Para todo el año

  • Ocho fotografías constituyen el calendario de la presentadora de televisión Lynda Díaz




    Los seguidores de Lynda Díaz tendrán la oportunidad de verla muy de cerca todos los días en el calendario de la modelo, que se empezó a vender durante la última semana del 2000.

    El almanaque Lynda Díaz 2001 está formado por ocho fotografías, de 28 centímetros de ancho y 46 centímetros de alto, realizadas por Julián Trejos en paradisíacas playas de nuestro país.

    De edición limitada, el calendario se vende en las tiendas Fuji y en la librería Universal a ¢2.500 (dos mil quinientos colones). A quienes lo compren les regalarán un afiche de la modelo.

    Durante la semana de lanzamiento, Lynda firmó autógrafos en varias localidades. En los próximos días estará en las fiestas de Palmares, Jacó, Grecia, Liberia, Cañas, Nicoya, Limón, Guápiles y Turrialba.

    Televisión

    Lynda comentó que la publicación de este calendario forma parte de un plan estratégico que ha venido desarrollando.

    La puertorriqueña, madre de dos niñas, sacará a la venta un libro con relatos de su vida personal y profesional y participará en un programa radiofónico.

    Sin embargo, para ella lo más importante es la televisión, en especial su participación como animadora de Siete Estrellas, que se transmite los jueves, a las 8 p. m., por canal 7.

    Consultada acerca de los rumores sobre su retiro de ese espacio, Lynda aseguró que permanecerá en él mientras así lo quieran los directores Pilar Cisneros e Ignacio Santos y la coordinadora general, Mariamalia Jacobo.

    Aunque reconoció que hace unos meses había pensado retirarse en enero, los logros alcanzados por ese espacio la motivaron a seguir adelante y a consolidarse como presentadora.

    Siete Estrellas constituye para Lynda una valiosa oportunidad de familiarizarse y aprender más de ese medio que tanto le interesa y le gusta. Recientemente participó en algunas transmisiones de canal 7 y se siente satisfecha de haberlo hecho.

    Considera que este tipo de prácticas son muy importantes en su proceso de aprendizaje, incluso toma nota de los errores que comete para tratar de superarse y ser cada día mejor; lo hace porque está convencida de que no basta con ser una cara bonita para salir en la pantalla chica.

    Lynda seguirá apareciendo en campañas de televisión y en anuncios publicitarios como lo ha venido haciendo, pero su ocupación principal será el trabajo en equipo que realiza con los productores, animadores y demás personal de Siete Estrellas.

    Ahora que ha estado visitando nuevamente algunas comunidades del país, comprueba que el público la reconoce y la respeta.

    Quienes se acercan a saludarla o a pedirle un autógrafo le dicen cosas bonitas y no atrevidas, a pesar de que en el calendario aparece con diminutos trajes de baño y en poses sensuales.

    Está satisfecha con la respuesta que ha tenido el almanaque y estima que lejos de perjudicarla (por salir con poca ropa) le permite demostrar que una señora como ella, madre responsable, puede aparecer en bikini (o solo con la parte de abajo) y no ser vulgar.

    Estos días Lynda (28 años) se encuentra en Puerto Rico visitando a sus padres, acompañada por sus hijas Lynda Liz (7) y Nicolle (6).

    Conforme avance enero y entre el verano, ella visitará las playas de nuestro país para promocionar el calendario y para broncearse un poco. El próximo jueves 11 participará en el tope de Palmares.


    Al principio

    Después de protagonizar un vídeo musical, Lynda Díaz aceptó la invitación de Teleguía para aparecer en la portada del 31 de enero de 1999. Fue una tarde de noviembre en la piscina del hotel Herradura. Un poco tímida pero con la seguridad que le deparó su participación en concursos internacionales de belleza, Lynda mostró los seis bikinis que había llevado para la sesión fotográfica: todos eran muy reveladores, no había uno solo que se pudiera considerar discreto. Cuando se publicó el reportaje, muchos pudieron comprobar la razón por la cual le habíamos pedido salir en esta revista.

    Después apareció dos veces más en la Teleguía y en todas las portadas de las revistas que se editan en el país. Hizo anuncios de televisión, probó suerte en Repretel, intervino en campañas benéficas, viajó en helicóptero con Badú, recibió una oferta (que rechazó) para salir en Play Boy y se ha convertido en un símbolo sexual de nuestro país. ¿Qué más? Sí, hay mucho más. El resto es historia conocida. Nota: la foto que aparece en la portada de Teleguía fue tomada por Mariano Matamoros en aquella primera ocasión. Desde entonces muchas cosas han pasado y han cambiado, pero Lynda se mantiene linda.




  • Reportajes anteriores:

  • Mauricio Hoffman: Fiebre de Sábado Feliz

  • Ana Victoria Rodríguez: Siempre linda

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