Alexandra, la revelación de la música joven de México, tiene algo en común con nosotros: nació en Costa Rica
Sergio Arce Arroyo
sarce@nacion.co.cr
Sergio Arce Arroyo
Para Teleguía
Aló... diay, ¡Pura Vida! No podía ser otra. Una voz ronca aunque fresca y vivaz, y con ese dejo a tiquicia, fue la señal atinada que despejó cualquier duda: era Alexandra.
Su voz ronqueta y apasionado estilo están poniendo a bailar a medio continente con su primer sencillo pop rock en español Pon a bailar... y es solo el principio de una ascendente carrera.
Para quienes aún no atan cabos sobre esta mujer con alma de niña (según ella misma confiesa), Alexandra es una costarricense que desde joven vive en México y que ahora surca los cielos de la música.
Sin ínfulas ni falsas poses de nueva estrella, Alexandra conversó con la Teleguía sobre su vida familiar, su carrera profesional y lo mucho que ha trabajado para llegar al sitio donde se encuentra.
Para lograrlo tuvo que alejarse físicamente de su natal Costa Rica, no así emocionalmente. Su forma de hablar deja entrever en Alexandra Acosta Loría -su nombre completo- mucho de ese olor y sabor a nuestra patria. Pero también muestra a una mujer madura con ganas de salir adelante y hacer las cosas bien en un país lejano al suyo.
La siguiente es una conversación telefónica con Alexandra, quien es muy probable que venga al país el próximo fin de semana:
-¿Hace cuánto nació la inquietud por la música?
La semilla por la música siempre la he tenido. Desde niña estuve en clases de piano, ballet, danza, actuación y canto... siempre supe que todo esto era lo mío.
-¿Cómo ha sido ese camino para llegar adonde está ahora?
Ha sido muy pero muy difícil. A veces uno cree que es muy fácil, pero no lo es. Estuve casi ocho años esperando y tocando puertas para ver si en alguna casa disquera me abrían la puerta, hasta que llegue a Sony y allí me dieron la oportunidad.
-¿Cómo está asimilando los cambios que conlleva ser una figura pública?
Los estoy disfrutando, ya que es mi vida. Hay que aprender a convivir con la gente que te rodea (productores, promotores, etc.).
A veces las revistas y los periódicos dicen algo que vos no dijiste, pero eso es parte de crecer como artista y como persona.
-¿Ha cambiado en algo la personalidad de Alexandra?
No, para nada. Sigo siendo la misma de siempre y espero seguir así. Quizás, la carrera me ha enseñado a madurar más, a ver la vida con otra filosofía. En lo que sí ha cambiado mi vida es en mis hábitos de dormir, ya que duermo hasta 12 horas diarias cuando he tenido una agenda de trabajo muy dura.
-¿Hace cuánto llegó a México?
Cuando tenía como seis años llegué a este país, porque mi papá trabajaba en Lacsa. Sin embargo, fue a la edad de 16 años cuando mi hermana y yo decidimos radicar aquí. Ella (Anastacia) es actriz desde hace ocho años y vive conmigo.
-¿Cómo fue tener que dejar su tierra?
Fue difícil, pero es una experiencia que me ha ayudado a crecer mucho como persona y como artista.
-¿Cómo hace para mantener ese espacio suyo, muy tico, en la sociedad mexicana?
Lo que hago es no perder mi identidad: sé muy bien de dónde vengo y quién soy.
Trato de no perder el acento y frecuentemente se me salen ¡mae!, ¡diay!, ¡pura vida! y, por supuesto, arrastro nuestra querida R. Además, trato de tomar mi leche pinito, granizados y café de Costa Rica.
-¿Viene a Costa Rica con frecuencia?
Sí, voy dos veces al año. Allá viven mis papás, hermanos y otros familiares.
-¿Qué es lo que más añora?
Huy, su gente, el sabor latino, sus costumbres, su comida y a mi familia.
-¿Cómo ha visto su familia esta nueva etapa en su vida?
Definitivamente me apoya y siempre lo ha hecho. Ellos saben que esto es mi vida.
-¿Qué espera de su carrera?
Espero seguir adelante, si Dios quiere, y con fuerza. Ahora vienen muchos proyectos: dentro de poco sale mi segundo disco sencillo, llamado Ladrón. Seguramente entre el 20 y el 21 de octubre estaré por Costa Rica para una actividad con personas de la tercera edad.
-¿Qué nos dará en el futuro?
Espero que la gente entienda mi mensaje y lo disfrute. Que mis espectáculos le sirvan, ¿por qué no?, para que se rían de la vida. Trato de ser auténtica y quiero que la gente lo vea así.
Vitrina de Alex...
Pese a que voz ha sido comidilla de muchos críticos de la farándula por su similitud con la de Alejandra Guzmán, Alexandra asegura que ella lucha por ganarse un espacio propio, sin necesidad de imitar o ser imitada.
Este carácter firme y vehemente es producto de años de intensa lucha con la vida, en aras de brillar con luz propia. Según cuenta esta joven de 25 años, su personalidad firme, alegre, caprichosa y trabajadora es típica de las personas nacidas bajo el signo de Géminis.
Igual ocurre con su adicción por el sueño, que la lleva a dormir más de 12 horas cuando la semana estuvo cargada de conciertos, entrevistas y charlas.
Alexandra decidió resumir su vida en varios rapiditos que a continuación les presentamos.
Costa Rica: mi madre
México: mi padre
Música: mi vida
Alexandra: amor
Carrera: salud
Futuro: voluntad de Dios
Pura Vida: Tiquicia