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Domingo 2 de abril, 2006

Notas Espectáculos:

Foto Principal: 1224153

Dieron la cara.Los del grupo Gandhi dejaron bien parada a Costa Rica, aunque los frenaron al final. Garrett Britton.
Festival Imperial:

Dichosos los presentes

» Ayer, la primera fecha del Festival Imperial cumplió de sobra. Jamiroquai se robó el show.

Víctor Fernández y Ana María Parra.
vfernandez@nacion.com

Fue el plato fuerte y con sobrada razón. Jamiroquai le puso la cereza a la primera fecha del Festival Imperial con un espectáculo de verdad, de esos que usualmente los ticos le envidian a los dichosos de otros países. La banda británica convirtió anoche al autódromo La Guácima en un hervidero de frenéticos y gritones bailarines.

Su actuación fue el punto culminante de una jornada cargada de música, en la que hubo desde el pop adolescente de Belanova y las dulces tonadas de Diego Torres hasta el sabor de Vicentico y la emotiva actuación de los locales de Gandhi.

Pero sin duda, Jamiroquai se robó el show. La agrupación de Jay Kay apareció en escena a las 10:15 p. m., más de una hora después de lo planeado, pues el horario se desplomó casi desde el arranque. Aún así, cuando los ingleses empezaron con lo suyo, el público se desató. Tras una alucinante introducción, Jay entró en materia con Canned Heat. El vocalista es un showman completo: ataviado con un multicolor poncho guatemalteco (¿o quizás mexicano?) y con su inconfundible sombrero de picos, el flaco intérprete emprendió su particular danza, la cual fue emulada -a su manera- por la masa.

El show fue monumental. Éxitos cargados de acid jazz y funk se sucedían y Jay no paraba de bailar. El cantante recordó que parte de su último disco se grabó en suelo tico y que por eso se sentía feliz de volver por acá. De inmediato se dedicó a enloquecer al pueblo: Space Cowboy, Cosmic Girl ("dedicada a las chicas lindas de Costa Rica"), Little L, Love Foolosophy, (Don't) Give Hate a Chance, Dynamite y las infaltables Alright y Beeper Underground formaron parte de su repertorio de dos horas de duración.

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Broche de oro.Aunque todos los artistas estuvieron a la altura, fue Jamiroquai, con Jay Kay a la cabeza, el que se robó el show. El de ayer fue un concierto de verdad, como pocos.José Díaz.

Temprano. A principios de la tarde el festival pintaba frío y la tarima secundaria no fue aprovechada de la mejor manera. Siendo un espacio ideal para mostrar grupos nacionales desde temprano, fueron tablas donde desfilaron modelos y otras atracciones prescindibles. Por dicha el DJ Dr. Leo sí pasó por ahí, tratando de meter en calor a un público que, en ese momento, estaba más concentrado en la cerveza.

La Guácima se fue llenando a cuentagotas y de un Belanova que salió con poco público se llegó a un Vicentico que subió a una escena prendida. Así, a las 10:15 p.m., poco antes de ver al fuerte del cartel, Jamiroquai, La Guácima era un feliz hormiguero donde Gandhi encendió al público con un show de alto nivel.

Para hoy queda el cierre, con Sting y The Rasmus como los principales imanes.

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Calidad.Vicentico capturó con sus temas como solista, con los recuerdos de los Fabulosos Cadillacs y hasta en la prueba de sonido.José Díaz.
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Conquistó.Diego Torres cantó todos los temas que el público estaba esperando, en románticas versiones acústicas.Garrett Britton.
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Garrett Britton/LN
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José Díaz/LN

Belanova

Hora: 04:45 p.m.Duración: 30 min.

Rosaditos. El pop supercomercial, al que generalmente se le mira por debajo del hombro, salió bien parado. Y eso que Belanova entró en seco: apenas si fue presentado, pero el público fue amoroso. La Guácima no estuvo al 100 por ciento atenta a los mexicanos -en las graderías muchos conversaban mientras Denisse Guerrero se afanaba cantando bien afinado y el resto sacaba un show aceptable.Pero en la gramilla preferencial a Belanova sí que lo gozaron.Melina Chacón y Ana Hernández -ella de El Salvador- gritaban y saltaban lo suficiente como para que las cucarachitas -las prensitas- bajaran hasta el final de la cabellera.Denisse y Belanova arrancaron con Niño, siguieron con algo de Dulce Beat - Rosa pastel-, Tus ojos, Por ti y Aún así te vas. Con Me pregunto se despedían los mexicanos, después de repetir "gracias Costa Rica", que se mezclaban con los "pollo, pollo" que ofrecía a buen galillo un vendedor en la gradería, mientras levantaba alto una cajilla roja."¡Una más!," pidió el público y con su sonido ochentero, Belanova se despidió con Miedo, de su Dulce Beat: pero al caminar encontré tu boca, me invitó a bailar, esa boca rosa.

Vicentico

Hora: 05:30 p.m.Duración: 1 hora.

Carnaval: Con Vicentico fue que los pies empezaron su danza. El argentino le inyectó la primera dosis de calor al Festival Imperial. Acuerpado por una banda de nueve integrantes y envuelto en un poncho, el exvocalista de Los Fabulosos Cadicalls sacó una gran faena en su debut como solista ante los ticos. Justo cuando la luz solar empezaba a flaquear, el cantautor tomó el micrófono y pidió excusas pues todavía tenía que probar sonido. Su prueba fue la primera sorpresa de la noche: un cover impecable de Live and Let Die, de Paul McCartney.Vicentico complació a todos con un repertorio muy balanceado, en el que hubo tanto temas de su actual lado solista como clásicos de los Cadillacs. Muchos solo habían escuchado el tema más quemado de su exbanda: Malbicho. Él fue considerado y regaló una versión acústica y matizada de ese tema. Cigarro en mano, el cantante volvió a acordarse de los Cadillacs con otros clasicazos como Vasos vacíos. De su repertorio, la más ovacionada fue su versión de Los caminos de la vida. Su espectáculo fue una sabrosa mezcla de ritmos, pasando del ska y la murga a la cumbia e incluso la salsa. Esta última con Tiburón, del panameño Rubén Blades.

Gandhi

Hora: 07:00 p.m.Duración: 50 min.

Demoledor: El cuarteto entró con los tacos de frente. Con Luis Montalbert-Smith envuelto en la bandera de Costa Rica, arrancaron con viejos conocidos: Quisiera, Hacia adentro y El son del dolor (fue ahí que el público, que ya de por sí saltaba, comenzó a acompañar a la banda en un coro gigante).Como era la única banda nacional de rock invitada al Festival, el cuarteto diseñó un homenaje en escena. Primero apareció Bernal Villegas y con Dime qué puedo hacer sin ti se recordó a 50 al Norte. Señor Caballero siguió haciendo que el público estuviera en ascenso pero Y otro gol los reventó. Con imágenes de la Selección Nacional metiendo goles, la gente saltó, gritó y cantó mientras el narrador Daniel Quirós reseñaba un partido.Todo quedó en silencio y a oscuras, y apareció José Capmany en la pantalla cantando a capella La historia salvaje. Precisos como reloj entraron los Gandhi junto a Villegas y Carlos Domínguez en las guitarras y tocaron esa canción de Café con Leche.Y vino un trago amargo: hacer público que la mamá de Mássimo Hernández falleció esa madrugada. Los aplaudieron a rabiar y ellos cantaron Seca Roja Reja inspirada en un cuadro de la mamá del batero, Ana Otis.

Diego Torres

Hora: 08:20 p.m.Duración: 70 min.

Sentimental: Tal y como estaba previsto, Diego Torres fue anoche el preferido de las muchachas y de las parejas de tórtolos. El argentino se encargó de darle motivos a los enamorados para cansarse a besos y a las jovencitas para desgalillarse de lo lindo. El cantante dio un concierto que fue bastante similar al que entregó aquí hace menos de dos años. Su formato siguió la línea de su último disco, MTV Unplugged, que incluye versiones acústicas de sus más conocidos temas.Apoyado por una orquesta de 14 integrantes -incluidos los nacionales del Cuarteto de Cuerdas Irazú- , Torres cantó los temas que su público esperaba. Como primer plato sirvió Deja de pedir perdón, uno de sus primeros éxitos.Entre los puntos más altos estuvo una muy acústica versión de Penélope, original del maestro Joan Manuel Serrat. En ese pieza, el guitarrista Luis Cardoso dio toda una cátedra de destreza. El desfile de éxitos siguió con No lo soñé y la muy esperada Color esperanza. Con esta última la muchachada explotó. Diego bailaba, la gente se abrazaba y algunos hasta soltaron lágrimas, al mejor estilo de convivencia colegial.Torres cerró con Tratar de estar mejor, el mejor tema de su actuación.

Biografía

. José Capmany. 1961-2001.

ADN

Partida. A José Alejandro Capmany Ulacia se le llama el "papá del rock nacional". ¡Oh ironías tiene la vida! Iba directo a la cumbre porque BMG había editado su álbum Canciones cotidianas en México cuando el 13 de octubre del 2001 un accidente automovilístico le quitó la vida en el kilómetro 90 del Cerro de la Muerte. Tenía 40 años.

Temprano.Cuando aún era un estudiante en el Colegio Saint Clare, formó el grupo OPS y más tarde la banda de rockbajo el nombre Ciclos-D. Ya para los 70 llegaba con su guitarra al hombro a tocar con Génesis.

Tan Sui. Fue inspirado en el legendario dúo argentino Sui Géneris que José compuso su primera canción: Confesiones de verano, como contraparte de Confesiones de invierno de Sui Géneris. Y es que José de por sí era bien Sui: se le veía lo mismo en el Mercado Central de San José que en una galería admirando una muestra pictórica; lo mismo cantaba De la caña se hace el guaro o Guantanamera, que poemas de Jorge Debravo.

El Café.Fue cuando tenía 22 años, en 1984, que junto al actor Enrique Ramírez fundó Café con Leche, una de las bandas claves del rock local. Ayer, Gandhi le rindió homenaje al inolvidable José Capmany.

Lo que no se vio.

. Puntos "flacos"

AccesoRestringido

Golpeado. Los managers de Jamiroquai y de Diego Torres resolvieron una diferencia de criterios de una forman poco cordial: con golpes. Resulta que ambos llegaron al mismo tiempo a las pruebas de sonido y, como ninguno se puso de acuerdo, el diálogo dio paso a la agresión. El manager de Torres terminó con golpes en nariz y frente.

Emotivas. Las presentadoras de varios programas de televisión de Centroamérica (El Salvador y Nicaragua) derramaron miel con Diego Torres durante la conferencia de prensa. Frases como "Mis compañeras de programa no me perdonarían si no te doy sus saludos" o "¿podrías mandar un saludo a mi país, donde te quieren muchísimo?" fueron las más comunes. Claro está: tampoco faltaron las nacionales, quienes también pidieron saluditos para sus programas.

De adorno. Viviana Calderón es, en teoría, la vocera del Festival; sin embargo, la bella rubia ayer pasó inadvertida entre los periodistas. Todas las dudas, consultas y comentarios fueron evacuados por José Mairena, quien parecía una incansable hormiga obrera: corría de un lado a otro en busca de información.

Polémica invisible. ¿Por qué Gandhi dejó con sed de El Invisible al público? La respuesta vino en conferencia de prensa después de su show. "Teníamos preparado El Invisible para cerrar, pero el productor de tarima (el brasileño Nico Gomes) no nos lo permitió", dijo Luis Montalbert-Smith.El cuarteto aseguró estar agradecido por lo de no ser teloneros en un cartel grande, pero dejó clara su molestia. "Nos preguntamos si a Diego Torres y a Jamiroquai les dirán también que no hay tiempo", dijeron. La productora Tank aclaró que debían ser estrictos con el tiempo y que incluso a Vicentico no le habían dejado hacer un tema. Sin embargo, la reflexión es: si ya el Festival había hecho una gran excepción con los nacionales, dándoles las mismas condiciones que a los de afuera, ¿qué importaban cuatro minutos y unos segundos más, sobre todo cuando la escena del rock ha sido tan marginada y la gente está pidiendo "¡más!"?



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