Viernes 22 de julio, 2005

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Blanco El yerno es guapo, dicen, pero es un "cara pálida" para el suegro y también para el abuelo. Romaly para LN.
Cine:

Yerno contra suegro, ¡uy!


Wílliam Venegas
wvenegas@nacion.com

El amor interracial es tan igual a cualquiera, si no fuera por las demás personas, por ejemplo: un suegro. Es lo que vemos en la graciosa comedia Conquistando a mi suegro (2005), dirigida por Kevin Rodney Sullivan, refrito de una vieja y clásica película del director Stanley Kramer, titulada: Adivina quién viene a cenar (1967). Solo que ahora es refrito llevado a la comedia, por lo que pierde énfasis en su temática. Además, se le da vuelta a los papeles. Veamos.

Era negro. En el filme de Kramer es un joven negro, quien lleva a una novia blanca. Ahora es la novia negra, llamada Theresa (Zoe Saldaña), quien lleva a su novio blanco, llamado Simon (Ashton Kutcher), a la casa de los padres de ella. El suegro se pone morado de la sorpresa y a la larga del colerón, aunque afirma que esa blancura del "cara pálida" no le hace ni fu.

El suegro se llama Percy (Bernie Mac), por supuesto casado con una mujer de raza, tan negra como guapa, llamada Marilyn (Judith Scott). La suegra, contra todo pronóstico, es pura vida y entiende bien cada acontecimiento, aunque termina por no comprender a su propio marido, lo que generará pleitos vacilones entre ellos.

Lo cierto es que Percy y Marilyn van a celebrar sus 25 años de matrimonio. Allí es donde nuestra pareja de amigos, el "cara pálida" de Simon y la perla negra de Theresa, anunciarán que se van a casar. Como ven, eso es como soltar una bomba.

Por supuesto que el suegro se pone a hacer averiguaciones sobre el yerno, y este tiene que mentir. Así lo pescan: mentiroso. No solo ha mentido, sino que se da una tremenda contada de chistes sobre negros que le resulta peor que ponerse la soga al cuello y él mismo patear el banco, para quedar con la lengua afuera.

La comedia es graciosa. El público la ríe. Esto no quiere decir que sea una excelente película, otros lo dirán. Que pasen un buen rato.


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