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Lunes 7 de agosto, 2006

Notas Espectáculos:

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Cambio.El reconocido jugador argentino Omar Hasán aseguró que una de sus grandes pasiones es el poder cantar tango ante un gran público.www.france3.fr
Jugador:

Hasán va del rugby al canto

» Espectáculo: Este argentino, que se presenta por segunda vez en Francia, busca demostrar que lo suyo también es la música


Toulouse, Francia. AFP.El argentino Omar Hasán está tan nervioso como en sus primeros torneos de rugby: a sus 35 años, el pilar del Stade Toulousain se enfrenta de nuevo al público, pero esta vez para embelesarlo con los tangos de su infancia en el recital TangOmar.

En el claustro de los Jacobinos, cambió la camiseta rojinegra por una camisa oscura. La anchura de su cuello y de sus hombros y sus orejas aplastadas recuerdan que es un deportista de élite pero, cuando entona los primeros sones, los 600 espectadores solo ven al cantante.

"No soy un cantante de tango, soy un amante del tango", dice modesto el barítono, mejor pilar derecho de la última Copa del Mundo. "Intento transmitir a la gente el espíritu del tango con mi voz, con historias, gestos, aunque sea en español o en rioplatense", explica tras el ensayo del festival de Toulouse.

Desde Mi Buenos Aires querido al Adiós muchachos, los aficionados al rugby descubren en la ciudad natal de Carlos Gardel a otro Omar, unas veces melancólico, otras alegre, cuando interpreta en un típico boliche argentino una veintena de canciones desde los años 30 hasta las de Astor Piazzola.

Sentado ante un café, arrodillado en medio del escenario antes de dar unos pasos de baile, el campeón de Europa 2005 deja escapar de sus 1,83 m y 113 kilos el amor o la desesperación de un hombre, acompañado por el medio scrum y pianista Roger Pouly, que tocó con el legendario Charles Trenet.

En primera fila, su mujer y varios jugadores del Stade no pierden detalle del inusual espectáculo. Y es que, desde su primer recital a principios de año cerca de Toulouse, sus compañeros se burlan un poco de Omar Hasán , pero están deseando verle en el escenario.

"Les sorprendió un poco, pero estaban contentos", dijo sonriente el jugador, con el pelo alborotado, recordando, sin embargo, que ya había cantado varias veces en Argentina, en la Fiesta de la Independencia del 2005 y en programas de televisión dedicados al rugby.

Cuando golpeaba sus primeros balones en Tucumán, Hasán ya cantaba en una coral, antes de aficionarse al folclore argentino.

En el 2001, después de jugar en Nueva Zelanda y Australia, el exestudiante de agronomía se lo tomó más en serio y empezó sus primeras clases de canto en Francia. Desde entonces no deja de progresar en el conservatorio de Toulouse, con la misma diciplina, rigor y concentración que en el rugby y con las mismas ganas de superarse.

"Trabajo el canto y el solfeo. Además, tomó clases particulares para recuperar mi retraso", explicó el jugador. Entre los entrenamientos de rugby y sus clases de música, el barítono tiene la agenda muy apretada en estos momentos.

Por ahora no tiene previstos otros conciertos porque su prioridad en este momento es la Copa del Mundo en setiembre del año 2007. Después, Omar Hasán piensa dedicar más tiempo a su segunda pasión, el canto.



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