REPORTAJE
 

San José, Costa Rica, del 26 de febrero al 5 de marzo de 2006.

Reyes de la tarima

Los muchachos de Zona 4 son mucho más que músculo y sexappeal. Consolidados como un grupo coreográfico que trabaja muy en serio, se han ganado un lugar en la agenda de los medios..., y claro, uno muy especial entre sus miles de admiradoras.

Yuri Lorena Jiménez
yjimenez@nacion.com

Sus imponentes figuras no pasan inadvertidas, su atrevida guapura, mucho menos.

Ninguno mide menos de 1.90 metros de estatura y su condición de hombres hechos y derechos (solo uno tiene menos de 25 años) los convierte en una legión intimidante cuando avanzan en grupo.

Pero niñas, se los digo: si estos hombres las dejan boquiabiertas desde su sitial de honor, la tarima de baile, no menos desconcierto provocan en vivo y en directo, en una conversación relajada donde abren algunas páginas de sus vidas ante esta privilegiada entrevistadora.

Y es que la sorpresa inicial tiene que ver con las marcadas diferencias de personalidad que se adivinan ante los primeros intercambios de frases. Es como una analogía de lo que ocurre en el escenario, donde se destacan como un engranaje en que cada pieza es diferente. No en balde, cada quien tiene su propia legión de seguidoras, y a todas les gusta más uno y solo uno de ellos.

William Santamaría, Bernie Granados, Iván Castillo y Luis Harnisch, bailarines de Zona 4, proyectan su sello personal: Bernie es el galán, Luis es el “güila” , Iván es fuerza y enigma y William, carácter fuerte.

Todos empezaron bailando en Lady's Nights y, dos años atrás, surgió la idea de unirse como grupo y, por ende, de profesionalizarse.

Hoy cuidan todos los detalles grupales e individuales: calidad del show, vestuario, montajes y variedad en la música. Ponen a delirar a su concurrencia tanto al ritmo del reggaetón como de rock, bachata, merengue-house, hip hop y pop, y también se contonean sensualmente al ritmo de baladas.

Pero bueno, su faena en los escenarios es su faceta pública y, por ende, más conocida. Así que mejor optamos por los detalles personales y sí, las preguntas picosas.

De rigor, el tema de las novias. Hay una que otra risilla y también uno que otro silencio. Unos piden, casi ruegan, que lo confirmemos: están ennoviados; otro guarda silencio y, el cuarto, rehúye la inquisición: “¿Hay que decir?”.

Y, cual embate endemoniado de caderas –como en los clímax de sus bailes– los que prefieren no hablar del tema sortean el asunto y se bailan a la entrevistadora.

Sí los entusiasma, y mucho, hablar de lo que han logrado como grupo. William Santamaría es la voz cantante en la tarima y también en la entrevista: “Lo de nosotros es hacer un espectáculo muy explosivo en adrenalina, con personalidad, si se quiere sensual pero jamás vulgar. El objetivo es que no nos perciban meramente en lo físico, sino integralmente, donde todo el mundo disfruta y se motiva”.

Bernie agrega que, con el tiempo, cada vez más hombres de diversas edades, no importa su preferencia sexual, acuden a verlos por el espectáculo: “Es muy bonito ver a las parejas disfrutando, chavalos que acompañan a sus novias y aplauden igual”.

Otra de sus conquistas tiene que ver con que nunca –o casi nunca–, han sufrido de alguna reacción pasada de tono por parte de sus seguidoras.

– ¿Me van a decir que nadie, nunca, ha intentado tocarles el trasero o robarles un beso pasado de tono?

– Quizá al principio, pero por lo mismo que proyectamos creo que la gente entiende que la cosa va por otro lado. Cuando ha pasado la experiencia, nos ha enseñado a retomar el orden con cortesía, y ellas entienden–, explica Santamaría.

En cuestión de hobbies, también son muy diferentes. Iván muere y mata por la música romántica. “Me encanta la nota de la cabanga..., me matizo todo..., ¡aunque no esté de cabanga! Yo puedo pasar oyendo a Arjona y a otros cantantes hasta las 5 de la mañana, y ahora estoy aprendiendo a tocar guitarra y ¡no sea bárbaro!” cuenta este porteño de rompe y rasga, que en unos años se ve como propietario de una marisquería o un negocio similar en su amado puerto.

Bernie, también de origen rural y muy orgulloso de su natal Nicoya, apostó de inmediato a su gran afición: “¡Comer!”. Come de todo, desde pastas hasta “casados”, y muy especialmente los platillos que su novia, la modelo Kathryn Arbenz, le prepara.

El “cumiche” del grupo, el colombiano Luis Arnisch, tampoco titubea: “Yo sí tengo un hobbie: estar con mi novia (la modelo francesa Leticia Carollo). Desde que volvimos (tras una sonada ruptura) todo mi tiempo libre estoy haciendo planes con ella”.

Santamaría es mucho más reflexivo. “Descansar. Pasar horas ordenando mi espacio, haciendo las cosas de mi casa..., ahora disfruto mucho mis ratos conmigo mismo”.

Amén del ejercicio al que les obliga su trabajo, todos trabajan en definición moderada, eso sí, en el gimnasio. A ninguno le interesan los músculos exhorbitantes.

Aunque se consideran afortunados porque aman el trabajo que realizan, también hablan de los bemoles que trae ser una figura conocida.

La crítica, aseguran, no les molesta y, si es del caso, la toman en cuenta. En mayor o menor medida, todos han estado expuestos a comentarios y hasta escándalos sobre su vida privada. “Hemos ido aprendiendo a ser más cuidadosos después de lo que nos ha pasado. Ha sido parte del proceso de aprendizaje, cada vez somos más maduros y creo que lo proyectamos en el grupo”, asevera William.

No podía faltar una pregunta que a menudo abunda cuando las entrevistadas son voluptuosas modelos: ¿con qué ropa duermen?

Bernie e Iván en boxer cortos pero “sueltitos”; Luis (muy friolento, parece) en buzo, y William en boxer cortos pero ajustados.

Aunque desarrollan diversas actividades colaterales (Bernie e Iván juegan béisbol y basquetbol, respectivamente, en Primera División, Luis tiene estudios de comercio en proceso y William tiende a ser empresario), todos dedican casi todo su tiempo al grupo. No podía ser de otra forma, pues tienen un promedio de cinco presentaciones semanales, a veces en extremos opuestos del país.

¿Hay Zona 4 para rato?

Bernie adelanta la respuesta: “¡Eso lo deciden las mujeres, hasta que ellas digan basta!”


El líder

Nombre: William Santamaría Rodríguez.

Nació: El 7 de setiembre
de 1976.
Lugar: San José.
Edad: 29 años.
Residencia actual:
La Uruca
En 10 años se ve: Como empresario, con un negocio propio.

Sencillo, humilde

Nombre: Bernie Granados Cárdenas.

Nació: El 6 de junio de 1979.
Lugar: Nicoya.
Edad: 26 años.
Residencia: Barrio Los Ángeles, San José.
En 10 años se ve: Como empresario artístico.

Candoroso

Nombre: Luis Francisco Harnisch Valderrama.

Nació: El 10 de junio de 1983.
Lugar: Medellín, Colombia.
Edad: 22 años.
Residencia actual:
Guadalupe
En 10 años se ve: Como artista en Colombia.

Enigmático

Nombre: Iván Castillo Espinoza.

Nació: 27 de noviembre de 1975.
Lugar: Puntarenas.
Edad: 30 años.
Residencia actual: Tibás.
En 10 años se ve: Bailando, si es del caso. O trabajando en algún negocio artístico.




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Fotografías
Garrett Britton.
Maquillaje:
Julio Zúñiga

 

 

 

 

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