Viernes 13 de enero, 2006

Página principal
Portada
De todo
En Vivo
Buena Mesa
Aire Libre
Chicos
Agenda
Cine y TV


Foto Principal: 1160815

Condimento. El grupo Los Hicsos se encargó de meterle ritmo a la marcha de herraduras. Fotos Garrett Britton.
Alajuela:

Solo rucos

El tope de Palmares estuvo soberbio

Por Víctor Fernández G.
vfernandez@nacion.com

Miles de jinetes y caballos se echaron a la calle con tal de no perderse el mejor tope del país. También hubo mulas, burros y hasta búfalos en el desfile. Algunos tuvieron mejor suerte que otros.

P almares . Los mismos protagonistas, las mismas calles y el mismo "combustible" dentro de las latas. Si hubiera ocurrido en cualquier otra parte del país se podría decir que el tope fue más de lo mismo, pero no en Palmares, pues en este cantón alajuelense el desfile de cada año es único e irrepetible... y ayer no fue la excepción.

Una tarde soleada (como salida de una estampa) fue el escenario ideal para que Palmares ratificara por qué su tope es el mejor de todo Ticolandia. El que diga lo contrario de fijo que no está en nada, pues ayer esta comunidad alajuelense fue la capital "no oficial" del país.

Foto Flotante: 1160813
Etílico. El licor fue compañero fiel de caballistas y espectadores.G. Britton.

Con miles de almas tragándose la fiesta en las aceras y un buen número de vaqueros citadinos desfilando sobre el asfalto, el pasacalles, en la tarde, fue una pura gozadera.

Más de 4000 caballistas le dieron vida al tope, y aunque la mayoría canceló con gusto los 7.000 colones que costaba la inscripción, más de un millar de jinetes se mandó en modalidad pirata, es decir, sin pagar absolutamente nada.

Foto Flotante: 1160819
El ramonenseRaúl Jiménez se ganó los aplausos haciendo piruetas con su lazo.

Aún así, el vacilón no hizo distinciones y todos los participantes vivieron una jornada memorable.

Para lograr lo anterior, una buena parte de la audiencia contó con la complicidad de bebidas destiladas, las cuales se encontraban más a la mano que el agua y en toda una gama de sabores, tamaños y efectos.

Foto Flotante: 1160820
Nutrido. Hubo unos 4.000 jinetes. ¡Qué maneras!G.Britton.

Ejemplo. Desde buena mañana, Palmares esperaba la avalancha de visitantes. Los vecinos convirtieron sus jardines en parqueos, otros improvisaron orinales en sus patios. Mientras eso sucedía, los miembros de la Asociación Cívica Palmareña daban la última revisión al operativo.

A la 1:30 p. m. las calles fueron despejadas de fiesteros, pues la marcha de cascos ya se oía cercana.

Foto Flotante: 1160818
Amazona.En medio de tanta bestia, las bellas destacaron.G.Britton.

Fue cuestión de minutos para que las vías palmareñas fueran territorio animal, con caballos, mulas, burros y hasta búfalos sirviendo de monturas para los vaqueros más alegres de la tierra. Algunos jinetes dieron muestra de ser maestros del arte hípico, mientras que otros demostraron que no siempre la bestia va abajo.

Los políticos no dejaron ir la oportunidad de hacer proselitismo y varios candidatos presidenciales como Ottón Solís y Ricardo Toledo se colaron entre aquel mar de sombreros.

Foto Flotante: 1160812
Envalentonados. Empujones, improperios se dedicaron estos dos adversarios en media calle. De las palabras no pasaron.Garrett Britton.

El que más jugo le sacó a la cita fue su colega José Manuel Echandi, quien puso a unas modelos de trajes intravenosos a conquistar votos entre los presentes. Con estímulos así, de fijo muchos le dieron la adhesión.

A un costado de la iglesia palmareña la tarima de Teletica era una parada obligatoria.

Ahí, el grupo mexicano Simba le recetó cumbia a todo el mundo hasta por debajo de la lengua, mientras que las caras más conocidas del canal de La Sabana relataban lo que ocurría en medio de la caballada.

Las horas galopaban y el tope agonizaba. Sin embargo, su muerte fue lenta y sabrosa, pues los caballistas atrasados le dieron vida a la cola del desfile, junto con otros que, de tanta fiebre y ganas, se mandaron a recorrer de nuevo los más de dos kilómetros de recorrido.

Aunque el participante más esperado de las damas, el charro mexicano Pablo Montero, nunca apareció, su ausencia al final no le quitó fuerza al tope palmareño.

La noche ya estaba entrada y los caballos reponían fuerza en los camiones, mientras que aquella legión de vaqueros "de agua dulce" repasaba los puntos altos de la jornada en los bares que en el campo ferial abundan. Los recuerdos estaban "frescos", en más de un sentido.

Razón tienen aquellos que dicen que Palmares es un pueblo para hacer amigos, pues ayer esa frase fue la verdad más grande de todas.

Con el tope, las fiestas de Palmares quedaron formalmente inauguradas, pero aún queda mucha fiesta. Encuentre la programación en la página 6 de esta edición de Viva el tiempo libre . Colaboró con esta información Luis Armando Vargas .


© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com