Cualquier persona que entable una conversación prolongada
con Natalia Pereira podrá descubrir que ella es una luchadora
incansable, pues, a pesar cada obstáculo, nunca ha bajado
la guardia. Más bien, aprovecha cada experiencia para
crearse una coraza protectora que le sirve para mantenerse incansable
en el camino. Sobresale por ser versátil y camaleónica,
sin duda, un par de ventajas competitivas en el cambiante y a
veces inestable mundo del entretenimiento.
Quizás recuerde a esta actriz en su faceta televisiva
en sus participaciones en el personaje de Verónica, una
joven intelectual y un tanto tímida de la serie La Plaza,
aquella que siempre usaba anteojos y trataba de vencer algunos
temores. Antes de este proyecto, también participó como
actriz invitada en varias recordada series como San Buenaventura,
La Pensión y Expedientes CR-06. Estas primeras armas le
sirvieron para aprender cómo adecuar su actuación
sobre las tablas al de la pantalla chica.
Asimismo, su rostro apareció en otros proyectos de corta
duración como Oe Oe Ticos y Aquí entre nos. También
debutó como animadora de concursos de televisión
en diciembre pasado, en la producción de fin de año
Zapotico. Además, fue tomada en cuenta como parte del
elenco de la serie Retumbos, la cual recreaba las situaciones
de socialización, con matices cómicos, que pueden
surgir en cualquier bar capitalino.
Ella tenía la misión de darle vida al personaje
de Roxana, la mesera del bar. Según compartió,
se trataba de una soltera que trabajaba para atender las necesidades
de su hijo, Jean Claude, concebido por “una metidilla de
patas” que tuvo con un francés en Puerto Viejo,
de Limón.
Este personaje lo desarrolló por corto tiempo, pues,
hace unos días, los Retumbos dejaron de oírse,
porque Canal 7 decidió frenar el proyecto.
En un inicio, se pensaba la grabación de una temporada
completa, no obstante decisiones del canal clausuraron el bar,
lo que condenó al olvido a los personajes que apenas se
perfilaban en la franja nocturna de los viernes.
Pero los vientos de cambio y el destino ya soplaban hacia otros
rumbos, pues Natalia está preparando otro proyecto televisivo
en Megahits, Canal 38, que ahora pertenece al grupo radiofónico
Omega. Según adelanta, próximamente se afinarán
los detalles para la producción de nuevos programas y
los presentadores que debutarán en este nuevo esfuerzo
televisivo.
Artes “gramáticas”. Natalia recuerda que
desde niña soñó con ser actriz; incluso,
uno de sus primeros papeles fue interpretando a “Margarita
la flor”, en cuarto grado de la escuela. En ese tiempo,
su profesor le sugirió que estudiara artes dramáticas. “Me
hizo mucha gracia porque le dije a mis hermanos que estaban en
la Universidad que, cuando grande, estudiaría 'artes gramáticas'”,
recordó en medio de risas.
Como aspirante a actriz, logró pasar las pruebas de aptitud
en la Universidad de Costa Rica, pero la situación familiar
le exigía trabajar para costearse sus estudios, por lo
que cambió de rumbo y entró de lleno a la actuación
luego de estudiar dos años en el Taller Nacional de Teatro.
Allí aprendió que los actores en este país
deben de tener dos carreras y ser polifacéticos, por lo
difícil del medio.
Si bien estudió preescolar y trabajó en ello como
asistente de medio tiempo, prefirió abandonarlo cuando
logró ser seleccionada en el casting de La Plaza, dónde
ganaba un poquito más. Participar en esta serie le abrió puertas
en la radio pues, una vez que el elenco visitó la cabina
de la radio 103, observaron su potencial y la contrataron.
Hoy, destaca su participación en la emisora Vox del Grupo
Omega (106.3), en la que produce y anima el programa Laboratorio,
que se transmite de lunes a viernes de 4 a 5 de la tarde. Natalia
ama la locución radiofónica, lo que le permite
interactuar con jóvenes. Esta emisora le ha ofrecido desde
hace cuatro años una estabilidad que agradece, misma que
a veces no brindan las producciones televisivas nacionales que
nacen y mueren con el tiempo.
“Cuando a una le han costado las cosas en la vida valora
muchísimo todo”, afirma con satisfacción.
Bajo esa filosofía, Natalia Pereira sigue hacia delante
esperando nuevos proyectos en radio, teatro, series televisivas
o comerciales que pongan siempre a prueba su versatilidad.
A la fama, ni le huye ni la busca
A Natalia no le desvela “hacerse famosa”.
“
Yo soy cortada con otra tijera, nunca me preocupo si me reconocen
o no, sigo mi vida y ya”, explica la actriz, segura de
sí misma.
Natalia recuerda cómo, en una ocasión, la entrevistaron
junto con su novio (Juan Manuel Vargas, presentador de Noticias
Repretel) de manera inesperada para la sección Paparazzi,
de Siete Estrellas, mientras comían en un restaurante
de comidas rápidas en Multiplaza Escazú. “Ese
día estaba comiendo una hamburguesa y él un helado,
estábamos sentados detrás de una columna y nos
interrumpió un muchacho con una cámara y nos dijo,
'así los quería agarrar'. Me puse pálida
y al otro se le atravesó el helado y yo pensé aquí nos
van a asaltar”, recordó.
La pareja tiene algunos meses de estar junta y, además
de la televisión, comparten su afición por la locución
comercial. La actriz explica que, en parte, les va bien como
pareja porque les encanta estar en varias actividades profesionales
al mismo tiempo.
En lo personal. Natalia dice que aprendió a ser disciplinada
y le agradece a su mamá por enseñarle a trabajar
intensamente.
Sueña con continuar en el teatro y, en el futuro cercano,
con participar en alguna película de cine. No tiene problema
en “hablar hasta por los codos” y se define auténtica
y –cuando habla– sin “pelos en la lengua”.
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Fotos:
Garrett Britton