Señora Dorada
Emilia Pizarro se abre paso en la televisión comercial
Esta señora, de 22 años de edad, es estudiante de Relaciones Públicas y una eficiente secretaria en la Defensoría de los Habitantes. Se llama Emilia Pizarro Méndez. Y, aunque usted no lo crea, está casada con Rándall Brizuela, con quien procreó a Nicole, de año y medio de edad.
Hace unos meses se coronó como una de las vencedoras de Piel Dorada, concurso especializado en promover muchachas en trajes de baño. Cuando Emilia participó (tenía un año de haber dado a luz) tuvo que medirse con muchachas jóvenes, solteras, y hasta con alguna adolescente.
Tras aquel triunfo, su rostro se ha hecho familiar en algunos anuncios de televisión, donde normalmente aparece con el cabello lleno de colochos; en cambio, aquí en Teleguía, pedimos a Roberto Dixon y Luis Castillo, de Rocasti, que la mostraran con el pelo lacio, para apreciar otro aspecto de esta prometedora modelo.
Seria, sencilla y humilde, Emilia Pizarro decidió entrar más de lleno en el modelaje profesional, gracias al apoyo que siempre le ha dado su esposo. Ella lo hace con propiedad, como toda una señora con piel dorada y cuerpo escultural, sin prejuicio alguno.
Sus primeras pasarelas las realizó hace cuatro años, cuando se postuló para Tica Linda. Después vinieron algunos contratos esporádicos hasta que fue seleccionada para salir en el catálogo de Avon; a su juicio, aquella experiencia formalizó su actividad en el modelaje. Luego fue llamada por las agencias de publicidad para hacer fotografías y anuncios para televisión.
A Emilia, por ejemplo, la hemos visto en comerciales de Barceló, Más por Menos, Telecom (Centroamérica) y Ferreterías Americanas (El Salvador). En los próximos días la TV nacional estrenará un anuncio de un conocido banco en el cual Emilia será la protagonista.
Lo de los certámenes de belleza tampoco lo ha descartado, tanto que el 14 de abril estuvo en México para participar en el Piel Dorada de aquella nación. A México llevó un traje de fantasía titulado "La Hija del Sol", diseñado por Roberto Dixon, y ganó esa categoría.
Esposa fiel y madre abnegada, Emilia considera que el embarazo es una de las experiencias más enriquecedoras de su vida; además, todos la mimaban, pasaba el día durmiendo y ella feliz, pues es una de las cosas que más le gustan. También recuerda que durante aquella época engordó y todos la veían más linda, sin embargo, tras el parto recobró su estilizada figura.
Sobre su condición de mujer casada y madre de familia y las limitaciones que esto pueda ponerle a su carrera de modelaje, Emilia comenta que no ha sufrido ningún trastorno, tanto que empezó a modelar cuando ya estaba casada y tenía la hija. Para lograr lo anterior siempre ha contado con el apoyo de su esposo y de sus padres.
También reconoce que no es una modelo muy atrevida: no le gustan las poses que puedan considerarse reveladoras y rechaza modelar en ropa interior.
Galería de fotos
(Haga en clic en la foto respectiva para ver la imagen más grande.)
|