REPORTAJE
 

San José, Costa Rica, del 19 al 26 de marzo de 2006.

El pensionario oculto

Tres centenas. El cineasta Eduardo Ceregatti tiene un récord de casi trescientos capítulos dirigidos de La Pensión, la serie ficcional más longeva en la televisión nacional.

Ronald Díaz V.
rdiaz1962@gmail.com

Eduardo Ceregatti Madrigal es uno de los pensionarios más antiguos en casa de doña Tere y es, a la vez, uno de los menos conocidos. Sin embargo, es él quien trae a la vida la comedia de enredos “La Pensión”, el programa nacional del género de ficción que por más tiempo se ha mantenido al aire con un rating de privilegio.
Como director, Ceregatti es el encargado de tomar cada historia escrita en papel y contársela al público con imágenes.

Aunque su rostro no es tan conocido como el de los actores que dirige, ya muchos lo identifican por el nombre que ha aparecido doscientas noventa y cinco veces en los créditos de la producción, todo un récord para un director nacional.

Con casi cuarenta y seis años de edad, Ceregatti es afable, conversador y posee una pasión por la televisión fácil de percibir. Atento, habló con Teleguía sobre el éxito de La Pensión, la cual acaba de estrenar su octava temporada.

–¿Cuando comenzó La Pensión sospechó que duraría tanto al aire?

–Uno nunca sabe cuánto va a durar una serie de estas. Al menos uno pretende que sean de dos o tres temporadas. Ya a partir del quinto año fue sorpresa.

–¿A qué cree que se deba esta aceptación?

–Me he dado cuenta de que La Pensión es parte de la vida cotidiana del costarricense. Es como fue La patada en la radio. La Pensión, para mucha gente, está ahí, es algo tan normal como ir al supermercado y eso nunca había pasado en este país con una serie de televisión.

–¿Cómo se originó la serie?

–La premisa de La Pensión la estableció Oscar Castillo en una página de texto. Oscar logró un resumen del tico, pues los personajes están muy inmersos en la vida de todos nosotros: el chofer, el burócrata, la polaca..., y están recogidos y construidos de forma concienzuda.
Por eso los seguidores de La Pensión cuentan la historia de don Pedro y Paco como si los conocieran, como si fueran un fulano más del vecindario. Ellos adquirieron profundidad.

–¿Cuáles desafíos enfrenta un director después de tantos años al frente de un programa de televisión?

–El reto es cotidiano y constante. Los personajes pueden llegar, en momentos, a tomar decisiones correctas o incorrectas y esas decisiones influyen en la gente. Los personajes hay que manejarlos a nivel dramatúrgico, pero también se deben cuidar las acciones y el mensaje que estos transmiten.
Hay que tener cuidado con eso y sacar un producto que a la vez entretenga. Se trata de un esfuerzo colegiado de los guionistas, la producción y los actores, no solamente del director.

–¿Hay momentos en los que piensa que ya se cumplió el ciclo de “La Pensión” y que es hora de pasar a otra cosa?

–Al final de año uno puede sentirse un poco embotado, pero cuando ves lo que sucede con el público y la identificación que tiene con los personajes, ya no quieres dejarlo.

–¿Le ha tocado escuchar malos comentarios de la serie?

–He oído cosas buenas la mayor parte del tiempo y también de otras personas que desechan los productos nacionales. Para el público que no nos quiere ver no hay nada que decir. Es imposible que un producto le guste a todos.

– Alguna gente se ha molestado por la cantidad de comerciales que pasan dentro de la serie. ¿Qué piensa de eso?

–Hay que tener en cuenta que esa es la forma en que está estructurada la televisión en nuestro país. No es algo bueno ni ma, o sino que sencillamente así es como se hacen las cosas aquí y eso tiene que ver con situaciones que se escapan del conocimiento del público. Tiene que ver con procesos económicos y con los costos elevados de producción, que son el principal motivo. El otro es la dura competencia que significa para las producciones locales el que series extranjeras puedan ser adquiridas a un precio menor.

–¿Qué le gustaría hacer en el futuro?

– Me gustaría trabajar series de televisión o, si hay apertura en el mercado, poder hacer miniseries o un largometraje. Las series de tele son valiosas porque tienen un acceso fácil, son un medio de comunicación importante y podés decir cosas enriquecedoras. No son tan educativas como un documental, pero el público también es diferente.
En una serie, podemos meter temas de salud y, aunque la información es muy somera y básica, proviene de personajes que le llegan a la gente. Por ejemplo, cuando Camacho tuvo problemas de próstata primero se ocultaba; pero al final fue donde el doctor y se arregló el asunto.


Seis años de cine en Kiev

En medio de la Guerra Fría, Eduardo Ceregatti vivió seis años de gloria. Quería estudiar arte y cinematografía, pero en el país no había opciones. Una beca lo llevó a la antigua Unión Soviética en donde cursó dirección de cine ficción.

El Instituto de arte teatral Kiev, hoy República de Ucrania, fue su morada. Las facilidades para estudiar eran completas. Ceregatti supo aprovechar la oportunidad y de ahí sacó hasta la última gota de conocimiento posible.

El ambiente multicultural y multiracial en que se desenvolvió durante esos años también enriqueció su visión y le permitió adaptarse al cambio que significó volver a la realidad costarricense, tan carente de posibilidades y con una desalentadora depresión del movimiento cinematográfico.

Conoció a la gente de radio Nederland y comenzó a trabajar en proyectos educativos enseñando a becarios del continente a utilizar los medios audovisuales.

También colaboró en la creación del Centro de Imagen del Instituto Nacional de Aprendizaje, un trabajo que todavía hoy lo llena de orgullo.

Su labor en el campo educativo continuó en el Instituto Costarricense de Enseñanza Radiofónica (ICER), hasta que en 1989 se involucró con Oscar Castillo en la dirección de la teleserie El Barrio y, después de dirigir unos treinta y siete capítulos, pasó a La Pensión.

Eduardo Ceregatti vive en Heredia acompañado de su madre, Esperanza, y de su mascota, un perro dóberman de nombre Charlie



Galería de fotos
(Haga clic en la foto respectiva para ver la imagen más grande.)

Fotos:
Carlos González

 

 

 

 

Página Principal


El Topo:caballero con buen olfato para descubrir cosas.
(lea la columna)

Casos y cosas de la tele.
(lea la columna)

Cine en Cable
(lea la columna)

Columna Zapping: Darío Chinchilla analiza la experiencia televisiva. (lea la columna)

Pantalla Deportiva.
(lea la columna)

Primer Plano.
(lea la columna)

Canales en Servicio


Ver portada impresa

Ediciones anteriores.
(buscar)

Consulte la programación de:
(debe registrarse gratis en tvguide.com)
Cabletica (San José)
Amnet
Cable Tica (Tilarán)
Cable Tica (Liberia)
Cable Tica (Limón)
Cable Tica (Orotina)
Cable Tica (Palmares)
Cable Tica (San Carlos)

Reportajes anteriores:

Adal Ramones: El hombre bajo la gorra

Paulo Wanchope: Chope al aire

Zona 4: Los reyes de la tarima

¡Qué Familión! con Nelson Bustamante

Naturalmente María Jara

Mauricio Alvarado: Atrapado en los clásicos

Otra fea busca suerte

Silvia Solera: A tono de pop desde la U

Édgar Silva y la tele: química pura

Marco Ramírez: Corazón audiovisual

La hora de Kisha Alvarado

Montados en fin de año por Canal 13

Aldo Mata sin cortes comerciales

Nelson y Mauricio: Hoffman a la dos


© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com