San José, Costa Rica, del 26 de agosto al 2 de setiembre 2001.








































Recreo grande, renovado y alegre


Luis E. Jara Cubillo

Para Teleguía

Por esos azares del destino, la educadora Flory Chávez no tuvo reparos en aceptar el reto de construir Recreo Grande, programa de la televisión costarricense dedicado por completo a los niños. Sin ser experta en producción, la emprendedora mujer se entregó en cuerpo y alma a un sueño que mantuvo vivo hasta los últimos momentos de su vida.

Su poder de fantasía la llevó a convertirse en la Tía Flory, el hada madrina de todos los pequeños. Con su varita de ilusiones realizó varios actos de magia comprobables, entre ellos lograr que la audiencia infantil tuviera un recreo de una hora durante 25 años continuos. Desde agosto de 1976 hasta la fecha, este espacio se ha mantenido vigente a pasar de los obstáculos y las exigencias de un público infantil cambiante.

Actualmente los nuevos productores del espacio están de fiesta y tienen muchas razones para celebrar este cuarto de siglo al aire. Lograron vencer el inexorable paso de los años y mantener una actitud de niño en cada una de las secciones, pero ante todo pudieron seducir con empeño, trabajo y modernización al gruñón ogro del rating, ese ser abominable que tiene la facilidad de destruir en un dos por tres cualquier creación débil de la pantalla chica.

Nueva etapa

Luego del fallecimiento de la Tía Flory muchos pensaron que el recreo más grande de la televisión había llegado a su fin. Todo lo contrario, cargó las baterías al máximo y promete mantenerse por largo tiempo con la ayuda de un grupo de jóvenes que se encargan de llevar alegría, educación y un buen ejemplo al inquieto y noble ejército de curiosos bajitos.

El legado fue asignado a Laura Vásquez, la hija de Tía Flory, quien conoce cada detalle de la historia del programa. Su formación profesional en el área de relaciones públicas se entremezcla con la experiencia que adquirió desde niña junto a su madre. Cada nueva idea es llevada a la realidad con el equipo de profesionales de comunicación que la rodean y un grupo de presentadores cargados de dinamismo.

Todos tienen en común ese ángel que conquista al público. De manera individual aportan una especial vibración musical, que unida provoca una sinfonía final agradable a los espectadores. La "cumiche" del grupo y la más consentida es Jennifer Murillo Vargas, quien a sus siete años destaca por su picardía e inocencia ante el micrófono. A ella se une un quinteto de adolescentes formado por Natalia Silva, la hermosa deportista; Rosario Sanabria, la actriz y fanática del baile popular; Rodrigo Villalobos, el locutor de comerciales, predicador y caricaturista; Jendri Méndez, la ejecutante de instrumentos, y Kenny Jiménez, el compositor y modelo. Juntos son dinamita y su unión ha provocado una explosión de confeti los sábados, a partir de las 9 a.m., durante un recreo que ha tomado como campo de juegos el mágico Museo de los Niños.

En el siglo XXI

Como productora y encargada general de uno de los espacios más tradicionales de Teletica Canal 7, Vásquez está consciente de que los niños de la actualidad llevan el punto com. y la tecnología dentro de sus mentes. "El programa está estructurado en segmentos cortos que no superan los tres minutos, nuestra meta es divertir con variedad y emociones constantes." Los animadores dan vida a una variedad de secciones que incluyen recomendaciones de páginas de Internet y brindan espacio al deporte, los cortos educativos, las oraciones, el modelaje y hasta es posible contar un chiste, conocer los estrenos en Matiné y jugar al explorador de la selva en Recrezoo.




25 años en una página

Flory Chávez, conocida en vida como la Tía Flory, no era productora de televisión, ni periodista ni comunicadora, más bien fungía como orientadora y educadora del Ministerio de Educación Pública. La Tía Flory asumió el reto de hacer un programa de televisión sin tener la más remota idea de cómo haría y gracias a su tesón y amor por los niños lo mantuvo durante 24 años consecutivos. Recreo Grande se transmitía directamente todos los miércoles a las 4 p.m. y carecía de un guión. La primera transmisión se efectuó el 6 de agosto de 1976. No existía escenografía, la única decoración eran unos muñecos de madera y los participantes se sentaban en el suelo.

Mientras viajaba rumbo a Cuba para participar de un curso de producción televisiva, que se canceló, la Tía Flory hace una parada inesperada en México. En una tienda observa los trajes de hadas y adopta la vestimenta para, según ella, llevar magia a los niños de Costa Rica. El personaje se mantuvo hasta el final de su carrera.


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