Una chica a todo dar...
Catalina Sánchez, estudiante de medicina y quien se dio a conocer en el popular programa A todo dar, se dedica ahora a la radio
Sergio Arce
sarce@nacion.com
Para Teleguía
Atrás quedaron el bullicio del público, las luces incandescentes, las cámaras en movimiento y las capas de maquillaje.
Hoy, Catalina Sánchez vive un ritmo de vida menos acelerado tras su paso por el programa de televisión A todo dar.
Ya no carga con la tensión obvia que genera un espacio diario de dos horas, lo cual se evidencia en su rostro, que ahora luce más fresco y relajado.
En lo que no ha cambiado, y nunca lo hará, es en el ímpetu que esta taurina de 19 años impregna a sus palabras y a lo que hace.
Tras ocho meses de ser una de las caras (y cuerpos) más conocidas de la televisión nacional, Catalina no quiso quedarse inactiva en su casa, pese a que cursa el tercer año de la carrera de medicina en la Universidad Latina, y se lanzó otra vez al ruedo.
Una nueva puerta laboral se abrió de par en par hace un par de meses, y cruzó el umbral. Actualmente, se desempeña como locutora de 90.7, una de las emisoras del Grupo Radiofónico Latinoamericano.
Catalina reconoce que extraña el contacto directo con la gente, al cual estuvo acostumbrada en el estudio de grabación, en las giras con sus compañeras de equipo y con los televidentes.
Agradece el apoyo que todos, sin distinción, le ofrecieron durante su paso por el programa, el cual tuvo en vilo durante varios meses a la competencia, por no decir que la obligó a replantearse sus expectativas y formato.
Sin embargo, Catalina explota y explora el mundo de la radio y sus alcances. Siente una atracción indescriptible hacia la capacidad de estar presente a un mismo tiempo en todas partes. A eso, los entendidos en la materia le llaman ubicuidad.
Le maravillan las posibilidades casi infinitas que un micrófono, un estado de ánimo al tope y un equipo profesional pueden lograr entre los radioescuchas.
Por estas y otras cosas más, esta chispeante herediana, vecina de Ciudad Cariari, aprende, disfruta y vuelve a aprender de este medio de comunicación. En la emisora trabaja durante los fines de semana.
Eso sí, antes quiso dejar en claro que su salida de Repretel no estuvo aderezada con discusiones o problemas con sus compañeros de trabajo, como se rumoró.
Todo lo contrario, insiste que la salida fue cordial y que los jerarcas del canal le dejaron las puertas abiertas. Agrega que la relación con sus excompañeras es "muy buena" y que les guarda "un gran cariño y respeto".
Se declara organizada y amante de la buena música, el baile, la solidaridad humana y el buen humor. No tolera la mediocridad, el pesimismo ni la injusticia. Su carácter le ha permitido alcanzar cualquier propósito que se imponga, según reconoció.
Por eso, una vez finalizada la carrera de medicina, desea especializarse en cirugía estética y reconstructiva o en psiquiatría. "Mis metas son muy claras y, con la ayuda de Dios, las voy a cumplir... es cuestión de proponérselo", sentencia con voz firme.
Muy personal
Nombre: Catalina Sánchez Ramírez. Edad: 19 años. Familia: cuatro hermanos . Principal característica: optimista. Pasatiempos: hacer ejercicios, pasear y bailar. Estado actual: "Solterita y sin compromiso".
El programa
Desde sus comienzos, A todo dar ha dado de qué hablar a críticos, jerarcas de las principales televisoras nacionales y sus productores, pero de una manera especial a su público, que lo sigue sin falta todos los días.
A todo dar goza de gran aceptación entre los jóvenes de uno y otro sexo, su público meta, quienes disfrutan de ir a los estudios de la televisora, en La Uruca (sin importar el hambre, el sol o el agua), tanto como verlo desde sus casas.
En estos meses los cambios en busca de mejoras no se han hecho esperar. De acuerdo con sus realizadores, el objetivo era dar un producto con el cual el público viviera una fiesta, se divirtiera y de paso tuviera la posibilidad de irse para la casa con un premio. Pero lo importante para ellos era que su oferta no se basaba en regalos, sino en los contenidos.
Y cumplieron a plenitud ese objetivo. Cada día, decenas de jóvenes comparten la fiesta de A todo dar desde que se abre el estudio hasta que inicia la transmisión.
La idea primaria de A todo dar es ofrecer un programa entretenido, para toda la familia, con concursos y premios. La presentación de cantantes y conjuntos musicales, es parte de la oferta de este espacio.
Aunque cuentan con el experimentado Luis Rodríguez y la modelo Nancy Dobles en la animación principal, buena parte de la recae sobre media docena de bien formadas jóvenes que se encargan de embrujar a los asistentes y conquistar al público. Ellas bailan casi sin parar durante dos horas y contagian de energía al público con sus movimientos, sonrisas y demás encantos.
Para fechas especiales, todos los integrantes del elenco cambian su vestimenta por ropa alusiva a alguna celebración o se visten a tono con la época, por ello actualmente lucen prendas veraniegas.
Para Cristina Espinoza (31), Carolina Zeledón (18), Nadia Aldana (22), Arianna Poltronieri (20), Tatiana Incera (18) y Gipzy Montoya (18) esta es su primera aparición formal en las pantallas costarricenses, aunque han hecho exhibiciones de productos para distintas marcas comerciales.
Cada día dejan ver que ya dominan salsa, reggae, merengue o lo que les pongan a bailar: ellas están listas para todo y lo disfrutan (así parece confesarlo una sempiterna sonrisa en sus lindas caritas).
A pesar de algunas críticas, las muchachas afirman con seguridad que los comentarios negativos no les afectan, pues "lo que cuenta es el apoyo del público". Este respaldo se expresa desde un saludo hasta las flores y los obsequios que les llevan sus admiradores. Para ellas eso y nada más es lo realmente importante: su trabajo es complacer al público, su verdadero jefe.
Galería de fotos
(Haga en clic en la foto respectiva para ver la imagen más grande.)
|