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 Variedad. En el tope también hubo varios ponys. Francisco Barrantes/LN
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Tope:
Erizos se pegaron la fiesta a caballito Francisco Barrantes
Corresponsal de La Nación.
Entre música, algarabía y mucha cerveza, este sábado a las 2:30 de la tarde tuvo lugar el tradicional tope de las feria del Erizo, a beneficio de la Cruz Roja del la localidad.
A la actividad se hicieron presentes unos 2.000 caballistas entre inscritos y uno que otro "colado," quienes igualmente, desde diferentes lugares de nuestro país, se hicieron presentes para lucir hermosos ejemplares ecuestres y vestimentas muy al estilo del viejo oeste.
Durante poco más de tres horas la actividad transcurrió con una que otra caída por parte de los caballistas, quienes, entre su inexperiencia en la monta y unos traguitos de más, perdían el equilibrio sobre el caballo. Sin embargo, en todas las ocasiones sobraban manos que ayudaran a subir al montador de nuevo a su bestia; sobre todo cuando era una hermosa jovencita quien sufría el percance.
De todo como en botica, al tope de este año no le faltó nada ni nadie, desde niños de año y medio montando en caballos hasta abuelas bailarinas, casi centenarias, que sostenidas de una patrulla de la Fuerza Pública se "echaban" un bailecito entre risas y bromas.
La nota cómica de este año la aportó Carlos Guadamuz, de Santa Ana, en una representación de un campesino que se dirige al mundial. El personaje es un hombre humilde, de pie descalzo, quien monta una yegua mansa y pretende ir al mundial armado de sus peculiares implementos de viaje, como un gallo fino para que lo despierte, un foco para el viaje de noche, una botella de compuesto de chirrite "pa' el frió", un radio para oír los "paitidos", y dos banderas (Costa Rica y Alemania) "pa' que sepan" de dónde es y "pa' dónde va".
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