Marcia Saborío interpreta a una mujer agredida que trabaja como taxista, en un dramático cortometraje que estrenará pronto en los cines locales
Yuri Lorena Jiménez
yjimenez@nacion.co.cr
Aceptó el rol por dos poderosas razones: una, porque significa un reto para ella dar un giro hacia el drama y la seriedad en un medio de masas como el cine. Y, la segunda, porque el cortometraje Código rojo es, en pocas palabras, un "¡basta ya!" de violencia doméstica, causa con la que Marcia Saborío se identifica plenamente.
La popularísima integrante del dúo de Caras vemos demuestra en este drama, corto en duración pero intenso en profundidad, lo que sus seguidores de tantos años en el teatro conocen de sobra: que su perfil actoral va mucho más allá de la comedia.
Sin embargo, la televisión es la que la ha llevado a los rincones de todo el país y, por ello, la etiqueta de comicidad -muy bien lograda, en todo caso- la ha acompañado con mayor fuerza durante los últimos 3 años, tiempo que tiene Caras Vemos de estar al aire, con un rotundo éxito.
"Sara", su personaje en Código Rojo (así se llama el cortometraje), ha constituido para Marcia un nuevo reto en su encumbrado camino. "Yo estoy consciente de la asociación que producen mis personajes y hasta mi cara, con la risa. Por eso, como actriz, hacer el giro completo en un papel tan serio y dramático como este, ha sido un verdadero desafío, y creo firmemente que lo he logrado. Le puedo garantizar que el corto no va a provocar ni una sola risa", asegura Marcia, quien a sus 37 años luce más segura de sí misma que nunca.
Historias de taxi
Para interiorizar a Sara, Marcia se inmiscuyó en el mundo de los taxistas. "Ahí podés encontrar de todo, es un gremio muy machista, pero como en todos los demás gremios existen `colegas' que son buenísimas personas".
Uno de los pocos momentos que se han prestado para reírse fue durante un recorrido que efectuó, al volante de taxi que les prestaron para las grabaciones, por todo San José.
"Yo iba con el taxista a la par, todo el mundo me reconocía y reaccionaba con sorpresa... o con risas. Nadie entendía qué andaba haciendo yo ahí y pensaban que se trataba de una broma. Hasta hice varias paradas para hacer diferentes servicios, pero nadie se quiso subir por lo mismo: creían que se trataba de una broma".
El cortometraje Código Rojo verá la luz gracias al apoyo financiero del Instituto Nacional de las Mujeres y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Además contó con aportes del Centro Costarricense de Producción Cinematográfica.
Otros participantes de esta pionera producción, cuya guionista es Laura Astorga, son Laura Villalobos, Nano Fernández, Manuel Rojas, Luciano Capelli y María D'Antoni.
En cuanto a Marcia Saborío, sus proyectos paralelos, Caras vemos -en televisión-, la revista Corazones no sabemos y la obra de teatro que protagoniza actualmente, Perfume de gardenias, le dejan un margen de tiempo reducido para ella misma y para sus dos hijos. Sin embargo, esta gata, en todo el sentido de la palabra, se las ingenia a las mil maravillas para conciliar sus múltiples ocupaciones con su papel de madre y amiga, y hasta le sobra tiempo para escribir y leer, dos de sus pasatiempos favoritos.
Es de esperar, por la vehemencia y profesionalismo con que Marcia ha asumido sus proyectos desde siempre, que Código Rojo se convierta en todo un éxito. Pero para ella y los demás involucrados en el proyecto, la mayor conquista será la influencia para que los hombres, mujeres y niños tomen conciencia y frenen ese cáncer que ha carcomido con tanta fuerza a la sociedad costarricense en los últimos años: la violencia doméstica.
Su mejor amigo
Su relación con Dios, asegura, permea todo lo que hace. "Es el mejor amigo que tengo".
Divorciada "y feliz" , Marcia Saborío asegura haber encontrado en María Torres, su socia en casi todos los proyectos laborales que tiene, a una verdadera hermana.
"A lo largo de los 6 años que tenemos siendo amigas, hemos aprendido a conocernos y a querernos entrañablemente. Hemos reído, llorado, nos hemos peleado y reconciliado... hemos compartido los momentos más difíciles en las vidas de ambas, y también los más felices. Mucha gente nos pregunta cómo un programa de televisión que inicialmente estaba programado para estar seis meses en el aire, ya lleva tres años.
"Yo recuerdo que desde el principio nosotras comentábamos que, si la gente disfrutaba de Caras vemos la mitad de lo que nosotras nos reíamos haciéndolo, el éxito estaba asegurado. Y parece que así fue".
Fotografías: Eduardo López y Francisco Rodríguez. Maquillaje: Paula Agüero. Taxi: Coopetico