Más allá de su absolutamente bien torneado cuerpazo
o de las varoniles facciones de su rostro cobrizo, Christian
Meier parece emanar un atractivo especial en las mujeres, el
cual tiene que ver con un aura de introspección. Lo que
proyecta no está nada lejos de la verdad, pues él
es el primero en admitir que lucha a diario para vencer la timidez
que, más bien, parece acentuársele con el paso
de los años.
Quizá por ello se le da tan bien la actuación (aunque
lo suyo ha sido la música desde niño), pues de
esa forma logra traslapar una personalidad ajena a la suya.
Desconocido en el país hasta hace poco, Meier se ha convertido
en un verdadero sex simbol a partir del estreno, en canal 7,
de la telenovela La Tormenta, culebrón de Telemundo que
protagoniza junto a Natalia Streignard (Mi gorda bella) y cuyo
guión se ajusta perfectamente al título: es una
historia de amor y venganza en la que María Teresa y Santos
Torrealba (Natalia y Christian) se ven envueltos en un torbellino
de pasiones. Él interpreta a un humilde campesino que
se enamora de ella, una joven sofisticada que se muda a su única
propiedad en el campo. Ahí se inicia el romance y se desencadenan
las intrigas.
A unas tres semanas de la visita promocional del actor al país,
ofrecemos, a manera de abrebocas, una pincelada biográfica
del hombre que noche a noche, a partir de las 10:00 p.m., captura
la atención de una buena parte de la teleaudiencia nacional
(en especial, la de ellas).
Rockero. Esencial es arrancar con la faceta musical de este actor
de ascendencia alemana nacido el 23 de junio de 1970 en Lima,
Perú, pues según su biografía oficial en
Internet, desde niño, sentía una gran pasión
por componer.
Ya a los 12 años la música se había convertido
en su principal “juego”, pero no fue sino hasta los
17 que se inició profesionalmente cuando, junto a Arturo
Pomar, Pedro y Patricio Suárez Vértiz formó el
grupo Arena Hash. Esta fue posiblemente una de las bandas de
rock más populares que ha existido en el Perú.
Luego de 6 años de éxitos y presentaciones, decidieron
independizarse.
Desde entonces, Christian optó por establecer una relación
más íntima, con la música y lanzarse como
solista.
Así nació su primer disco No me acuerdo quién
fui, que fue escrito, compuesto y producido por él mismo,
y con el que logró una pisada de pie derecho en el ambiente
artístico: fue doble disco de platino en 1996 con más
de 20 mil copias vendidas.
Mientras su carrera musical subía como la espuma con el
lanzamiento de varios éxitos que ocupaban los primeros
lugares en Suramérica, el joven fue tentado a protagonizar
su primera telenovela, Gorrión, la cual marcó el
principio de su carrera como actor.
Su dualidad artística pronto lo convirtió en figura
reconocida en lugares como Bolivia, Ecuador, Colombia, Argentina,
Venezuela, México, Estados Unidos, algunos países
de Centroamérica, España y otras naciones europeas.
Su papel en Luz María, al lado de la colombiana Angie
Cepeda, fue una de las cimas de su ascenso actoral, y no tardó en
recibir ofertas en el cine. Así, protagonizó la
película No se lo digas a nadie, basada en la primera
novela del famoso escritor peruano Jaime Bayly, y también
actuó en Ciudad de M, dirigida por Felipe Degregori. Sus
papeles en ambas películas reconfirmaron el talento del
atractivo actor para los papeles dramáticos. También
se ganó el respeto de la crítica por atreverse,
en la primera, a encarnar el papel de homosexual. “Fue
un trabajo divertido. Me enseñó que es más
difícil crear la psicología de un personaje que
realizar escenas netamente físicas”, declaró al
respecto.
México le abrió las puertas en el año 2000 tras firmar un
contrato con TV Azteca, al tiempo que la Warner Music, en ese país, lanzaba
su segundo disco, Primero en mojarme,en el mercado mexicano.
Luego de año y medio en México, Christian decidió regresar
a Perú para concentrarse en la producción de su tercer disco como
solista: Once Noches, que posiblemente sea el proyecto que más satisfacciones
le ha traído.
Musicalmente, afirma su biografía oficial, Christian pretende honrar la
tradición del género que lo vio crecer: el rock. En esta nueva
producción intenta una propuesta contemporánea pero sin alejarse
de sus raíces.
Más íntimo. Más allá de su trayectoria
profesional, que lo ubica a sus 36 años en un excelente
momento gracias al éxito de La Tormenta en todo Latinoamérica,
Meier se ha confesado en diversas entrevistas como un joven “muy
normal”, más bien introvertido, que ha sacado provecho
a su físico como una plataforma para explotar su talento.
Por lo demás, de algunas de sus respuestas se infiere
que no le interesa exacerbar su sex appeal: por ejemplo, en un
chat con el prestigioso diario español El Mundo, le preguntaron
con qué ropa dormía ¿pijama? ¿ropa
interior? ¿nada?
Meier aplastó la posibilidad de fantasear de muchas de
sus fans al contestar categóricamente: “En pijamas.
Muy abrigado”.
De todas maneras, desde hace varios años el actor optó por
la vida seria, y muy en serio.
Se casó con la también actriz Marisol Aguirre,
a quien conoció tras protagonizar una telenovela juntos.
Ya llevan 10 años de casados y han procreado tres hijos:
Stefano, de nueve años, Taira, de cuatro, y Gia, de dos.
A pesar de una corta separación que tuvieron cinco años
atrás, hoy la pareja se considera una de las más
estables en el medio artístico de Perú.
Incluso, durante la grabación de La Tormenta, ante la
larga temporada que se pasó en Colombia, Christian se
llevó a toda su familia al rodaje para estar con ellos.
Otro dato interesante en la vida de este actor es que su madre,
Gladys Zender, ha sido la única peruana en obtener el
cetro de Miss Universo en toda la historia del certamen. Esto
ocurrió en 1957 y podría explicar de dónde
vienen los genes de la belleza que heredó el hijo, quien
es el menor de cuatro hermanos.
Meier no solo es músico y actor; también es graduado
universitario en diseño gráfico.
Pero, por ahora, Meier es el rey de La Tormenta. Ese que ha provocado
insomnio –cuando no principios de infarto a miles– en
escenas como aquella en la que salió semidesnudo del baño...,
todo perlado en gotitas de agua.
É
l insiste en que es parte de su trabajo dramático, adobado,
sin duda, por certeros disparos a las hormonas ajenas.
Galería de fotos
(Haga clic en la foto respectiva
para ver la imagen más grande.)
Fotos:
Cortesía de Gabriel Blanco Representaciones Artísticas