Después de participar en concursos de belleza, Esther Villalobos Ibarra, una mujer exótica, fue descubierta por la televisión
Esther Villalobos Ibarra tiene 23 años; así consta en su acta de nacimiento, lo demuestra su cuerpo y lo reconfirman su madurez y su atrapante personalidad.
No es rubia ni blanca ni tiene ojos azules. Es una morena de ojos café, piel dorada y un pelo casi siempre revuelto, lleno de colochos. Es tremendamente exótica, despampanante, probablemente por eso el año pasado ganó un concurso en el que se inscribieron 50 muchachas de Estados Unidos y Canadá.
Esther es una auténtica caribeña radicada en Costa Rica. Es hermosa, auténtica, simpática, inteligente, jovial y pícara. Es moderna, práctica y hasta tiene su propia página en Internet. Es una chica de su tiempo, del siglo XXI.
Televisión
Aunque había ganado varios concursos de belleza y su rostro (y su cuerpazo) habían aparecido en varias revistas, todavía no nos había dado la excusa necesaria para sacarla en la portada de la Teleguía. Pero en diciembre del año pasado, Esther Villalobos debutó en televisión.
Leonardo Perucci estaba buscando una muchacha que acompañara a Priscilla Barrantes en un especial de fin de año, bajo el título Las Aventuras de Teté, un marido bien portado pero a quien le gustaba disfrutar de los festejos y de las actividades de la farándula acompañado por dos hermosas modelos.
Su tía, la periodista Vilma Ibarra, había hablado con un colega quien, después de ver a Esther en unas fotos de un concurso que ella ganó en México, la recomendó. Entonces los de canal 7 la llamaron. Lo primero fue buscarle un nombre al personaje, pues al ser Esther de origen bíblico, no calzaba con la pícara historia. ¿Cómo llamarla? ¿Deborah? Sí, Deborah, quizás así sonaría más exótico, más extraño, más sensual, más devoradora.
Primero el contacto con la cámara. Familiarizarse, perderle el miedo, conocerla y enfrentarla. Ningún problema, con algo de mariposas en el estómago Esther pasó la primera etapa. Luego hicieron algunos ensayos, tomas y más tomas. Prueba superada: Retrataba bien, se veía bonita, hermosa y su sonrisa se hizo muy amiga del lente. Quienes la vieron, resaltaron su espontaneidad y su naturalidad. Esther no actuaba, se comportaba tal y como ella era cotidianamente. Pegaba gritillos, se reía, era amigable y rápidamente tomaba confianza con la gente que intervenía en las grabaciones.
Además, Esther Villalobos, morena exuberante, contrastaba con Priscilla Barrantes (Cosita), una rubia angelical llena de hermosos atributos físicos y espirituales y dueña de una sonrisa llena de luz y gracia. Esther y Priscilla congeniaron de inmediato, se hicieron muy amigas, situación que redundó en beneficio de la producción televisiva.
Cuando Esther se paseó por las calles de San José, con motivo del tope y el carnaval, el público la reconoció, le gritó piropos; ella saludó y caminó sin prejuicios compartiendo su sexy figura.
Lo demás es historia grabada en los seis capítulos de Las Aventuras de Teté, dirigidos por Leonardo Perucci, realizados y producidos por Gloriana Sanabria, con un guión de Mauricio Astorga, edición de Carlos Chacón y cámara de Guillermo Zeta Bermúdez.
A Esther Villalobos le gustó la televisión y ahora dice que le encantaría repetir la experiencia. A la televisión le gustó Esther y al público también.
Modelo cibernauta
Esther Villalobos concursó el año pasado en las eliminatorias nacionales de Hawaian Tropic y Piel Dorada. Muchos quedaron deslumbrados con su exótica y apabullante belleza, pero los jueces se fijaron más en otras.
Como no había tenido suerte aquí, se inscribió para participar en Cancún en un certamen de la marca de vestidos de baño Ujena, en el que derrotó a medio centenar de modelos rubias procedentes de los Estados Unidos y Canadá. La recompensa obtenida aquella noche del 22 de octubre del 2000 y la satisfacción del triunfo minimizaron los dos tropiezos anteriores. En marzo viajará a Estados Unidos para participar en unas actividades programadas por Ujena, entre las que se incluye la realización de una película.
También explorará otras oportunidades en el campo del modelaje y la actuación. Tiene 23 años de edad (los cumple el 27 de febrero) y proviene de una numerosa familia de diez hermanos. Habla inglés, tiene novio y trabaja en una empresa estadounidense. Le gusta ir a la playa, broncearse y bailar todo tipo de música. Acorde con estos tiempos que corren, Esther tiene su propio sitio en Internet, por eso, quienes quieran conocer más sobre ella, solamente tienen que empezar a navegar y anclar en:
www.estherspage.com