CCM, Cinépolis y Cinemark.

CALIFICACIÓN: 8.



© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com