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 Recuerdo. Carné decayó en fama tras la Segunda Guerra Mundial, pero la influencia de sus filmes llegó a directores como Truffaut. www.marcel-carne.com
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Cine:
Carné: un siglo de éxito » En memoria: En el centenario de su nacimiento, el mundo recuerda a un maestro del realismo poético y del cine sonoro francés
París. DPA Marcel Carné sabía cómo hacer desgarradores melodramas a partir de historias de la vida cotidiana. La película Los niños del paraíso ( Les enfants du paradis) es una de esas historias con las que el director francés consiguió un lugar de honor en la historia del cine.
Porque esa historia de amor ambientada entre actores y saltimbanquis del siglo XIX y rodada durante los años de la guerra 1939-45 no solo fue una obra maestra del cine sonoro, única y estéticamente innovadora, sino que además fue el mayor éxito mundial de Marcel Carné, de cuyo nacimiento se cumplen cien años mañana.
La película, un destacado ejemplo de realismo poético, con Jean- Louis Barrault como el mimo Baptiste Debureau, la bella Arletty y Pierre Brasseur como Fréderic Lemaitre, fue declarada en 1979 por la Academia francesa como "la mejor película sonora francesa de todos los tiempos".
La obra sigue seduciendo a los espectadores en la actualidad, más de medio siglo después de su realización, recordaron expertos.
Maestro. Carné, fallecido el 31 de octubre de 1996, era hijo de un carpintero aficionado al cine y estudió en un principio en la Escuela de Artes y Oficios.
A través de la fotografía y como operador de cámara, llegó al cine, donde fue asistente de directores como René Clair y Jacques Feyder. El éxito como director lo consiguió en 1936 con Jenny, en la que participó el poeta Jacques Prévert, que también escribió el guion de Los niños del paraíso.
En estrecha colaboración con Prévert, Carné desarrolló un estilo singular de imágenes fotográficamente estilizadas, más oscuras que claras, que lo ubicaron como un fundador del realismo poético.
El director, sin embargo, prefería describir este género, que glorifica al hombre sencillo y lo convierte en un marginal fracasado, como fantasía social.
En su carrera cinematográfica de casi 50 años Carné rodó unas 30 películas, algunas de las cuales siguen siendo consideradas hoy clásicos del cine francés como Le Quai des brumes (1938) y Les Visiteurs du soir (1942) , entre otros.
"Hoy en vez de amor solo se ve sexo y violencia. ¿Dónde queda el humanismo?", se preguntó una vez. A él le interesaba la psicología del ser humano y su entorno.
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