San José, Costa Rica, del 2 al 9 de marzo del 2003.








































Aire de niña, fuego de mujer


  • Conozca la grandeza de una de las chicas más tiernas de la televisión

    Luis E. Jara Cubillo

    Las lentes de las cámaras fotográficas o de televisión pueden registrar la belleza externa, no importa si se trata de una foto que congela expresiones o las imágenes de un programa de entretenimiento. En los niños, el registro de la belleza es distinto, gracias a una vista dotada con el identificador mágico de la gente sencilla y auténtica, es posible distinguir a las personas con belleza interna, las que poseen una energía de confianza especial.

    En el caso específico de Gipzy Montoya Barahona, tanto las lentes como el "ojo clínico" de los pequeños le han dado el crédito de una mujer con belleza integral. Su rostro, sonrisa, nombre y participación como una de las modelos danzantes del popular espacio televisivo de A Todo Dar aún están presentes en la memoria de los televidentes, quienes la asocian como una integrante de "las bellas" del selecto grupo.

    Sin embargo, el recuerdo popular de Gipzy se podría resumir así: "aquella que tenía aire de niña", percepción que no se aleja de la realidad de una joven de veinte años que cuida tiernamente a sus ocho gatos y un perro, la misma que desarrolló el trato amable con la gente y la capacidad de ser siempre la misma, a pesar de los engañosos destellos de la luz de la fama, causante de espejismos ajenos a la realidad si no se tienen los pies bien aferrados a la tierra.

    "Cuando me dieron la oportunidad de trabajar en el programa me sentí halagada y segura. Fui la sexta del grupo inicial y tuve que aprender las coreografías en menos de una semana; el cambio fue fuerte porque no se trataba de un programa de chiquillos", reflexiona al recordar su cambio repentino de un espacio infantil como Risas y Sonrisas, de los payasos Los Pirulos (Canal 13), al naciente programa de concursos y diversión para una audiencia de mayor edad. Con la cédula recién obtenida, esta vecina de Desamparados se abrió brecha. Su experiencia con las cámaras, la habilidad para compartir con el público y la agilidad desarrollada en el baile le permitieron el acople en tiempo récord.

    Durante más de año y medio, Gipzy expuso su imagen en la pantalla chica del canal 6 con buenos resultados. "Fueron muchas experiencias bonitas, recuerdo a un pequeño de dos años que tocó la puerta de mi casa y me dio una rosa. Los niños son el público más noble y sincero", destaca la alguna vez responsable del concurso coreográfico de El Baile del Gorila, de notable éxito entre chicos y grandes que con ella movían las "manos hacia arriba, manos hacia abajo, como los gorilas...", con todo y el sonido onomatopéyico del primate.

    Según manifiesta, con conocimiento de causa, el trabajo era absorbente y de horario indefinido, pero la experiencia fue enriquecedora y hasta logró la oportunidad de verse en las fotos de materiales promocionales y en el primero de los calendarios. "La experiencia fue única, me tomaron fotos en el volcán Irazú y en la playa; resulta lindo cuando llega el primero a tus manos, es como de mentiras y no sabés cómo explicarlo", rememora.

    Afirma que la privacidad de la vida se alteró con el reconocimiento de la gente, pero las reacciones positivas y de admiración de las personas sirven de balanza. "En la televisión la gente a veces no se da cuenta de lo que uno es y se crean estereotipos; la gente no debe aferrarse a esos pensamientos ya que simplemente es un trabajo común y corriente", dijo la exintegrante del uno de los programas con más movimiento de caderas. Su experiencia concluyó en agosto del 2002, pero ya Gipzy Montoya no pasaba inadvertida.

    En su tiempo libre le encanta ponerse los patines y caminar a prisa sobre ruedas, practicar volibol y natación sin dejar de lado las escapaditas a la playa, como fuente de sonrisas. No obstante, los ratos de ocio son cada vez más reducidos, debido a que luego de abandonar las apariciones diarias en la pantalla chica se puso la meta de estudiar con fuerza la carrera de farmacia.

    Originalmente su cariño hacia los animales -no sabemos si hacia los gorilas también- casi la seducen a estudiar veterinaria, pero aunque no ha pasado por las aulas, Montoya ha acumulado experiencia en el laboratorio científico de su hogar. "Mi casa es un zoológico, tengo ocho gatos y un perro, los reconozco individualmente cuando maúllan; además tengo unos periquitos de amor que los gatos siempre vigilan. Mi familia siempre ha sido gatuna, mi madre siempre nos enseñó que aquel que cuida a una mascota es incapaz de dañar a otra persona", subrayó la hija de Fanny Barahona Anchía y Édgar Montoya Rojas.

    A sus padres, su hermana Stacel y toda su familia agradece el apoyo incondicional. También a un ladrón llamado César Jiménez -cantante del grupo musical Kalúa-, quién le robó su corazón hace más de año y medio; su novio es uno de los efectos secundarios de trabajar en la televisión, pues lo conoció iluminado con las luces del estudio mientras cantaba en uno de los programas.

    Gipzy Montoya sigue activa, el modelaje y enseñanza del baile son parte de su nueva cotidianeidad. A finales de diciembre protagonizó dos de las parodias musicales del repertorio del Chinaoke, incluidas en las transmisiones de El Chinamo de canal 7: El Baile del Gorila, dedicada a los diputados y A Abel le pido, dedicada al Presidente.

    En el ámbito de los mensajes comerciales fue la modelo exclusiva de la promoción El Baile de la Media Vuelta de Burger King, donde apareció en la pantalla chica y como parte del impulso de gira paralela a la campaña por varios restaurantes. Además, recientemente participó como modelo de catálogos de ropa e imparte clases de baile a los niños en la academia Step del Metroball. "A mí no me molesta que digan que tengo un aire de chiquilla", manifiesta con la confianza de saber que sigue siendo la misma de siempre.


    Galería de fotos

    (Haga en clic en la foto respectiva para ver la imagen más grande.)



  • Además:

  • Más fotos sobre este tema.



    Reportajes anteriores:
  • Maureen Jiménez: Paso al cine

  • Conexión TV

  • María Laura Araujo: Ella es Mía

  • David Bisbal: Colochos divinos

  • Doris Golgewitch: En boca de Doris

  • Randy Allen: ¡Supernatural!

  • Karla Arrunátegui: Piel de miel

  • Marilín Gamboa: Con nombre propio

  • Maribel Guardia: "Yo soy Costa Rica"

  • Chicas Buba: Sueños de música y televisión

  • Nany Sevilla: La vida de una sirena

  • Ex A Todo Dar

  • Marianela Cordero: Rostro fresco

  • Pilar Montenegro: Desahogo musical

  • Gioconda Acuña: Mujer antorcha

  • Tatiana Cascante: Herencia mundialista




  • © 2003. LA NACION S.A. Diseño y puesta en línea: Gerardo González Vásquez, gegonzalez@nacion.com El contenido de nación.com no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com