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 Lujo.La comunidad ramonense disfrutó de una cita con la Orquesta Divertimento en la iglesia local, gracias al XVI Festival de Música Credomatic.Zoyla Rita Mora
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San Ramón:
Una noche entre las cuerdas » Puntuales:El pasado domingo, los ramonenses tuvieron una noche de placer musical: la Orquesta Divertimento llegó con el Festival de Música Credomatic
Zoyla Rita Mora
Corresponsal de La Nación.
San Ramón. El domingo anterior, como típica noche del pueblo poeta, el frío rondaba las calles, pero dentro del templo católico la emoción de los amantes de la buena música calentaba la estructura gótico-romana con un ambiente de juventud y talento. La Orquesta Divetimento fue presentada por el Centro Cultural e Histórico José Figueres Ferrer que, junto al Ministerio de Cultura y por octavo año consecutivo, hicieron a San Ramón partícipe de las visitas concertadas por el Festival de Música Credomatic.
El repertorio dio inicio con una pieza de Mozart en tres movimientos, en la que los 14 músicos, bajo la dirección del violinista suizo Jan Dobrzelewski, hicieron vibrar sus instrumentos en cada nota. El maestro Dobrzelewski se encargó de explicar brevemente, al inicio de cada melodía, quién era el autor y en qué consistía la interpretación.
La Orquesta, conformada por siete violines, tres violas, tres violonchelos y un contrabajo, cautivó a quienes ocuparon las bancas de una iglesia totalmente llena, con un público que respetó el espectáculo de principio a fin y sacudió las paredes con una lluvia de aplausos al final de cada movimiento.
Los más jóvenes y apasionados, sentados en el suelo frente a la orquesta, cerraban sus ojos para que fuera únicamente el sentido del oído el que percibiera tan maravilloso espectáculo. Los asistentes disfrutaron por más de 100 minutos de un fino espectáculo musical, como muy pocas veces puede hacerse.
"Lo que hoy vivimos no se repetirá. La oportunidad que nos brindan de poder escuchar a una orquesta como Divertimento en un espectáculo de tanta calidad es inolvidable", expresó Manuel Alpízar, profesor de música.
Fervor.Al igual que él, muchos de los asistentes manifestaron su agradecimiento al permitirle a personas de la periferia participar de festivales que generalmente solo se realizan en el Valle Central.
Elena Keylina, organista rusa residente de San Ramón, quien también participa de la gira de conciertos, fue parte del público para escuchar a su hija de 17 años manipulando una de las violas y, al igual que los demás, vivió el baile de la batuta sobre las cuerdas.
Después de Mozart siguió Haydn, y cuando todos creían que el hechizo de la música acabaría con una serenata nocturna compuesta por una marcha, un minueto y un allegro, los asistentes al templo ramonense fueron sorprendidos con dos piezas más.
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